Loading...

Barras y Estrellas

Jesús Martínez Frías ve en la viticultura de Lanzarote el modelo para Marte

7 minutos

A colación del aterrizaje en Marte del vehículo robótico Perseverance, rescatamos este interesantísimo artículo referente a Jesús Martínez Frías, doctor en Ciencias Geológicas y experto en meteoritos y geología planetaria.En torno a informaciones como la que avanza la página de Facebook de huleymantel y enviada por el propio doctor Martínez Frías (autor del "Mensaje Darwin", de la editorial tinerfeña Kinnamon), refrescamos aquí una entrevista efectuada en su día con el experto en geología espacial y meteoritos -además de buen amigo- muy esclarecedora acerca de dónde procedería el sistema de plantación de uvas para vinificación en la futura -"y más cercana de lo que parece"- colonización del planeta rojo. La Geria de Lanzarote, claro está.Doctor en Ciencias Geológicas, sólo para empezar a escribir. El currículum y la trayectoria de Jesús Martínez Frías son kilométricos así que nos disponemos a disfrutar de sapiencia ante una temática siempre y en todo momento de lo más actual.¿El punto de partida? Básicamente este: “Plantar viñedos en Marte parece de antemano de ciencia ficción y recuerda a guiños de la película “Marte”, por ejemplo. Puede parecer una locura pero se están estudiando –y se darán- las condiciones para llegar a plantar viña y, de antemano, el modelo de La Geria de Lanzarote parece el ideal”.Este científico, auténtica eminencia en modelos de simulación del Planeta Rojo –y meteoritos- respecto a localizaciones de la Tierra –caso de Lanzarote, Ciudad Real o Riotinto, en España-, llama la atención de que la habitabilidad para los futuros colonizadores es una realidad científica que se basará en buena parte en la agricultura. En unas décadas, quién sabe si brindaremos con malvasía volcánica de… Marte.Nos viene a la cabeza la hazaña de Mark Watney, el astronauta que interpreta Matt Damon en el citado filme “Marte” y cómo este “náufrago” espacial sobrevive gracias a… unas papas. ¿Ciencia ficción? Una vez más, Martínez Frías insiste en que esto no va a ser lejano a una realidad futura. Lo explica.“Debería ser relevante el ser conscientes de que, muy probablemente, los padres de los primeros humanos que nazcan en Marte están vivos hoy –cita la frase de Harrison H. Schmitt-”.Entre otras cuestiones, el profesor menciona una serie de proyectos de la Agencia Espacial Europea o la NASA relacionados con la configuración de las condiciones de habitabilidad idóneas de los futuros habitantes del Planeta Rojo o la Luna.Ahí está la “semejanza” –con sus matices, claro- entre Lanzarote y Marte, y de ahí una forma de cultivo tan peculiar basado en hoyos protegidos como se practica en La Geria para esa no tan remota posibilidad (¿?) de una variedad de uva marciana para el futuro vino del enigmático planeta.En este sentido, considera que “Marte, Lanzarote y Canarias constituye un magnífico trinomio. Hay trabajos específicos en Tenerife –universidades de Valladolid, Graz,…- Estamos impulsando el estudio desde Valdepeñas (Castilla La Mancha) concretamente con el proyecto Quijote Innovation, acerca de cómo los suelos volcánicos (Campos de Calatrava, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura) nos pueden servir de ayuda para simular una serie de procesos que van a ser fundamentales para la futura habitabilidad de los astronautas en el espacio, tanto en la Luna como en Marte, porque los materiales son equiparables y los problemas a los que nos vamos a enfrentar a esos cultivos son extrapolables”.Quizá brindando con ese hipotético vino marciano, bien merece la pena plasmar las palabras del doctor en sus redes sociales. “Como ya he indicado hace años, la migración del ser humano al Espacio está abriendo todas las disciplinas hacia este nuevo contexto (en lo bueno y lo malo), generando un verdadero cambio de paradigma”.“Ya no es solo cuestión de Ciencia y Tecnología –agrega-. También las Humanidades y Ciencias Sociales. Medicina espacial, Derecho espacial, Psicología y Sociología espacial, Ética espacial, Turismo espacial, Arquitectura espacial, Agricultura espacial, Política espacial, etc.”. Por mi parte, si el amigo me lo permite, sumaría el Periodismo espacial.“Los aspectos relevantes de la futura habitabilidad –afirma- radica en el farming, la agricultura, y el largometraje de Matt Damon nos indica que, en su condición de botánico, gracias a ese conocimiento (también en ingeniería) pudo sobrevivir al medio hostil”.En este contexto volvemos a esa idea del posible cultivo del vino, de un vino de esa “variedad marciana”; no sólo esto sino otros productos: el doctor en Ciencias Geológicas –con currículum kilométrico y experto en meteoritos- afirma que “esto no lo digo yo ahora sino ya en 2013 nacen proyectos de la NASA, con Perú como punta de lanza en el cultivo de la papa, tomate, guisantes,…; ciertamente vuelve a parecer ciencia ficción pero se están fabricando esos “simuladores” de los suelos marcianos o lunares a través de los materiales minerales de Canarias o de Campos de