Hace ya unas semanas, escribíamos acerca de las tendencias del vino actualmente. En aquel artículo dedicado al Orange --el cual llego para quedarse-- también comente dos puntos más a tratar: los vinos de Europa del este y los Tintos de baja graduación.
Hoy nos vamos a centrar en los tintos de baja graduación, a los que desde este punto los llamaremos Tinto fluidos.
¿Qué es un Tinto Fluido? Son exactamente la antítesis al Tinto del cuñado. Es todo aquel tinto que suele tener estas características: baja graduación, entre 10º / 12,5º vol --alguno de 13º se acepta, siendo son más una rareza que la norma--, suelen tener poca maceración; ofreciendo tonos rojizos muy vivos, violáceos o magentas.
También cabe destacar que como en la tradición del vi roig, muchas veces se ven uvas tintas con blancas, en menor proporción la de blanca. Vamos, muy al estilo de un clarete, pero, ante todo, son muy fáciles de beber. Si no se bebe fácil no fluye, por lo cual, estas características los suelen hacer altamente bebibles.
Vi Roig o Vermell en Cataluña
Estos vinos no son nada nuevo en la larga historia del vino, de hecho, en Cataluña han recibido históricamente el nombre de Vi Roig o Vermell, recibiendo el vino tinto el nombre de Vi Negre. El sur de Francia también los ha tenido, en si cualquier zona de influencia catalana lo tiene como es en Valencia o Baleares.
Sea como fuere, es por toda Europa que el vino tinto suave ha existido y existe. Como sucede con los Orange o vinos Ancestrales, el movimiento del vino natural les ha devuelto una segunda vida. Aunque de un tiempo hacia aquí, se están popularizando entre los nuevos consumidores de vino.
Estos intrépidos y ávidos caza tendencias, se inclinan cada vez mas por los vinos bajos en alcohol. Son una generación que aborrece el vino estructurado, de frutos maduros y de taninos marcados.
Independientemente de todo esto, su auge es inevitable y están en el pico de la ola. Podríamos teorizar acerca de su irrupción y cuando fue, que si el Jura moderno sentó las bases, que si las cabernets francs del Loire les siguió a la cola, o los elaboradores naturales… Da igual, están aquí y jamás se fueron.
Dicho esto, Hule y Mantel ofrece una pequeña selección de estos vinos:
- La Fita Sumoll Negre (Penedès) 11%vol: La Sumoll es la uva de resistencia – ¡Vive la Resistance! – del Penedès y aquí se muestra en su versión más eléctrica. Un tinto fluido que es pura fruta roja ácida, de esos que te limpian la boca y te piden otra copa de inmediato. Tradición catalana embotellada sin trampa, cartón ni bag in box.
- Tiro Al Blanco, Matías Michelini (Ribeiro) 11,5% vol: Michelini es un culo inquieto y todo lo que toca lo revoluciona. Se va a Galicia a buscar frescor extremo y nos regala este trago de Ribeiro que es un misil de fluidez. Súper directo, tenso, vertical y con esa salinidad atlántica que te hace salivar.
- Cabories, Mas Candí (Penedès) 12% vol: Ramón Jané en Mas Candí juega en casa y sabe lo que hace. Cabories – de los primeros vinos tintos en bajar graduación – es la definición embotellada de lo que hablábamos: un vi vermell con alma libre. Ligero, jugoso, con esa mezcla de variedades – Xarel·lo, Mandó y Mónica – que lo hace peligrosamente bebible. Sin darte cuenta con la primera copa, la botella ha volado.
- Tattouine, Matassa (Roussillon) 10% vol: Tom Lubbe es uno de los sumos pontífices del vino natural en el sur de Francia. Tattouine es pura magia: una explosión de fruta silvestre y toques mediterráneos, pero con una ligereza que desafía las leyes de su clima. Fluye tanto que se necesita de un mágnum para dar cuenta del vino.
- Pitchounet, Domaine Mouressipe (Languedoc) 11,5% vol: Vino favorito. En una zona famosa por tintos que te rompen la copa o lo que viene siendo vinos de Gymbro, Domaine Mouressipe hace este "Pitchounet" que es un bendito oasis de fruta fresca. Poca maceración, color vivo y una amabilidad en boca que desmonta cualquier prejuicio. Para beber a litros (fresquito como un rosado es un must).
- Listán Mecánico, Puro Rofe & Sistema Vinari (Lanzarote) 12,5% vol: Eloi Cedó (el cerebro tras Sistema Vinari) se junta con Carmelo Peña (Puro Rofe) y el resultado es pura dinamita volcánica. Un listan negro que se olvida de las estructuras pesadas para centrarse en la vibración, la ceniza y una ligereza salvaje. Una absoluta locura que rompe moldes en vinos ya de por si frescos de su zona. Cuando los genios se juntan, no hay nada imposible.
- Just Grapes, Martin Vajcner (Moravia) 11,5% vol: Nos vamos a Europa del Este (¡doble check a las tendencias!). Vajcner trabaja la viña como si fuera un jardín y este vino es exactamente lo que promete su nombre: solo uvas, sin maquillar. Un tinto centroeuropeo crujiente, hiperfresco y con una energía brutal que suele caer y mucho últimamente en mí mesa. No os hablo mas de Vacjner, que lo vamos a tener en el cierre de la trilogía de las tendencias. ¡Vamos!
- Dinavolo Rosso, Cantina Denavolo (Emilia Romaña) 12% vol: Giulio Armani – no, no es de la famiglia – es mundialmente famoso por sus orange wines, así que cuando hace un tinto se pasa el estilo por el arco del triunfo y te peta un tinto fluidísimo. Un italiano alejado de los cánones, con un color precioso, rústico en el mejor de los sentidos y con un trago larguísimo que te hace salivar demandando más.