Diría que coincidí con Borja por primera vez en un Madrid Fusión del 2023, y fue con una buena amiga común y colaboradora de este medio, Elvira Aldaz.
Elvira fue quien me contó sus primeras experiencias en Moonlight, y siempre me habló maravillas. Toda esa información acrecentó mi curiosidad y tuve la suerte de poder visitar Moonlight en Zaragoza en Marzo de 2024 y me enamoré locamente de su propuesta.
Por primera vez, encontré una experiencia que se disfruta en la mesa más que en la barra, tal como sucede en las salas de alta gastronomía. La experiencia del cóctel, más allá del líquido, tiene que ver en el ritual de presentación y la forma de consumo. Y está dinámica, rompió mis esquemas de lo que yo entiendo por Coctelería al uso, donde la barra siempre me llama.
Mi segunda visita a Moonlight, septiembre 2025, con la carta en Blanco recién estrenada, consolidé mi opinión y mi romance con el bar viendo como la puesta en escena se convertía aún más en protagonista, donde todos y cada uno de los tragos se sirven con algún elemento modificador (no quiero dar spoilers).
Barcelona, siguiente paso
Durante esa charla, Borja me compartió la posibilidad de embarcarse en un proyecto en Barcelona, del cual ya podemos poner nombre, este maravilloso espacio que es Entre Cielos en la planta 17 del Hotel Torre Melina Gran Meliá.
Es imposible pensar que Entre Cielos es el hermano menor de Moonlight, por las dimensiones y la ambición del proyecto, pero yo si me he sentido un poco como en casa al visitarlo. Hay muchos tragos que adoro de la carta actual y de la carta anterior que puedo tomar a unos kilómetros de mi casa en lugar de tener que hacer 300 kilómetros.
La carta
La carta está dividida en tres momentos del día: Amanecer, atardecer y anochecer. Y cada parte de esta carta contiene siete tragos, permitiendo así al cliente poder tener una oferta muy amplia para escoger y volver.
Sé que es un poco tramposo decir que he probado dos tercios de la carta, ya que algunas recetas son adaptaciones de las originales de Moonlight, pero os puedo decir de memoria por lo menos 12 de los 21 tragos de memoria, todos ellos sublimes en su estilo.
De la sección de Amanecer me encanta el Adonis, las dos versiones del Piparra que ya había probado en Zaragoza, el 50/50 Martini de Jazmín y Foie & Sauternes, uno de los tragos que más me han sorprendido, y he disfrutado, los últimos años.
Atardecer tiene joyas adictivas como Desayuno con Ron, Periodo Edo y Penicillin Penicillium. No me imagino a la persona que le pueda gustar Desayuno con ron, tan redondo, tan fácil de beber y tan universal. El Mainstream puede ser también bueno, como lo demuestra el mejor Nolan.
Y por último, en Anochecer hay tres Highball perfectos, cada uno en su estilo. Fresa y Manzana es una revisión de un Whisky Highball, Sherry Paloma da lo que promete, adictiva y ligera. Y Lichi Fizz es puro equilibrio.
La esencia de Borja no sólo está en el líquido y en el discurso, tengo la sensación que el espacio cada vez va ganando más personalidad, hecho nada sencillo en un espacio tan grande en una cadena de hoteles de tal magnitud.
Borja es de esas personas que con un perfil discreto, deja que sus acciones, su talento, sus convicciones vayan calando poco a poco, de esta manera, sin imposiciones, quienes se suben a su barco, se suben convencidos.
Y ver cómo un grupo hotelero tan relevante en nuestra ciudad haya escogido a Borja como una de las lanzas de punta para relanzarlo como referente a través del hedonismo de los tragos me devuelve la fe en la Hostelería con un discurso detrás, honesta, comprometida y arriesgada.
El espacio
Con una de las vistas más atractivas de la ciudad, Entre Cielos se presenta como un espacio cálido, accesible y sorprendentemente competitivo en precios. Más allá de su condición de rooftop hotelero, se percibe una clara intención por parte de Meliá Hotels International de convertirlo en un destino con vida propia, capaz de seducir también al público local y abrirse, de verdad, a la ciudad.
El proyecto da ahora sus primeros pasos, con la mirada puesta en su crecimiento y evolución, y con el respaldo de un gran grupo hotelero que ofrece el escenario ideal para que el talento de Borja Insa se despliegue plenamente.