Calatrava en Ciudad Real”.Jesús Martínez Frías es instructor de astronautas de la Agencia Especial y entrena a nombres ilustres como Pedro Duque, Luca Parmitano, Samantha Cristoforetti, “que están aprendiendo en Canarias geología planetaria o astrobiología planetaria y que les guía en posibles formas de actuar en el caso de que estuvieran en Marte o La Luna”.Concretamente con Lanzarote hay firmado un convenio del Instituto de Geociencias y el Cabildo Insular, y ya se lleva varios años utilizando la isla como laboratorio natural (no solo investigación sino educación en distintos niveles) en un proyecto concreto dentro de la Agencia Espacial Europea denominado “Pangea”.Además de Lanzarote, Martínez Frías recuerda también que la isla de Tenerife tiene relación con marte o la luna en actividades y pruebas de equipos e instrumentación que “esperamos viajen al Planeta Rojo en pocos años vista”.“Para centrarnos, uno de los objetivos de la astrobiología no es solamente entender qué es la vida en el marco de la evolución del universo o buscar microorganismos que pudieran existir en otros planetas, también aborda el futuro de la vida aquí en la tierra y también proyectada hacia el espacio”, apostilla el profesor.“Esto nos compete a los seres humanos y es importantísimo: en cuanto la mujer y el hombre se traslada al espacio, también se traslada todo lo bueno y lo malo (no sólo aspectos científicos, tecnológicos, innovación, espectroscopia, ingeniería), y otros aspectos ligados a nuestra propia actividad humana: psicología, sociología, derecho espacial, arquitectura (hábitats, naturales o artificiales, vamos a aprovechar tubos de lava, si van a ser módulos)…”.El doctor matiza que “en todo esto que hemos expuesto cabe destacar que los científicos nos ceñimos en zonas singulares -el caso de Canarias- como análogo de Marte. Si somos rigurosos científicamente, ningún enclave de la Tierra, ninguno, puede ser exactamente igual, pues son planetas distintos en evolución geológica, tamaño, distancia con el sol,…”.“Una de las formas de trabajar en el espacio –prosigue- parte de lo que se denominan “análogos terrestres” con enclaves o zonas singulares por sus rocas, sus minerales, su clima, sus características geoquímicas que nos permiten aproximar algunos procesos que ocurrieron en el pasado en el planeta rojo. Porque Marte fue mucho más parecido a la tierra en el pasado, hace 3 mil millones de años, cuando tenía agua”.“Era –describe-, podríamos decir que un gigantesco Canarias: volcanes y agua, y con más frío claro; fundamentalmente volcánico, basáltico como lo es Lanzarote entonces; así, la serie de materiales, minerales y rocas, y procesos geológicos de interacción de las rocas con la atmósfera y el agua, nos permiten aproximar algunos eventos que ocurrieron allí y comprender Marte a partir del estudio de Canarias”.“Dentro de los problemas que nos podamos encontrar, en el caso del viñedo que servirá para elaborar nuestro vino, prevemos una serie de cultivos tradicionales, como el de La Geria, y también unas innovaciones que son únicas, una tecnología que es única también aplicada a la agricultura; si combinamos esa tradición con la innovación que está asociada al vino y extrapolamos todo eso a lo que son cultivos en materiales volcánicos podemos obtener mucha información que puede ser muy útil para lo que serán los futuros cultivos en el Planeta Rojo”.“Existe una conexión muy importante de todo esto y en España tenemos una geodiversidad y una importante agricultura, y debemos ser capaces de conciliarlo y aprovecharlo para el gran salto espacial”.La dieta de los astronautas. Otra de las cuestiones actualizadas ahora que en estos días se cumplen el medio siglo de la llegada del hombre a la luna. "Aunque no sea experto en estas lides, sí es cierto, hablando con colegas especialistas, que el avance en este campo ha sido tremendo. Los astronautas disfrutan ya de unos aportes dietéticos casi como en la tierra: nutrición rica basada en cereales, pan, frutos secos, sopas,… casi todo procesado y empaquetado desde la Tierra, claro, y ceñido a programas de tecnología de la alimentación”.De esta forma, comenta el doctor Martínez Frías, que se equilbra perfectamente el número de calorías que tienen que asimilar (unas 2.000 diarias)“Nada que ver a cómo era hace 25 años y entre lo de antaño y hoy en día va un mundo, ya que pueden tomar sus dos o tres platos diarios sin ningún problema. Pero la cuestión no es esta detalle de la alimentación sino ese gran interrogante de la futura habitabilidad en marte o la luna”.“El traslado al espacio –advierte- es tremendamente caro y por eso es fundamental saber de antemano eso que nos puede esperar en situaciones reales. Riotinto, El Jaroso (Almería), Calatrava, Lanzarote son enclaves privilegiados en los que podemos hacer muchas cosas científicas y humanas, y es en lo que estamos: ciencia transversal y desde la geología podemos combinar de Agricultura, procesos de extracción, contaminación de metales pesados y si todo ello se puede extrapolar a marte…Francisco Belín

TAMBIÉN EN HULEYMANTEL.COM