Lo primero que sorprende es que es una película más que un biopic. Funcionaría aunque no fuera la historia ficcionada de los inicios de Anthony Bourdain, uno de los cocineros más influyentes del primer cuarto de este siglo, no por su cocina, sino por su libro Kitchen Confidential, primero, y por sus programas de televisión después.
Tony, así se titula, se acaba de estrenar en Prime Video —su estreno en cines fue en agosto de 2026, aunque en España lo ha hecho directamente en streaming— y no va a dejar indiferentes a su legión de admiradores, entre los que me encuentro.
La verdad es que esperaba ver un intento más de exprimir su legado, así que ha sido una grata sorpresa ver una película de verdad. Entretenida, bien hecha, una historia de un joven que está buscando su lugar, del amor, de las drogas y de la cocina, en un digno segundo plano. No vamos a decir mucho más de lo que pasa para no estropear la experiencia, es decir, seguimos sin spoilers.
Un 'lovable bastard' sin idealizar
Me ha gustado Antonio Banderas, que está contenidísimo. Es un gran acierto tener como actor de reparto a Stavros Halkias, un comediante muy divertido que acaba de estrenar un 'especial' en Netflix. Y es graciosa la breve aparición de Eric Ripert, el famoso chef francés con tres estrellas Michelin en su restaurante Le Bernardin en Nueva York y amigo íntimo de Bourdain.

Dominic Sessa, que interpreta a Tony, me ha costado un poco al principio: primero, porque hizo tan bien su papel en The Holdovers que cuesta verle en otro registro; y segundo, porque me resulta algo exagerada la constante postura de adolescente cabizbajo y con los hombros encogidos. Supongo que no la asocio a la imagen que todos tenemos ahora del famoso chef.
Lo que más agradezco es que no se haya idealizado su imagen. Sus mejores amigos se referían a él como un 'lovable bastard', algo así como un 'capullo entrañable', así que dulcificar su carácter hubiera sido una traición. En la película miente compulsivamente, es cobarde y tiene un ego que resulta incomodísimo.
Los que hemos cometido ese error fatal que es leer sobre la vida de alguien que admiras por su obra, sabemos que era difícil, exigente y egoísta. Cuando el protagonista se comporta como tal, los que sabemos de él, lo reconocemos al instante y nos facilita asociar al actor con el personaje. En su defensa diremos que su equipo era absolutamente consciente de la aventura constante que era trabajar con él.
Un aperitivo de la vida de Bourdain
Conviene recordar de dónde viene todo esto. Kitchen Confidential se publicó en el año 2000, cuando Bourdain era un jefe de cocina más en Nueva York, y cambió para siempre la manera en que el público miraba las cocinas: de repente quien comía sabía lo que había detrás de la puerta, y quien cocinaba se sentía por fin representado. Después llegaron la televisión, los viajes y esa curiosidad contagiosa por cualquier mesa, desde el restaurante más caro hasta el puesto callejero más humilde.

Es cierto que, igual que la serie The Bear, será una nueva contribución a la mitificación de esa imagen estereotipada de la cocina, con el alcohol y las drogas siempre presentes. No es inventado, pero sí es algo que se ha empezado a superar.
Todavía resuena lo que escribió en Kitchen Confidential, hace ya más de 25 años: "El mundo de la restauración ha sido desde siempre el gran refugio para el inadaptado, el paria, el delincuente, el vagabundo, el drogadicto, el bicho raro, el criminal y el desertor escolar...". Quedan cocinas así, las de gran volumen y poca personalidad, pero cada vez son menos. La profesionalización del sector en este primer cuarto de siglo ha sido algo espectacular.
En resumen: no hace falta ser fan de Bourdain para disfrutarla, aunque quien lo sea la verá con otros ojos. Es una película pequeña, honesta y con carácter, de las que se agradecen en medio de tanto superhéroe. Puede funcionar como puerta de entrada a su mundo, que está ahí, en YouTube, para cualquiera que quiera descubrirlo.
Desde su suicidio, somos muchos los que volvemos a ver viejos episodios de Parts Unknown y esta película ha sido un reencuentro más. Sucede durante un solo verano, así que es como un aperitivo de la vida de Bourdain. Te deja con ganas de más, como nos dejó él.
