Ni tostada de aguacate ni bowls: el desayuno turco llega a Barcelona dispuesto a triunfar

La filosofía turca llega a la capital catalana de la mano de Snob con un almuerzo potente, platos en la mesa para compartir y un horario muy amplio

Iker Morán, periodista y autor en Hule y Mantel

Periodista

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El desayuno turco en Snob / Cedida a Hule y Mantel
El desayuno turco en Snob / Cedida a Hule y Mantel

Una mesa llena de comida, platillos dulces y salados que conforman una especie de buffet libre que la familia va desayunando tras levantarse y antes de ir a trabajar.

Es el día a día tradicional en Turquia y esa filosofía del desayuno llega ahora a Barcelona de la mano de Snob, un nuevo local del Born donde el brunch turco es el protagonista. Aunque es verdad que no existe ese concepto de brunch por allí y que el omnipresente término ya da algo de rabia, sirve para explicar de forma sencilla y gráfica la idea: un almuerzo potente, con platos en la mesa para compartir y con un horario muy amplio.

Entrada de Snob / Cedida a Hule y Mantel
Entrada de Snob / Cedida a Hule y Mantel

De hecho, Snob ofrece diferentes cartas según la hora del día. Durante toda la mañana y hasta el mediodía estos platos que conformarían el desayuno son los que marcan la propuesta del nuevo restaurante que, por cierto, cuenta con una agradable terraza en la plaza Antonio López del Born.

Por las tardes y noche, las hamburguesas y los lahmacun toman el relevo, a los que se suman los cócteles para animar la velada.

Otro restaurante en Enric Granados

¿Otro local moderno que quiere hacer un poco de todo desde las la mañana hasta la noche pero con el punto diferencial turco? En realidad, por aquí tienen muy claro el proyecto y saben que funciona.

Snob es parte del grupo Akko Marka con más de 60 locales en varios países y que, de hecho, ya aterrizo hace años en Barcelona con el restaurante Ali Ocakbasi en Enric Ganados, referencia de la cocina turca en la ciudad.

Según nos cuenta Akko Birinci, responsable del grupo en España, en Turquía Snob es su marca centrada en hamburguesas de calidad, pero aquí se han propuesto reivindicar el desayuno turco. Conocen bien la ciudad y su hambre de novedades gastronómicas, la comunidad turca que reside aquí y también los turistas de su país que recalan en Barcelona.

Ya tienen planes para nuevas aperturas en Barcelona y también llegar a Madrid, pero por ahora Snob es el proyecto que toca mimar y asentar. No hace falta ser experto en tendencias para ver que “brunch turco” es una idea con posibilidades de convertirse en una nueva moda.

Propuesta de desayuno en Snob / Cedida a Hule y Mantel
Propuesta de desayuno en Snob / Cedida a Hule y Mantel

Sumit, cakalli y kuymak

La buena noticia es que ademas de tener mucho potencial para triunfar en Instagram con platos coloridos, bonitos, lo que hemos podido probar está rico y tiene una larga historia detrás. Bosphorus Sharing Rhapsodi tiene un nombre que suena pomposo, pero es la puerta de entrada para descubrir esto del desayuno turco.

Una fuente pensada para compartir entre dos personas que reúne diferentes platos clásicos del desayuno: hummus con tomillo, diferentes quesos, salsa de tahini con melaza, aceitunas, miel y crema de queso, mermelada de pimiento con un punto picante, pepino, sucuk (embutido turco)… Todo ello servido con el rico y adictivo pan sumit de sésamo y para beber té turco. Cuesta 34 euros y con esta generosa bandeja dos personas salen bien desayunadas.

El cakalli meneen es otro clásicos de las mañanas turcas que merece la pena probar. Y que, ademas, sirve para recordar las raíces comunes mediterráneas: tomate, pimiento, cebolla, ajo mezclado con huevos y queso.

¿Un shaksuka? Algo así, aunque no hace falta ponernos exóticos en las referencias porque si hablamos de un pisto más denso a base de queso y pensado para comer con pan nos vamos a entender perfectamente.

Una de las propuestas de Snob / Cedida a Hule y Mantel
Una de las propuestas de Snob / Cedida a Hule y Mantel

Platos contundentes, que funcionan como almuerzo de esos de saltase la comida. Otro ejemplo es el kuimak a base de queso, mantequilla y harina. Una masa cremosa, también pensada para rebañar con pan, y aquí se decora con trufa: suponemos que más por un tema de dar cierto empaque a un plato humilde que por aportar sabor al conjunto. Estamos ante un plato popular y calórico, sin pretensiones gastronómica más allá de quitar el hambre con algo siempre rico como el queso. De hecho, puestos a buscarle parecidos a este desayuno, casi nos gusta más hablar de un esmorzar de forquilla turco que del manido brunch.

La carta de los desayunos funciona desde las 9 de la maraña hasta las 2 del mediodía, cuando se unen a la fiestas las hamburguesas y los lahmacum en su variedad con carne o verduras, aunque también se puede pedir un plato con dos acompañado de ensalada y verduras encurtidas. El ticket medio alrededor de los 20 euros es otro gran motivo para acercarse a descubrir el desayuno turco.