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Barras y Estrellas

Las mejores churrerías del centro de Madrid, además de San Ginés

La chocolatería San Ginés es la más conocida, pero no la única. Seleccionamos las mejores churrerías del centro de Madrid

3 minutos

Churros con chocolate en la Plaza Mayor de Madrid / @chocotacita

Cualquier momento del año es bueno para disfrutar de un desayuno o merienda a base de churros con chocolate, pero todavía más durante estos fríos meses de invierno. Por eso hemos elaborado un listado de 5 churrerías en pleno centro de Madrid, muy próximas a lugares tan emblemáticos de la capital madrileña como la Plaza Mayor o la Puerta del Sol.

Chocolatería Valor

A solo 5 minutos andando de la Puerta del Sol, encontramos la mítica chocolatería Valor, situada a solo unos metros de la plaza de Callao.

En esta chocolatería podremos elegir entre diez tipos de chocolate caliente diferentes: chocolate a la naranja, blanco con notas de vainilla, con avellana… Además de cuatro cacaos con leche distintos y muchas elaboraciones especiales en las que el chocolate Valor es siempre el protagonista.

Tazas de cuatro tipos de chocolates Valor con sus característicos churros / @chocolateriavalor_retiro

Para acompañar, en sus cafeterías disponen unos peculiares y característicos churros, que son lisos en lugar de rayados, y un poco más gordos y largos que de costumbre. Una masa a caballo entre los churros y las porras tradicionales.

Postigo de San Martín, 7.

Los Artesanos 1902

Si caminamos hacia el lado contrario, nos topamos rápidamente con Los Artesanos 1902. Un local, liderado por la quinta generación de churreros que, como su nombre indica, son artesanos desde 1902.

El centenario establecimiento ofrece chocolate casero elaborado con tres cacaos naturales de Colombia, Brasil y Perú y diferentes opciones dulces entre las que destacan sus pestiños y floretas de chocolate, miel o azúcar con canela, unos dulces tradicionales cada vez más difíciles de encontrar en la capital madrileña.

Churros y chocolate de Los Artesanos 1902 / @chocolateria1902

Y si algún miembro de la familia es celíaco, esta será sin duda la opción preferida, ya que elaboran churros sin gluten artesanos y chocolates aptos para celíacos, veganos e intolerantes a la lactosa. 

Calle de San Martín, 2.

Tacita de plata

El oficio de la familia de Don Florencio, que comenzó a vender churros por Madrid en 1900, sigue siendo el mismo. La chocolatería Tacita de Plata sigue conservando el nombre de la churrería móvil, pero ha cambiado el nomadismo por un local situado en plena calle mayor.

Rueda de porras de la churrería Tacita de Plata / @chocotacita

121 años después, esta familia artesana ha sabido adaptarse a los tiempos. Sin dejar de lado las tradicionales frituras y bebidas calientes que les han mantenido a flote durante más de un siglo, el establecimiento también ofrece chocolates para veganos e intolerantes a la lactosa y el gluten, o una atractiva carta salada que incluye opciones de lo más sanas, como tostadas de aguacate acompañadas por huevos benedict.

Calle Mayor, 31.

Churrería-Chocolatería Las Farolas

También en la emblemática calle Mayor, solo unos números más arriba, está situada la churrería-chocolatería Las Farolas.

Taza de chocolate de la churrería Las Farolas / @chocolateria1902

Famosa por la calidad de sus ingredientes y por su elaboración totalmente artesanal, esta churrería es otra opción rápida y estupenda para acudir a disfrutar de su chocolate con churros y a quitarnos el frío tras un paseo por el centro de Madrid.

Calle Mayor, 11.

Churrería San Ginés

Y, por supuesto, no se puede hablar de churros sin hablar de San Ginés, la churrería más famosa de la capital. Un lugar castizo que, pese a estar escondido entre los recovecos del centro de Madrid, no puede evitar ser un secreto a voces.

Porras y chocolate de la chocolatería San Gines / @chocosangines

San Ginés no solo es el sitio donde la tradición marca tomar el primer chocolate del año después de ver las campanadas en la Puerta del Sol, sino que este establecimiento, en activo desde 1894, también es una excelente opción a la que acudir para merendar cualquier día de año.

Pasadizo de San Ginés, 5.