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Cataluña estrena el primer Atlas de Variedades de la Viña para proteger su patrimonio vitivinícola

La nueva publicación reúne información sobre la distribución, la antigüedad y la altitud de las principales variedades de uva de las once denominaciones de origen catalanas

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Un viñedo en una imagen de archivo / Canva

Cataluña cuenta desde ahora con una nueva herramienta para conocer en profundidad la riqueza de su viñedo. El Departament d'Agricultura, a través del Institut Català de la Vinya i el Vi (INCAVI), ha presentado el Atlas de Variedades de Vid de Cataluña, la primera publicación que cartografía de forma exhaustiva la distribución de las principales variedades de uva cultivadas en el territorio.

El estudio analiza cerca de 55.000 hectáreas de viñedo a partir de los datos del Registro Vitivinícola de Cataluña y del Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC), e identifica más de 90 variedades presentes en el territorio catalán. La primera edición recoge información correspondiente al periodo comprendido entre noviembre de 2025 y enero de 2026.

La publicación ofrece una radiografía inédita del viñedo catalán al mostrar no solo qué variedades se cultivan en cada zona, sino también su distribución geográfica, el peso que tienen dentro de cada denominación de origen, la edad de las plantaciones y su localización según la altitud. El documento incluye información de las once denominaciones de origen catalanas, además de un anexo dedicado a las 258 hectáreas de viñedo situadas fuera de estos ámbitos.

Una herramienta para el presente y el futuro del vino

El nuevo atlas nace con la vocación de convertirse en un documento de referencia para viticultores, bodegas, universidades, centros de investigación y administraciones públicas. Además, estará disponible de forma gratuita en formato digital a través de la página web del INCAVI.

La información recopilada servirá como base para proyectos relacionados con la viticultura, la enología, la sostenibilidad y la adaptación del viñedo al cambio climático, además de facilitar estudios sobre genética vegetal y conservación del patrimonio vitícola.

En palabras de Xoán Elorduy, jefe del Servicio de Enología y Viticultura del INCAVI, esta publicación permitirá "visualizar y comprender mejor la riqueza varietal de nuestro país", al tiempo que será una herramienta clave para afrontar los retos de futuro del sector, especialmente en materia de sostenibilidad, adaptación climática y valorización del patrimonio vitícola.

Mujer alcanzando una copa de vino blanco en un viñedo / Canva

Un mapa de la diversidad del viñedo catalán

El atlas incorpora mapas temáticos de las once denominaciones de origen catalanas en los que se representa la distribución de las principales variedades blancas y tintas, las variedades tradicionales minoritarias, la edad del viñedo y su implantación según la altitud.

La diversidad de paisajes, suelos y climas de Cataluña explica la enorme riqueza vitícola del territorio. La coexistencia de terrenos calizos, arcillosos, pizarrosos, arenosos, aluviales y volcánicos, junto a la influencia de los climas mediterráneo, continental y de montaña, ha favorecido históricamente el cultivo de una amplia variedad de uvas que hoy definen la personalidad de los vinos catalanes.

Un viñedo en una imagen de archivo

Variedades tradicionales y recuperación del patrimonio

Entre las variedades más representadas destacan algunas de las grandes protagonistas de la viticultura catalana, como macabeo, xarel·lo, parellada, garnacha y cariñena, junto a otras variedades minoritarias recuperadas en los últimos años, como la malvasía de Sitges, morenillo o xarel·lo rojo.

El atlas pone de relieve el valor estratégico de este patrimonio genético, especialmente en un contexto marcado por el cambio climático. La recuperación y conservación de estas variedades autóctonas puede contribuir a mejorar la resiliencia del viñedo y abrir nuevas oportunidades de diferenciación para los vinos catalanes.

Con esta iniciativa, el INCAVI refuerza su apuesta por la generación y transferencia de conocimiento al sector vitivinícola, ofreciendo una herramienta destinada a preservar el patrimonio de la viña catalana y fortalecer la competitividad de sus vinos en los mercados nacionales e internacionales.