Brochetas de langostinos thai. Una receta con mucho sabor y pocas calorías

Receta fácil, saludable y muy sabrosa alternativa a las elaboraciones clásicas de barbacoa. En vez de langostinos, puedes emplear otros pescados o mejillones

Receta de brochetas de langostinos thai. Mucho sabor y pocas calorías en la barbacoa o en la plancha
Receta de brochetas de langostinos thai. Mucho sabor y pocas calorías en la barbacoa o en la plancha
Receta de brochetas de langostinos thai. Mucho sabor y pocas calorías en la barbacoa o en la plancha
Receta de brochetas de langostinos thai. Mucho sabor y pocas calorías en la barbacoa o en la plancha

Esta es una receta 10, porque es fresca, fácil, creativa, deliciosa, saludable y sin apenas calorías. Una fórmula para sacar todo el partido a una marinada con ingredientes de aquí, pero con el toque exótico 100% thai. Es perfecta para unos langostinos frescos y se puede elaborar en la barbacoa o a la plancha, depende de ti.

También puede ser la marinada perfecta para los "pescados lienzo", que es como yo llamo a los que absorben todo lo que les eches aportando ellos una textura carnosa, como por ejemplo el rape, la dorada o la corvina. Con otro producto del mar que esta marinada casa la mil maravillas es con los mejillones, a modo de salpicón thai. 

Si no tenéis brochetas o pasáis de ensartar los langostinos, podéis hacerlos en la plancha o sartén y luego agregarlos a una pasta tipo noodle con la marinada. Os saldrá un bol riquísimo, porque la marinada se pegará a los fideos y quedarán muy sabrosos.

Esta forma aromática y veraniega de hacer langostinos la he heredado de mi padre, que la descubrió y adaptó de un recetario de finales de los 90, "La parrilla clásica", de Marlene Spieler. Es una obra que sigue vigente y en ocasiones veo en librerías de anticuario. Si encontráis esta u otra de la misma colección de Dorling Kindersley con Grupo Zeta, no lo dudéis, os costará dos duros y le sacaréis mucho partido porque son libros tremendamente prácticos, muy visuales y pedagógicos, con relevantes recetaristas mundiales detrás.

La receta original aboga por lemongrass, flor de chile, cúrcuma... Ingredientes difíciles de encontrar hace treinta años, por ello mi padre la redujo y adaptó en sus apuntes. Hace poco volvimos a leerla juntos y vimos que muchos de aquellos productos ya son más accesibles, así que la hemos afinado más. Además, yo hago un paso que él siempre descartó de la receta original, que es el de la incorporación de leche de coco (sin azúcar) y un golpecito de calor final para que tome cuerpo. Creo que le he convencido y a partir de ahora la hará completa. Reitero: creo.

Información

  • Tiempo TOTAL

    30 minutos

  • Tiempo de PREPARACIÓN

    20 minutos

  • Tiempo de COCCIÓN

    10 minutos

  • DIFICULTAD

    FACIL

  • COSTE

    € €

  • TEMPORADA

    Verano

  • TIPO DE DIETA

    Sin gluten

  • TIPO DE COCINA

    Asiática

  • TÉCNICA

    Técnica mixta

  • INTOLERANCIAS

    No apta para veganos

Ingredientes (para 4 personas)

  • 12-16 langostinos crudos con su cáscara, sin cabeza
  • 6 cucharadas soperas de leche de coco no endulzada
  • 1/4 de pimiento rojo, sin semillas
  • 4 dientes de ajo
  • 1 manojo de perejil fresco o cilantro fresco
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 limas exprimidas
  • 1/2 de la piel de una lima
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de comino molido
  • 1-2 chiles rojos secos o cayenas, sin semillas (o bien una cucharadita de pasta de chile)
  • 1 cucharadita de azúcar

Preparación

  • Pica, trocea y ralla los ingredientes de la marinada

    Trocea en daditos muy, muy pequeñitos el cuarto de pimiento y los chiles sin las pepitas. Pica los ajos y el perejil. Ralla la lima y el jengibre. Vuélcalo todo en un mismo tupper o recipiente de cristal amplio. Añade el aceite, el vinagre, la lima, la cúrcuma, el comino y el azúcar. Muévelo como si te fuera la vida en ello.

