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Trucos de cocina

Así se hace el mejor panellet de piñones de Cataluña en 2026: los secretos de Oriol Carrió

VÍDEO | El pastelero barcelonés vuelve a ganar el Panellet d’Or, como ya hizo en 2024. Recuperamos nuestra visita a su obrador para descubrir cómo elabora este dulce con una receta familiar de más de 40 años

4 minutos

Los panellets de piñones de la Pastelería Oriol Carrió (Barcelona) / Cedida

Oriol Carrió elabora el mejor panellet de piñones de Cataluña. La afirmación viene respaldada por el certamen Panellet d'Or que, en su séptima edición, ha vuelto a otorgar al pastelero barcelonés una distinción que ya ganó en 2024 y 2022. Es la reválida de un título que confirma su buena mano con este dulce tradicional de la castañada y Todos los Santos. 

La Pastisseria Oriol Carrió está regentada por los hermanos Carrió, tercera generación en el negocio familiar: Oriol, maestro pastelero, y Anna, atendiendo a los clientes en la tienda. Actualmente, y tras ganar otros premios como el de Mejor panettone artesano tradicional en 2025, el negocio ha crecido y cuentan ya con tres locales en Barcelona: en las calles Bailèn (Gràcia), Provença y Comte d'Urgell (Eixample), este último con propuesta también de panadería.

Aprovechando este nuevo título, recuperamos esta visita que hicimos a su obrador en el barrio de Gràcia —cuando ganó el título en 2024— para que Carrió nos cuente cómo prepara este panellet ganador, y nos explique algunos de sus secretos. Una de las claves: "Todos los panellets pasan por nuestras manos". Artesano 100%. 

Ingredientes y elaboración del panellet de Oriol Carrió

La receta del panellet de piñones es sencilla, aunque se necesitan años de experiencia, como nos dice Oriol, para hacerlos perfectos. Hacen falta yema de huevo, clara de huevo, almendra molida, azúcar glass y, lógicamente, piñones. En el caso de la pastelería Carrió, los que utilizan son nacionales, del Montseny (Cataluña) y de Castilla. Toda la materia prima tiene que ser de máxima calidad, ya que eso afectará directamente al resultado final. 

El pastelero Oriol Carrió con sus panellets de piñones / ÒSCAR GIL COY

Primero hay que elaborar el mazapán, para ello se mezcla la misma cantidad de azúcar y de almendra molida y se va trabajando hasta obtener una masa uniforme. Se añaden las claras de huevo y se sigue trabajando hasta obtener una masa "similar a la plastilina, que podamos moldear bien las piezas sin que se deformen", dice el pastelero. 

Lo ideal es ayudarse con una espátula o hacerlo directamente con las manos; se puede amasar con un robot de cocina pero hay que vigilar ya que si se procesa demasiado la harina de almendra puede soltar aceite y eso hará que la masa no nos quede uniforme.

Cuando la masa del mazapán esté lista la guardamos en la nevera durante 24 horas. "La almendra se habrá hidratado y quedará una textura más firme", apunta Carrió. Después, se estira la masa dándole forma de churro y se cortan las piezas, en su caso, de unos 15-18 gramos.

Ahora toca bolearlos. ¿Cuál es el truco? "Años de experiencia", bromea Carrió. "Intentamos que quede lo más redondo posible, igualando las piezas, para que el resultado final sea uniforme". Cuando estén listas, en un bol se mezclan piñones y las yemas hasta que tengan una textura pegajosa para que se adhieran bien a las bolitas de mazapán. "Es importante hacerlo con yemas de huevo porque así dentro del horno —los panellets— van a coger un poco más de color y quedarán doraditos". 

Se "masajean" las bolitas con la mezcla de piñones y yema de huevo y se van dejando en la bandeja para cocer. "Es importante que no queden zonas sin piñones en el panellet, para que estén más ricos y la cocción sea más uniforme".

Antes de meterlos en el horno, los pintamos con una mezcla de yema de huevo y almíbar —50% azúcar y 50% agua, hervido y enfriado— para que cuando salgan del horno tengan un color tostado "más apetitoso" y queden más brillantes. Sólo queda hornearlos a unos 240 grados, con calor arriba y abajo, y ventilador, "para que el calor sea lo más uniforme". 

El resultado tiene que ser un panellet dorado por fuera y muy blando por dentro, así "cuando te comes el panellet encuentras las dos texturas, el crujiente y el cremoso". 

¿Por qué es el mejor panellet de 2026, 2024 y 2022?

¿Cuál es la clave de su éxito? "Nuestro panellet se diferencia por la textura del mazapán: hacemos un refinado de las almendras, partiendo desde la almendra entera, y lo vamos pasando por unas prensas, refinándola para que quede muy fina, y también el azúcar. Luego, lo dejamos reposar 24 horas para que la textura sea uniforme y la almendra haya hidratado. A partir de aquí, una buena cocción e ir con cuidado para que queden brillantitos".

Los panellets de piñones de la Pastelería Oriol Carrió (Barcelona) / Cedida

Carrió añade: "La base de esta receta lleva en la familia más de 40 años, hay que saberla actualizar, pero al final el panellet de piñones es un postre tradicional y no vamos a inventar nada". Sí que reconoce que han ido ajustando la cantidad de azúcar, ya que es una tendencia que la clientela demanda, y también afinando con la calidad de los ingredientes. 

Su producción es diaria, por lo que el cliente comerá un panellet acabado de hacer. "Nuestros panellets aguantan perfectamente cuatro o cinco días", explica. Si vamos a tardar más en consumirlos, Carrió recomienda congelarlos. En este caso, antes de comerlo, lo ideal es calentar el horno fuerte a 220-230 grados, colocar los panellets un minutos "para que pierdan la humedad" y nos quedarán "como recién hechos". 

El panellet de piñones es su hit, aunque en la pastetelería Oriol Carrió también elaboran otros panellets tradicionales y creativos de almendra, café, naranja, yema, Sacher (frambuesa y chocolate), mazapán con chocolate, mango, tiramisú, Baileys, limón, membrillo, coco y coco con chocolate, entre otros.