Las patatas a la riojana son un clásico de los platos de cuchara que conquista por su sencillez y por ese sabor tan ligado a la cocina tradicional. La receta combina patatas, chorizo y un sofrito de verduras, con el toque del pimiento choricero y un caldo que gana cuerpo gracias al almidón de las patatas.
En otras versiones de este guiso también se utiliza pimentón dulce, que aporta color y aroma, aunque no forma parte de los ingredientes de esta receta. La clave está en chascar las patatas, cocinar el conjunto a fuego medio, sin prisas, y conseguir un caldo bien ligado, de esos que invitan a rebañar el plato con un buen trozo de pan.
El resultado es un plato de los de toda la vida, que no desajustará nuestro presupuesto mensual, y que es perfecto para los días fríos y también para cuando, sencillamente, apetece comer bien con ingredientes de siempre.
Si quieres otras ideas de recetas que utilizan las patatas prueba con estas patatas revolcona con panceta, esta tortilla de patatas trufada de Las Tortillas de Gabino o las patatas bravas de los hermanos Torres en Eldelmar.
Información
Tiempo TOTAL
40 minutos
Tiempo de PREPARACIÓN
10 minutos
Tiempo de COCCIÓN
30 minutos
DIFICULTAD
FACIL
COSTE
€ € €
TIPO DE PLATO
Plato principal
TEMPORADA
Invierno
TIPO DE DIETA
Sin gluten
TIPO DE COCINA
Tradicional
TECNICA
Guisar
INTOLERANCIAS
No apta para veganos
Ingredientes AmpRecipeViewer.default.yields
Pela las cebollas y córtalas en dados pequeños. Pela y pica finamente los dientes de ajo. Si vas a utilizar los pimientos, lávalos, retira las semillas y córtalos también en dados.
Calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una cazuela y añade las verduras. Sofríelas a fuego medio durante unos minutos, hasta que la cebolla esté blanda y ligeramente transparente.
Corta los chorizos en rodajas. Si tienen una piel dura, retírala antes de incorporarlos a la cazuela. Añádelos al sofrito y rehógalos durante unos minutos para que suelten parte de su grasa y den sabor al conjunto.
Pela las patatas, lávalas y córtalas en trozos de tamaño parecido, introduciendo el cuchillo y girándolo al final para romper cada trozo en lugar de cortarlo por completo. Este gesto, conocido como 'chascar las patatas', ayuda a que liberen almidón durante la cocción.
Añade las patatas a la cazuela y remueve con cuidado para que se mezclen con el sofrito y el chorizo. Déjalas rehogar durante un par de minutos para que absorban parte de sus sabores.
Incorpora las dos cucharaditas de pulpa o pasta de pimiento choricero y mezcla bien. Deja que se cocine brevemente, procurando que no se queme, para que se integre con el resto de los ingredientes
Vierte agua hasta cubrir las patatas. No es necesario añadir demasiada: siempre puedes incorporar un poco más durante la cocción si el guiso se queda seco.
Incorpora la hoja de laurel y añade sal con moderación, ya que el chorizo aportará bastante sabor al caldo. Podrás rectificar al final si es necesario.
Deja que el guiso cueza suavemente durante unos 20-25 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas y el caldo haya adquirido cuerpo. El tiempo puede variar según la variedad y el tamaño de las patatas.
Evita remover en exceso para que no se rompan. Si necesitas mover los ingredientes, hazlo con pequeños movimientos de la cazuela. Si el caldo queda demasiado líquido, puedes aplastar un par de trozos de patata con un tenedor y devolverlos al guiso.
Antes de servir, comprueba el punto de sal y retira la hoja de laurel.
Deja reposar el guiso: unos minutos de reposo antes de servir ayudan a que los sabores se asienten y el caldo termine de coger cuerpo.