    La marinada thai / Foto: Carmen Alcaraz del Blanco
  • Sala los langostinos

    Saca los langostinos de la nevera, quítales la cabeza y sálalos vuelta y vuelta. 

  • Une los langostinos y la marinada

    En un bol o cuenco amplio, une el pescado y la marinada. Déjalo en la nevera tapado durante 15-20 minutos Si el pescado no queda cubierto, empápalo y en la mitad del tiempo le das la vuelta.

    Los langostinos y la marinada thai / Foto: Carmen Alcaraz del Blanco
  • Ensarta los langostinos con las brochetas

    Pasado ese tiempo, saca los langostinos y ensártalos. No te preocupes si se ha adherido más o menos marinada. Para hacerlo a la perfección, introduce la brocheta por la parte superior del último pliegue del abdomen, sin contar la cola. El extremo debe continuar hasta ensartarse en el pliegue.

  • Cocina las brochetas

    Comienza a cocinar las brochetas a la parrilla o a la plancha. Cuando cambien el color de gris a rosa, estarán listas. Cuanto más las hagas, menos tiernas.

  • Da cuerpo a la marinada

    Vuelca en una sartén toda la marinada sobrante del bol donde maceraron los langostinos. Añade las 6 cucharadas de leche de coco no endulzada y mezcla con una cuchara o una espátula. Dos opciones:

    • Si estás haciendo las brochetas en la parrilla, haz un sitio a la sartén y déjala que tome textura. Puedes moverla a modo de pil pil, que ayuda. 
    • Si las haces en la plancha, pon la sartén al fuego. 

    En ningún caso ha de cocerse ni llegar al hervor, solo el calor suficiente para que se una y temple. 

    Las brochetas y la marinada thai sobre las brasas de la barbacoa / Foto: Carmen Alcaraz del Blanco
  • Emplata

    Emplata al gusto, pero te doy un consejo. Extrae las brochetas, pela los langostinos, córtalos en trozos y con la sartén en medio, ves mojándolos. Querrás comerte la marinada a cucharadas...

Truco

- La mejor forma de hacer compacta esta marinada no es picando con una cuchara en el bol, que solo conseguirás rallar la vajilla y rallarte tú. Si quieres que todo se una en armonía, hazlo en un bote de cristal (recicla el de alguna legumbre cocida) o en un tupper. Cierra y emula a un coctelero con el baile de San Vito. Verás qué diferencia de textura y también de color.

- Si no tienes exprimidor a mano, marea la lima después de rallar o cortar su piel. Hazla rodar por la encimera ejerciendo presión sobre ella antes de estrujarla. Saldrá más zumo.

- La sal solo a los langostinos, no a la vinagreta.

Consejos

- El mejor vinagre para esta receta es el de manzana o el de vino blanco, muy suavecito. Deja del de jerez o el de módena para otros platos. 

- Si te sobra leche de coco, no la dejes morir en la nevera. Agrégala a la siguiente crema o puré vegetal que cocines.

- Si crees que ha salido demasiada cantidad, antes de agregarla a los langostinos, métela en una cubitera y congélala. De esta manera tendrás raciones para tupper o comidas para dos o tres personas. Como salsa también es buenísima y saludable. También la puedes agregar a modo de pico de gallo a un guacamole, por ejemplo.

- Si no tienes confianza o desconoces el origen del pescado y marisco, aunque te aseguren que es fresco, congélalo para evitar anasakis, que no es una moda japonesa o griega, sino un bicho que como se te instale en dentro te hará la vida difícil.

- Si empleáis brochetas de madera, mejor tenerlas en agua 30 minutos, el mismo tiempo que la marinada. Si son de metal, no es necesario.

- Si los langostinos parecen dinosaurios, se harán mejor si atravesáis de cola a cabeza todo el cuerpo. Si son de tamaño normal, seguid la receta.