Noche de Reyes: Caramelos de siempre para despertar a nuestro niño interior

Recopilamos algunos de los caramelos más antiguos de España, aquellos que han pasado de generación en generación. Misma receta, mismo sello y, sobre todo, mismo sabor

Carmen Alcaraz del Blanco, directora de Hule y mantel

Directora de Hule y Mantel

Guardar

Caramelos artesanos en un mostrador / Canva
Caramelos artesanos en un mostrador / Canva

Algo esencial de las cabalgata de Reyes fueron, son y serán los caramelos. Da igual en qué punto geográfico te encuentres, los dulces de las carrozas caen en una lluvia de color y celofán, y abuelos, padres y niños volverán a casa con los bolsillos y las mejillas llenas.

Sin embargo, en muchos municipios las restricciones impedirán celebrar cabalgatas, aunque no por ello dejaremos de dar la bienvenida a sus majestades de Oriente ni dejaremos de ponernos finos a glucosa. Porque además, si de algo estamos seguros, es que el día de Reyes quedan anuladas las caries.

Recopilamos algunos de los caramelos más antiguos y populares de España, aquellos que aún se elaboran con la misma artesanía de antaño, que pertenecen a su sello original y que generación tras generación siguen provocando emociones escondidas que nos conectan con nuestra infancia y con aquellos que nos los regalaban. 

El Caserío de Tafalla (Navarra)

Caramelo de café con leche y piñón // El Caserío
Caramelo de café con leche y piñón // El Caserío

Sus pastillas de café con leche y piñón en su interior siguen cerrando los ojos a quienes las prueban. Todo comenzó con el tafallés Jesús Ramírez, confitero que en tiempos de posguerra vio las orejas al lobo con las ventas y buscó la alternativa en los caramelos. Para llevar a cabo su plan, convenció a tres colegas con los que jugaba la partida de cartas diaria y así fue como fundaron en 1964 la fábrica que crearía uno de los caramelos más emblemáticos de España.

Los Ronchito (León)

Ronchito de León // Caramelos Santos
Ronchito de León // Caramelos Santos

"Rico, rico, el caramelo ronchito". En los bolsillos de los leoneses siempre había ronchitos, al menos yo crecí con esa sensación. Este es un caramelo de los que cuesta olvidar, es rústico, tiene personalidad y gusta de hincar el diente, más que chupar. Recuerda al guirlache, se compone de cacahuete envuelto en caramelo de elaboración tradicional y una ligerísima capita de cacao. Este artesanal dulce fue obra en los años 60 del leonés Ángel Santos, de Caramelos Santos.

Las Violeta de La Pajarita (Madrid)

Los caramelos Violeta // La Pajarita
Los caramelos Violeta // La Pajarita

El caramelo más elegante, sutil y bonito de España. Copiado por muchos, pero genuino de La Pajarita, emblemático negocio fundado por Don Vicente Hijós y Lorenza Aznárez en el siglo XIX como un despacho de Bombones, Caramelos, Chocolates y Thés en el número 6 de la Puerta del Sol. Don Vicente diseñó con la ayuda de un troquel dos flores características de las calles de la capital: la violeta y la rosa, aunque las primeras se convirtieron en las favoritas del público. Los caramelos se siguen haciendo igual que en 1852: mismo diseño, mismas esencias florales, misma receta secreta. La saga continúa, seis generaciones después, en la calle Villanueva número 14.

Los de La Colmena (Barcelona)

Caramelos de La Colmena
Caramelos de La Colmena

Esta pastelería es una parada obligatoria si transitas el Barrio Gótico de Barcelona. El establecimiento es de los negocios más antiguos de la ciudad, nada menos que 173 años en activo, casi dos siglos endulzando los paladares no solo con sus piezas de repostería y bombenía tradicional, también con sus caramelos, quizá los más antiguos de España que siguen en activo. Acercarse al mostrador y hacer esperar a la perenne cola porque no sabes qué sabores llevarte es un clásico. Miel, eucalipto, vainilla, grosella, granada, limón, naranja, fresa, menta, piña, anís, café, tomillo, hinojo, romero, malvavisco, pino y lavanda. Artesanos y envueltos a mano. Permitidme recomendar el de pino y el de tomillo.

Dos Cafeteras (Navarra)

Caramelo de café de Dos Cafeteras
Caramelo de café de Dos Cafeteras

"Hacia 1886, en una habitación del nº 11 de la típica y muy pamplonesa calle de la Zapatería, Don Claudio Lozano removía pacientemente leche con azúcar, glucosa y café en un cazo de cobre puesto al fuego". Cito textual porque su historia parece narrada por un cuentacuentos. El nombre no surgió hasta 1912, momento que Don Claudio crea la marca. Hoy se siguen haciendo como antaño, todo a mano: cuecen, remueven, cortan, empuñan el sello y envuelven a mano. Eso sí, antes de salir a la venta pasan tres meses en su bodega, madurando, lo cual les confiere una textura menos empalagosa.

Los Toffe de Nata de El Avión (Logroño)

Toffe de nata de El Avión
Toffe de nata de El Avión

En unos bajos de la Avenida de Navarra, en el centro de Logroño, Dionisio Castroviejo y Laureano Gómez crearon en 1928 Dulces El Avión. Pese a la guerra, lograron abrir su propia fábrica, aunque conseguir las materias primas no fue fácil y llegaron a transportar la leche a carro desde Navarra. Sus pastillas de café con leche son las decanas de la casa, pero quizá las más populares sean otras, las de toffe de nata, un clásico muy agradable, suave y cremoso en boca. Casi un siglo respetando la receta original.//