Si hace algunos meses explicábamos que la aerolínea norteamericana Delta Air Lines se preparaba para embarcar un nuevo menú inspirado en los sabores de España de la mano del chef José Andrés, ahora la noticia es la misma pero con otros protagonistas: una aerolínea asiática y un chef catalán.
Y es que la aerolínea Singapore Airlines ha anunciado una nueva propuesta gastronómica para sus vuelos directos entre Barcelona y Singapur, diseñada por el chef con estrella Michelin Nandu Jubany. El cocinero catalán se convierte así en el primer chef de Cataluña en firmar un menú para la compañía, que introducirá a bordo platos inspirados en la tradición culinaria catalana.
La propuesta se articula en cuatro menús de temporada —primavera, verano, otoño e invierno— que estarán disponibles a partir del 1 de mayo de 2026 e irán rotando hasta marzo de 2027. Eso sí, estos menús solo se servirán a los pasajeros de clase Business.
Recetas que funcionen a bordo
La presentación de estos menús, que forman parte de la celebración del 20º aniversario de la aerolínea en Barcelona, tuvo lugar en el restaurante PUR, donde el chef explicó el reto que supone trasladar la experiencia gastronómica de un restaurante al entorno de un avión. “Cocinar para una aerolínea no consiste solo en adaptar una receta, sino en replantearla para que funcione a bordo y siga emocionando al comensal”, señaló Jubany.
El proyecto ha sido desarrollado durante varios meses por el equipo del chef junto a la aerolínea y su socio de catering en Barcelona. El objetivo: adaptar recetas tradicionales catalanas al contexto de la cabina, teniendo en cuenta factores como la presión, la humedad o la percepción del sabor a gran altitud.
Cada menú incluye tres platos —entrante, principal y postre—, elaborados con ingredientes de temporada y guiños al recetario mediterráneo.
Menú de primavera
La propuesta primaveral abre con un canelón de calabacín con cangrejo, en el que el vegetal se enrolla a mano para envolver el marisco. El plato se acompaña con salsa de ajo negro, mayonesa de sriracha, salsa de tomate y un acabado vegetal con rábano y judías finas.
Como plato principal se sirve bacalao a la catalana, cocinado en salsa de tomate y enriquecido con ingredientes clásicos de esta preparación como pasas, piñones tostados, pimiento rojo asado y huevo duro. El menú se cierra con un pastel de queso cremoso al horno acompañado de compota de frutos rojos que aporta un contraste ácido.
Menú de verano
El verano mantiene el mismo entrante: canelón de calabacín con cangrejo. Pero el plato principal es el suquet de rape con langostinos, un guiso mediterráneo en el que el pescado y el marisco se cocinan en un caldo aromático de tomate, ajo y hierbas, acompañado de patatas baby.
El toque dulce llega con melocotón mimético de viñedo, una mousse de melocotón que destaca la dulzura natural de la fruta y se remata con un delicado crumble.
Menú de otoño
En otoño el menú arranca con ensalada Olivier con ventresca de atún, una interpretación de la clásica ensaladilla que incorpora patata cocida, aceitunas verdes, pimientos rojos asados y mayonesa casera. El plato se termina con ventresca, huevo duro rallado y cebollino.
El principal es pollo asado a la catalana con manzanas, ciruelas y albaricoques, una receta que combina el pollo de corral con frutas y un jugo ligeramente especiado, evocando los guisos tradicionales de la región. De postre, el flan de vainilla con caramelo de whisky, una versión cremosa del clásico que añade un matiz ahumado y dulce.
Menú de invierno
La temporada invernal mantiene la misma ensalada Olivier como entrante, pero apuesta para el plato principal por otro de los grandes clásicos del recetario catalán: fricandó de ternera con setas chantarela y puré de patatas, donde la carne se brasea lentamente hasta quedar tierna y se acompaña de un puré cremoso con mantequilla.
El final dulce llega con crema catalana con galleta de almendra, servida con su característica costra caramelizada y aromatizada con cítricos y canela.
Cada menú estará acompañado además por la premiada selección de vinos de Singapore Airlines, elegida para armonizar con los platos.
La iniciativa forma parte de la estrategia de la aerolínea por reforzar la gastronomía como uno de los pilares de su experiencia premium a bordo. Y, en este caso, lo hace con un claro acento catalán: desde el suquet al fricandó, pasando por la crema catalana, el menú propone un recorrido culinario por algunos de los sabores más emblemáticos de la región… pero a más de 10.000 metros de altura.