La raíz ibérica en las cocinas latinoamericanas: platos que cruzaron el Atlántico

De la empanada gallega del siglo XIII a las arepas con jamón ibérico en Madrid; cómo el sofrito, el cacao y los cítricos tejieron una historia culinaria entre la Península Ibérica y Latinoamérica que sigue viva

Platos de la cocina latinoamerica
Platos de la cocina latinoamerica

Hay rituales que definen culturas. El desayuno con arepas en Caracas, los churros con chocolate en un café de Madrid, el ceviche del mediodía en Lima. Usuarios venezolanos visitan 1xbet a diario con la misma constancia con que millones preparan su primera comida del día siguiendo recetas que llevan siglos viajando entre continentes. Esa repetición diaria —el gesto automático de amasar, freír, servir— cuenta una historia más grande que cualquier libro de cocina.

Para saber más sobre cómo jugar con responsabilidad, lea aquí

Para saber más sobre cómo jugar con responsabilidad, lea aquí

La relación entre la Península Ibérica y Latinoamérica no terminó con la colonia. Los platos siguieron moviéndose, adaptándose, regresando con nuevas identidades. Lo que empezó como imposición se convirtió en intercambio, y ese intercambio sigue vivo en mercados de Barcelona, restaurantes de Lima y cocinas familiares de Guadalajara.

De Galicia al Caribe: cómo viajaron los clásicos

Las primeras menciones escritas de empanadas aparecen en las Cantigas de Santa María, compiladas alrededor de 1282. En Galicia, durante la era visigoda (siglo VII), ya existían reglas para su preparación. Pero aquella empanada original no se parecía a lo que conocemos hoy: era una torta grande, horneada en moldes redondos o rectangulares, rellena de atún, pollo o mariscos.

Cuando el concepto cruzó el Atlántico, se encogió. La versión portátil —masa doblada sobre el relleno, sellada a mano— resultó más práctica para el trabajo en el campo y las largas jornadas. Cada región le imprimió su sello:

  • En el Cono Sur, la masa incorpora grasa de res y los rellenos incluyen aceitunas y huevo duro
  • En el Caribe, la harina de trigo cedió espacio a la harina de maíz precocida
  • En la zona andina, las salteñas guardan un guiso líquido que exige comerlas con cuidado para no quemarse

El cacao: cuando el intercambio fue en dirección contraria

El chocolate representa el viaje inverso. Fray Gerónimo de Aguila trajo cacao a la Península Ibérica en la década de 1520, después de su viaje con Hernán Cortés. Los aztecas lo consumían como bebida amarga y ceremonial; los cocineros ibéricos le agregaron azúcar, canela y leche.

Durante casi cien años, el conocimiento para preparar chocolate caliente permaneció como secreto guardado por monasterios. Cuando finalmente se difundió por las cortes europeas, ya había nacido una tradición: los churros con chocolate. La Chocolatería San Ginés, fundada en Madrid en 1894, sirve hasta 90.000 churros diarios y permanece abierta las 24 horas.

El dato curioso: los churros llegaron fritos y sin acompañamiento. El chocolate llegó líquido y sin pareja. La combinación tardó siglos en consolidarse.

El regreso: platos latinoamericanos en la Península Ibérica

 

Plato

Origen regional

Adaptación ibérica actual

Arepa

Costa caribeña sudamericana

Rellenos con jamón ibérico, queso manchego, pulpo a la gallega

Ceviche

Costa pacífica

Presente en 42.439 restaurantes a nivel global (Tastewise, 2024)

Taco

Mesoamérica

Fusiones con ingredientes mediterráneos en Barcelona y Madrid

Pabellón

Región caribeña

Servido en más de 40 locales durante la Ruta de la Arepa madrileña

 

La arepa merece mención especial. El Gran Campeonato de la Arepa de Madrid, organizado junto con la Asociación de Hostelería, reúne decenas de establecimientos compitiendo por el mejor relleno. El Mercado de San Antonio en Barcelona dedica puestos exclusivos a este plato. Ya no sorprende encontrar versiones con chorizo ibérico o bacalao.

 

En diciembre de 2023, la UNESCO inscribió al ceviche como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Las conversaciones en redes sociales sobre este plato aumentaron 7,5% durante 2024. El ranking TimeOut 2025 ubicó a cuatro ciudades latinoamericanas entre las 20 mejores para comer, con Medellín en el tercer puesto global.

Ingredientes que definen el intercambio

Algunos productos funcionan como puentes entre ambas tradiciones culinarias:

  1. Ají/Pimiento: El ají americano se fusionó con técnicas de conserva ibéricas para crear el pimentón
  2. Maíz: Base de tortillas, arepas y tamales; adoptado en guisos y panes europeos
  3. Cítricos: Llegaron de la Península; hoy son el alma del ceviche y las marinadas caribeñas
  4. Aceite de oliva: Sigue siendo el medio preferido para sofritos en ambos continentes
  5. Cilantro/Culantro: Hierbas que viajaron en ambas direcciones y definieron perfiles de sabor regionales

Una cocina sin pasaporte

Las recetas no respetan fronteras. Un plato que nació en Galicia hace trece siglos hoy se fríe en Bogotá con masa de yuca. Una bebida sagrada mesoamericana se sirve espesa en cafeterías de Sevilla. Y una torta de maíz que alimentó a generaciones en el Caribe ahora compite por premios en Madrid.

El intercambio culinario entre la Península Ibérica y Latinoamérica no es historia antigua. Ocurre cada mañana, en cada cocina donde alguien repite un gesto aprendido de su abuela, sin preguntarse de qué lado del océano vino la receta.

--

Contenido patrocinado