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Despensa

5 snacks saludables para llevar al trabajo

A la hora de comprar, hay pocas alternativas sanas para poder picar entre horas. Por eso, te proponemos 5 recetas fáciles que podrás hacer en casa para saciarte y cuidar tu alimentación

4 minutos

Garbanzos fritos / Canva

Son muchos los que querrían llevar una vida más saludable, pero a veces la falta de tiempo o de imaginación complican la tarea. Y es que los tentempiés sanos son algo difícil de encontrar fuera de casa, razón por la que muchas veces se acaba optando por picoteo más perjudicial pero acesible. 

Sabemos que uno de los principales obstáculos es la falta de ideas, ya que al estar acostumbrados a recurrir a bollería o alimentos ultraprocesados como barritas energéticas, galletas o tortitas de arroz inflado, nos faltan referentes. Por eso, en Hule y Mantel te traemos 5 ideas para que puedas llevarte unos deliciosos y sanos snacks al trabajo o a la universidad.

Además, todos llevan una rápida elaboración, son fáciles de transportar y los podrás guardar en la nevera para disfrutarlos durante varios días. Spoiler: Hay vida más allá de los crudités con hummus.

Chips de boniato

Chips de boniato / Canva

Si eres fan de las mezclas dulce-salado, caerás rendido ante el dulzor característico del boniato. 

Precalienta el horno a 200 grados. Pela y corta el boniato en rodajas o láminas finas, según el grosor y el crujiente que prefieras. Baja el horno a 180 grados e introduce las láminas con un chorrito de aceite por encima y una pizca de sal. Solo tendrás que esperar unos 20 minutos hasta que el boniato esté dorado y ya tendrás un aperitivo rico, sencillo y práctico de transportar y conservar.

Si lo prefieres también puedes agregarles un punto picante añadiéndoles pimienta o pimentón, o decantarte por un un toque aromático espolvoreándoles comino, pimentón dulce, orégano o albahaca.

Galletas de avena y plátano

Galletas de avena y plátano / Canva

Para elaborar esta receta no ensuciarás prácticamente nada y solo necesitarás dos ingredientes: un plátano bastante maduro y copos de avena.

Pela el plátano y cháfalo, es importante que esté maduro para que tenga un sabor más dulce y sea más fácil de aplastar. Cuando la pieza de fruta esté hecha una pasta, añade unos 30 gramos de copos de avena. Coge una cucharada pequeña y colócala encima de un papel de horno, repartiendo de igual manera la mezcla restante. Mete la bandeja en el horno y déjala 15 minutos a 180 grados.

De manera opcional, después de incluir los copos de avena puedes agregar un poco de canela molida, trocitos de frutos secos muy pequeños o pepitas de chocolate nego.

Bolitas de dátiles y cacao

Bolitas de dátiles y cacao / Canva

Este snack es una opción saludable sumamente fácil que te aportará muchísima energía gracias a su alto contenido en fibra y proteína. Además, podrás conservarlas en la nevera hasta dos meses, aunque no creemos que con lo ricas y prácticas que son aguanten tanto tiempo merodeando por el frigorífico.

Tritura 300 gramos de dátiles junto con los frutos secos al natural que más te gusten, puedes usar solo un tipo de frutos secos o mezclar varios. También añade cacao y seis cucharadas de aceite de coco y bátelo todo hasta conseguir una pasta. Después, mete esta pegajosa mezcla en el frigorífico durante media hora para que se enfríe y sea más manejable.

Cuando la masa se haya endurecido un poco, humedécete las manos y forma bolitas pequeñas, que podrás rebozar en coco o polvo de frutos secos si quieres. Por último, vuelve a meter las pequeñas bolas en la nevera y déjalas enfríar otros 30 minutos.

Las palomitas de garbanzos de Dabiz Muñoz

Garbanzos fritos / Canva

Los garbanzos son una estupenda fuente de proteína vegetal, por ello estas "palomitas" son una opción perfecta tanto para llevarlas fácilmente en un táper y como para disfrutarlas en casa mientras ves una película.

Esta receta conquista hasta a los paladares más selectos, una muestra de elllo es que el propio Dabiz Muñoz confiesa que es uno de sus tentempiés preferidos.

Para elaborarlo, pon aceite a 180-200 grados y fríe los garbanzos cocidos. Después de freirlos, sécalos bien con un papel absorbente. Una vez que los garbanzos estén secos espolvorea por encima sal y especias. Los condimentos elegidos pueden ser, por ejemplo, cayena, comino, pimienta o pimentón dulce o picante, según las preferencias de sabor. Deben quedar unos garbanzos mantecosos por dentro y crujientes por fuera. 

Pudin de chía

Pudin de chía / Canva

La chía es un alimento con múltiples propiedades beneficiosas. Gracias a su alto contenido en fibra, estas pequeñas semillas son capaces de reducir el hambre entre comidas, brindar una larga sensación de saciedad y regular el tránsito intestinal.

Además de poder incluir las semillas secas en tus comidas, como en ensaladas, bizcochos o yogures, si hidratas la chía obtendrás un cremoso pudin con una textura a caballo entre unas natillas y una gelatina. Además, lo podrás transportar en un tarrito tapado y guardar hasta cinco días en la nevera, lo que te permitirá elaborar varias raciones de una sola vez y tener una merienda lista durante toda la semana.

Para conseguir este pudin debes poner dos cucharadas de chía en un tarro y añadirle el tipo de leche y los toppings que prefieras, puedes optar por frutos secos, miel, mantequila de cacahuete, cacao... Las posibilidades son infinitas. A continuación, solo hará falta que dejes la mezcla en el frigorífico durante un mínimo de cuatro horas, aunque si es más tiempo no pasa nada, ya que las semillas de chía no se pasan. Un buen truco es dejarlo en la nevera antes de irte a dormir y sacarlo ya listo por la mañana. Si quieres, también podrás cortar trozos de la fruta fresca que más te guste en el momento de consumirlo.