Barcelona homenajea al Tour de Francia 2026 con cuatro pasteles inspirados en los maillots

Cuatro creaciones individuales, con sabores mediterráneos, homenajearán la salida oficial de la carrera en 2026

Los cuatro pasteles creados para homenajear la salida del Tour de Francia de Barcelona / AJ BCN
Los cuatro pasteles creados para homenajear la salida del Tour de Francia de Barcelona / AJ BCN

Barcelona empieza a calentar motores para acoger uno de los grandes eventos deportivos del mundo, también desde la pastelería. El Ayuntamiento, junto al Gremio de Pastelería de Barcelona, ha impulsado una propuesta que mezcla ciclismo y gastronomía: una colección de pasteles inspirados en los icónicos maillots del Tour de Francia, que arrancará desde la ciudad el próximo 4 de julio de 2026.

La iniciativa se ha presentado este martes en el marco del Barcelona Open Banc Sabadell, en el espacio village del torneo, con la participación del concejal de Deportes, David Escudé, y del presidente del gremio, Miquel Zaguirre.

Una iniciativa de la mano de pasteleros de renombre

El acto también ha contado con tres nombres destacados de la pastelería catalana: Lluc Crusellas, David Gil e Ivan Prats, referentes del sector y representantes de las provincias por las que discurrirán las primeras etapas de la carrera.

La propuesta se materializa en una colección de cuatro pasteles individuales que reinterpretan los colores de los maillots más emblemáticos del Tour, con una clara apuesta por sabores mediterráneos.

Los cuatro pasteles ideados para el Grand Depart del Tour de Francia 2026
Los cuatro pasteles ideados para el Grand Depart del Tour de Francia 2026

El pastel amarillo, guiño al líder de la general, es una pieza fresca de limón con el logotipo de la carrera en negro. El blanco con puntos rojos, inspirado en el premio de la montaña, combina nata con fresas del Maresme. El verde, que recuerda al maillot de la regularidad, apuesta por el pistacho como ingrediente principal. Y el blanco, dedicado al mejor joven, se traduce en una genovesa de almendra cubierta con chocolate blanco.

El objetivo es que estas creaciones no se queden solo en una acción puntual, sino que se extiendan al máximo número de pastelerías de Cataluña durante los días del Tour, e incluso a restaurantes que quieran sumarse a la iniciativa. Para ello, el gremio facilitará las recetas, permitiendo que los profesionales adapten y reproduzcan los pasteles en sus propios obradores.

Conexión entre deporte, comercio y gastronomía local

Desde el consistorio, Escudé ha subrayado que la propuesta busca conectar un evento deportivo de alcance internacional con sectores clave como el comercio y la gastronomía. La idea es generar nuevas oportunidades económicas y, al mismo tiempo, acercar el Tour a la ciudadanía a través de una iniciativa accesible y creativa.

En la misma línea, Zaguirre ha reivindicado el papel de la tradición pastelera como vehículo de celebración colectiva. No es casual, apunta, que los grandes acontecimientos se acompañen de dulces, una señal de que el oficio sigue muy vivo y en constante evolución gracias a la capacidad de adaptación de los profesionales.

Voluntad de territorio

Detrás de la colección hay también una clara voluntad de territorio. Lluc Crusellas, considerado el mejor chocolatero del mundo en 2022, ha liderado el diseño de los pasteles, influido por su pasión por el ciclismo y la naturaleza. Desde la Cerdanya, David Gil aporta su visión contemporánea a una saga familiar con más de cuatro décadas de historia. Y desde Amposta, Ivan Prats representa la tradición centenaria de Dolços Alemany, un negocio con más de un siglo que ha sabido reinventarse sin perder sus raíces.

La iniciativa, que une deporte, producto y territorio, se enmarca además en la designación de Barcelona como Capital Europea del Comercio Local 2026, reforzando el papel de la ciudad como escaparate internacional también en clave gastronómica.

Archivado en: