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Javier de las Muelas reabre el histórico Casa Fernández de Barcelona con una estética renovada

El empresario presenta el mítico restaurante de la calle Santaló tras la reforma, que recupera platos emblemáticos como la tortilla de camarones y las patatas bravas

2 minutos

Javier de las Muelas (de pie en el centro) y su hijo Borja de las Muelas (agachado en el centro) - CASA FERNÁNDEZ

El restaurador Javier de las Muelas ha presentado este martes, 19 de mayo, la reapertura de la renovada Casa Fernández, el que fue su primer restaurante en Barcelona y uno de los espacios más emblemáticos de su trayectoria gastronómica.

Casi cuatro décadas después de su apertura original, el local reabre sus puertas tras una reforma que actualiza su imagen sin perder la esencia que lo convirtió en un referente de la calle Santaló.

De la madre al hijo

Durante un encuentro con la prensa, De las Muelas ha recordado que inauguró Casa Fernández en 1989 como un homenaje al apellido de su madre, Carmen Fernández, en un momento en el que Barcelona empezaba a transformarse cultural y socialmente antes de los Juegos Olímpicos.

El restaurante Casa Fernández de Barcelona en obras - Casa Fernández

La reapertura coincide además con un momento especialmente simbólico para el empresario: la incorporación de su hijo, Borja de las Muelas, al proyecto familiar y a los distintos negocios del grupo.

Borja ha explicado que prácticamente ha crecido junto al restaurante --nació apenas un año antes de su apertura-- y que su primer contacto con la hostelería llegó a los 13 años, cuando comenzó a trabajar durante los veranos en el local.

Tras desarrollar una carrera profesional vinculada al mundo corporativo y al marketing, asegura haber encontrado en la restauración una manera de conectar con las personas desde otro lugar, incorporándose hace año y medio al legado gastronómico y empresarial de su padre.

Adelantado a su tiempo

Durante la presentación, Javier de las Muelas ha recordado la apertura de la icónica discoteca Nick Havanna en 1986, así como su vinculación con proyectos vinculados al ocio y el entretenimiento en el Tibidabo.

Esa mirada internacional, ha destacado, fue la que terminó inspirando el concepto original de Casa Fernández.

Fachada del restaurante Casa Fernández de Barcelona - Casa Fernández

El restaurador encontró el local junto a su histórico Gimlet y decidió convertirlo en una cervecería de inspiración centroeuropea.

El espacio incorporó elementos poco habituales entonces en la capital catalana, como una gran mesa comunal, cocina abierta y servicio ininterrumpido desde el mediodía hasta la madrugada.

En su carta convivían cervezas internacionales, schnapps, queso Tête de Moine y recetas de espíritu centroeuropeo con una propuesta informal de casa de comidas.

La nueva Casa Fernández

La nueva etapa de Casa Fernández mantiene parte de ese ADN original, recuperando platos históricos y consolidando algunas de las tapas más reconocibles del local, como las patatas bravas o la tortilla de camarones, al tiempo que actualiza la estética interior del espacio.

Carta del restaurante Casa Fernández de Barcelona - Casa Fernández

De las Muelas también ha mencionado al diseñador y publicista argentino Carlos Rolando, responsable de parte de la identidad visual de sus negocios y autor del gran mural que todavía preside la barra del restaurante.

A sus 76 años, el empresario ha reivindicado el componente emocional y social de la hostelería. “Quiero morirme con los zapatos puestos”, ha afirmado antes de definir los bares como “un antídoto contra la soledad” y sentenciar una de las frases más comentadas de la jornada: “Los bares son iglesias y los clientes, sus feligreses”.

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