Loading...

Despensa

Cinco productores catalanes de salsas artesanas para conseguir bocatas de infarto

De los chiles cultivados en el Baix Empordà a las olivadas, aliolis y salsas bravas: estos proyectos catalanes apuestan por la elaboración artesanal y el producto local

5 minutos

Las salsas 'Tramuntana' y 'Foc d'Arlet' de Quins Pebrots / Cedida

Podría afirmarse que Cataluña es uno de los paraísos de la salsa, donde pequeños productores replican las recetas tradicionales de sus abuelas, investigan nuevas fórmulas y sorprenden con aliños elaborados a partir de ingredientes frescos de la huerta.

Desde salsas picantes solo aptas para los más valientes hasta apetitosas olivadas mediterráneas, pasando por aliolis arrebatadores, romescos y otros condimentos que ponen en valor la gastronomía catalana, son muchas las propuestas que merece la pena descubrir.

Nos detenemos en cinco proyectos catalanes que elaboran salsas artesanas y que combinan tradición, producto local, innovación y, en algunos casos, una buena dosis de picante.

Quins Pebrots: las mil y una vidas del chile

Salsas y otros productos elaborados por Quins Pebrots / Instagram

En catalán, esta expresión significa algo parecido a “¡Manda huevos!”, algo que condensa genial el espíritu atrevido y desafiante de la marca, porque Quins Pebrots pretende transmitir curiosidad, sorpresa y pasión a los amantes de las salsas y del picante.

Se trata de un proyecto agrícola creado por Ferran y Emili Gispert, ubicado en Parlavà (Baix Empordà). Cultivan de forma ecológica chiles tradicionales y también crean nuevas variedades mediante hibridación, desarrollando pimientos únicos nacidos en Cataluña, como el Drac de Sant Jordi, el Foc d'Arlet o el Parlavanero, con el propósito de establecer un banco de semillas de pimientos 100% “nacidos” en Cataluña.

Sus salsas son únicas en el mercado. La Foc d'Arlets se inspira en un sofrito tradicional de cebolla y remolacha fresca, culminado con el picante intenso de un híbrido de chile exclusivo de la casa (Carolina Reaper y T-Rex). “Es descarada, improvisada y llena de magia”, dicen sus creadores, que la recomiendan para bocadillos, tostadas, arroces y carnes, pero también para preparar dips rápidos con nachos o patatas fritas.

Para quienes buscan un picante más ligero, la Tramuntana lleva habanero rojo, vinagre, albahaca, sal y comino. La definen como “la salsa que te haría tu abuela después de tres gintonics” y es perfecta para platos a la brasa, bocadillos o hamburguesas.

Además de las salsas, tienen condimentos, aceites y sales de lo más originales, como el aceite picante artesanal L'Espiadimonis, con avellana local y guindilla seca, o La Diabólica, considerada la sal más picante del mundo, que se elabora con una mezcla devastadora de los chiles más extremos: Carolina Reaper, Dragon’s Breath y Chocolate Bhutlah, combinados con hisopo y romero. 

Olivera d’Atenea: fabulosas olivadas y una brava suave

Diversas salsas de Olivera d’Atenea / Instagram

En Olivera d'Atenea elaboran salsas 100% veganas —de hecho, cuentan con el sello V-LABEL de producto vegano— que no llevan colorantes ni conservantes y que se preparan con ingredientes naturales. Aunque su gama es más amplia, las ideales para tostadas o bocadillos son, sin duda, las olivadas, explican desde la compañía.

Ofrecen dos versiones: la Olivada Negra Olivera d’Atenea y la Olivada Arbequina Olivera d’Atenea. “El secreto está en la sencillez y la calidad de sus ingredientes: aceitunas, aceite de oliva y sal marina”.

La primera se trata de una salsa de aceitunas negras del Bajo Aragón, suave y delicada, que la marca recomienda para untar tostadas y canapés, acompañar ensaladas, carpaccios, pizza o pasta y también para preparar sabrosas y deliciosas vinagretas. La segunda se elabora con dos tipos diferentes de aceituna, arbequina y verde, que destacan por su aroma. Aliños de ensalada, ricos canapés o maridajes con tablas de quesos son algunas de sus principales aplicaciones.

Entre los “bocateros” también triunfa su Salsa Brava Olivera d’Atenea, “de sabor natural, picante suave y textura ligera y cremosa”, concebida, por supuesto, para acompañar patatas, pero también para dar un contrapunto atrevido a carnes, verduras y pescado, así como a hamburguesas y perritos calientes.

Can Bech: el recetario catalán en frascos

Salsa xató de Can Bech / Cedida

A principios de los ochenta, esta familia abrió su restaurante en Fontanilles, un pequeño pueblo de la Costa Brava. Allí se hicieron famosos por platos como el recuit de drap con higos confitados del Empordà. En la actualidad, Can Bech comercializa desde productos de alta gastronomía, como carnes confitadas y carpaccios, hasta maridajes de autor para quesos, mermeladas, chutneys o salsas.

“Forman parte de nuestra gastronomía mediterránea. Las elaboramos siguiendo los métodos tradicionales, típicos y populares del recetario catalán”, recoge su web.

Además de las olivadas, podrás disfrutar de sus versiones de alioli y brava —ideales para bocadillos o patatas, pero también para alegrar carnes, pescados y hortalizas—, su dueto de romesco y salsa para calçots o el xató, el tradicional condimento de la zona del Garraf y el Penedès, hecho a base de almendras, avellanas tostadas, miga de pan con vinagre, aceite de oliva y el característico pimiento choricero.

Para los más cocinillas también tienen el fondo oscuro de ternera, un rustido elaborado con los huesos de este animal, hervidos a fuego lento durante 42 horas y acompañados de muchas verduras.

Espinaler: el aperitivo más icónico 

La mítica salsa Espinaler y otras conservas de la casa / Cedida

Desde 1952, Espinaler se ha convertido en un icono del alegre momento del aperitivo, aportando un sabor totalmente reconocible entre el público. “Nuestro secreto reside en una perfecta combinación secreta de especias con el mejor vinagre de mesa”, dicen desde la empresa. Su formato más vendido es el icónico botellín de 92 mililitros, aunque también cuentan con el formato eco y picante.

Uno de los puntos fuertes de este aliño emblemático, nacido en Vilassar de Mar (Barcelona), es su gran versatilidad. “Es ideal para amenizar cualquier aperitivo, como patatas, aceitunas, conservas como berberechos o navajas, así como para vinagretas”.

Pica de Collons: la fiesta del picante

Salsa 'La Atrevida' de Pica de Collons / Cedida

“Mezclamos fuego con buen gusto”, anuncian orgullosos. Este es el proyecto de dos amigos, Gustavo y Eduard, socios y amantes de la restauración desde hace más de diez años. Se conocieron en una escuela de hostelería en Barcelona, donde el primero fue profesor del segundo.

Sus caminos se separaron tras la docencia: Edu abrió el restaurante Xinvic Gastrobar y Tavo se convirtió en terapeuta, pero la pandemia los unió de nuevo. Juntos crearon Pica de Collons e inventaron la que consideran "la mejor salsa picante del mundo", con cuerpo y sabrosa, después de muchas quemaduras en la lengua y pruebas experimentales.

Su salsa La Original es de picante medio y lleva ingredientes como jalapeño, aceite de oliva, fresa, habanero o pimentón dulce. También tienen La Atrevida, de potencia bastante más alta —“más rabiosa, para quienes buscan emoción”—, así como una versión picante del alioli.

Etiquetas: