Rosquillas de anís: la receta que te transportará a tu más tierna infancia

RECETA | Todos los secretos para elaborar en casa las rosquillas de anís, un dulce tradicional que se come en Semana Santa y en muchas otras festividades regionales

Cuenco con rosquillas de anís / Canva
Cuenco con rosquillas de anís / Canva
Cuenco con rosquillas de anís / Canva
Cuenco con rosquillas de anís / Canva

Durante la Semana Santa, en muchas regiones de España, las rosquillas de anís se convierten en protagonistas de la repostería casera. Este dulce tradicional, de forma circular y sabor anisado, se elabora principalmente con ingredientes sencillos como harina, huevos, azúcar y, por supuesto, anís, y es símbolo de encuentro familiar y tradición.

El origen de esta receta árabe se remonta al siglo X y añadía miel al final de la preparación para aportar más dulzor. Mientras que su consumo estaba asociado al fin de las restricciones alimentarias de la Cuaresma, cuando las familias preparaban dulces para compartir tras los actos religiosos.

Curiosamente, la idea de hacerle un agujero en el centro a las rosquillas es española; una ocurrencia con la que se consigue que la masa se fría mejor. Para ligar la masa, se añadió huevo, lo que aporta mayor consistencia y textura a la elaboración.

Las rosquillas de anís, aunque muy asociadas a la Semana Santa, también se consumen en otras festividades a lo largo del año, especialmente en celebraciones populares y patronales. Como las Fiestas de San Isidro en Madrid, con sus rosquillas 'tontas' y 'listas'; en las romerías andaluzas; en las celebraciones de Navidad; e incluso en los Carnavales, especialmente en regiones como Castilla y León o Galicia, donde se comen junto con orejas, flores y leche frita.

Es una receta para la que no pasa el tiempo y que procede, directamente, de esa cocina de supervivencia de nuestras abuelas que no deja de sorprendernos por su sencillez. Por ello, te damos la receta básica a la que, si lo deseas, podrás añadir otros ingredientes complementarios. De ti depende darle la pincelada que prefieras a tu preparación.

Información

  • Tiempo TOTAL

    55 minutos

  • Tiempo de PREPARACIÓN

    30 minutos

  • Tiempo de COCCIÓN

    20 minutos

  • DIFICULTAD

    MEDIA

  • COSTE

    € €

  • TIPO DE PLATO

    Postres, desayunos y meriendas

  • TEMPORADA

    Todo el año

  • TIPO DE DIETA

    Otros

  • TIPO DE COCINA

    Mediterránea

  • TÉCNICA

    Freír

  • INTOLERANCIAS

    No apta para celíacos

Ingredientes (para 2 personas)

  • Medio kilo de harina de trigo de repostería
  • 150 gramos de azúcar
  • 3 huevos medianos
  • 4 cucharadas de anís dulce
  • 100 mililitros de aceite de oliva virgen extra (sabor suave)
  • 1 sobre de levadura
  • Aceite de girasol para freír
  • Un poco de sal.
  • Canela molida
  • La ralladura de la piel de una naranja entera y de medio limón

Preparación

  • Pon las claras a punto de nieve

    Separa las claras previamente de las yemas. Añade un poco de sal para que suban e incorpora las yemas poco a poco. Reserva esta mezcla.

  • Prepara la masa

    A la mezcla anterior, añádele la harina tamizada. Bate el azúcar con el aceite de oliva y la ralladura de los cítricos. Agrega esta mezcla al mismo bol y vierte el anís. Remueve con energía hasta lograr una masa homogénea.

  • Reserva la masa

    Mójate los dedos en aceite para separar la masa hasta que quede manejable. Envuélvela en papel transparente y métela en la nevera durante dos horas.

  • Calienta el aceite

    Pon aceite de girasol a calentar en una sartén. Añade dos tiras de cáscara de limón sin la parte blanca para aromatizar.

  • Haz las rosquillas

    Separa la masa en bolas con el tamaño de una pelota de golf. Con los dedos impregnados en aceite, divide cada bola en partes de unos 10 gramos. Amasa y haz el agujero central con tus dedos.

  • Fríe las rosquillas

    A medida que las vas haciendo, deposítalas en el aceite caliente. Déjalas hasta que se doren y tengan consistencia.

  • Pasa las rosquillas por azúcar y canela

    Mezcla ambos ingredientes en un bol. Pasa las rosquillas recién sacadas de la sartén y guárdalas en un recipiente hermético tras enfriarse. Te aguantarán varios días.

Truco

  • Fríe un máximo de seis rosquillas al mismo tiempo para que te sea más fácil controlar el punto de fritura.
  • Cuanto más gorda sea la rosquilla, más jugosa te quedará por dentro.
  • La masa estará lista cuando se separa del bol sin esfuerzo. Si se te pega a los dedos, añade algo de harina.

Consejos

  • Prueba el anís antes de usarlo para que las rosquillas no queden demasiado dulces.
  • No guardes las rosquillas en la cocina para evitar que el calor altere su textura.