El restaurante Nectari de Barcelona ha sido reconocido con uno de los Premios Solidarios ONCE Catalunya 2026 por su compromiso con la inclusión y la accesibilidad en el ámbito de la restauración. El establecimiento, situado en el número 28 de la calle València, lleva años incorporando la conciencia social como parte de su manera de entender la gastronomía.
El galardón reconoce especialmente el trabajo desarrollado por el chef y propietario de Nectari, Jordi Esteve, tanto por su trayectoria al frente de un restaurante de alta gastronomía como por las iniciativas impulsadas para facilitar que personas con diferentes necesidades puedan disfrutar de la experiencia de comer fuera de casa.
“Para todo el equipo de Nectari, recibir este premio es un orgullo inmenso y una inyección de energía. Nuestro restaurante nace de la pasión por la cocina, pero siempre hemos creído que la gastronomía es, sobre todo, una herramienta para compartir, incluir y hacer feliz a la gente. Este galardón nos demuestra que nuestro compromiso social tiene un sentido profundo más allá de los fogones", explica Esteve a Hule y Mantel.
Y añade: "A nivel personal, como chef y propietario, este reconocimiento me conmueve especialmente. A menudo nos enfocamos en la técnica, el producto o los reconocimientos gastronómicos tradicionales, pero premios como este tocan el corazón. Me recuerda que la responsabilidad de un restaurante no acaba en la sala, sino que tenemos que devolver a la sociedad todo lo que nos da. Supone una validación de que estamos en el camino correcto y nos inspira a continuar trabajando por una gastronomía más humana, solidaria y accesible para todos".
Una carta para personas con autismo
Tal y como ya contábamos en este artículo sobre la adaptación de La Boqueria como mercado autism friendly, una de las iniciativas más destacadas del restaurante es la creación de la primera carta adaptada para personas con autismo en Catalunya, un proyecto pionero que busca hacer más comprensible y previsible la experiencia gastronómica para las personas con trastorno del espectro autista.
La carta utiliza pictogramas claros y coloridos para mostrar los platos y sus principales ingredientes, de manera que los clientes puedan conocer de antemano qué van a comer y escoger en función de sus preferencias. La iniciativa pretende reducir situaciones de estrés y facilitar que la experiencia en el restaurante sea más cómoda y agradable.
La apuesta de Nectari por la accesibilidad no se limita a esta carta. El restaurante también dispone de opciones en braille, lectura fácil y formatos digitales accesibles. A ello se suma la formación del personal en comunicación inclusiva, con el objetivo de ofrecer una atención empática, respetuosa y adaptada al ritmo y las necesidades de cada comensal.
Eliminación de barreras e inclusión
Así lo valora Esteve: “Apostar por la accesibilidad ha transformado la dinámica de Nectari de manera muy positiva. Para nuestros clientes, el cambio más evidente ha sido la eliminación de barreras en la comunicación. Hemos adaptado nuestras cartas y menús a formatos accesibles, como el braille y los pictogramas, asegurando que todo el mundo pueda disfrutar de la experiencia gastronómica con total autonomía. También hemos cuidado la distribución del espacio para garantizar una movilidad cómoda y fluida".
Nectari cuenta con espacios tranquilos, señalización visual clara y mejoras destinadas a facilitar la accesibilidad física. El establecimiento contempla, además, la posibilidad de eliminar la música ambiental o de proporcionar un espacio más íntimo cuando las circunstancias del cliente lo requieren.
"Para nuestro equipo, este proceso ha supuesto un aprendizaje y un crecimiento humano extraordinario. Hemos realizado formaciones específicas para entender mejor las necesidades de los clientes con diferentes tipos de discapacidad. Esto no solo ha mejorado la calidad de nuestro servicio, haciéndolo más empático y profesional, sino que ha fortalecido la cohesión interna. Hoy en día, la inclusión ya no es un esfuerzo extra, sino una parte natural de nuestra identidad y de nuestra manera de trabajar en equipo", agrega el cocinero.
Un acto de hospitalidad
¿La gastronomía y la restauración todavía tienen margen para avanzar en inclusión y accesibilidad?, le preguntamos. "Sí, sin duda. Se ha avanzado mucho, pero todavía se puede crecer. Tradicionalmente, se ha pensado que la accesibilidad consistía solo en poner una rampa en la entrada o tener un baño adaptado. Esto es fundamental, claro que sí, pero la verdadera inclusión va mucho más allá de la arquitectura: se trata de la accesibilidad cognitiva y sensorial".
En este sentido, Esteve considera que el sector debería cambiar "la mirada". Y agrega: "Tenemos que dejar de ver la inclusión como una lista de normas legales que hay que cumplir por obligación, y empezar a verla como un acto de hospitalidad básico. Además, la formación de los equipos es clave. Si enseñamos a los futuros profesionales a entender y atender la diversidad desde las escuelas de hostelería, la inclusión dejará de ser una excepción o un mérito para convertirse, simplemente, en la norma en todos los restaurantes".
Esteve integra esta filosofía en un restaurante que cuenta con una estrella Michelin, un Sol de la Guía Repsol y un Sol Repsol Sostenible. Su compromiso también se extiende a otras iniciativas solidarias como Restaurants contra la Fam, una campaña destinada a recaudar fondos para la ONG Acció contra la Fam.
Con este reconocimiento, los Premios Solidarios ONCE Catalunya ponen el foco en una forma de entender la restauración en la que la gastronomía y la inclusión pueden ir de la mano. El premio se entregó el pasado martes, 22 de septiembre, dentro de la ceremonia de los Premios Solidarios ONCE Catalunya 2026 que también han premiado otras iniciativas como el programa Voluntaris final de vida de RTVE Catalunya o AFATRAC, una asociación de familiares de afectados por trastornos de conducta derivados de problemáticas de salud mental.