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Cuaderno de Viaje

Las Caldas, el paraíso termal de Oviedo: qué ver y dónde comer

El valle de Las Caldas (Asturias) esconde aguas termales y buena gastronomía. En estos 4 restaurantes saborearás buenas fabadas y también nuevas visiones de la cocina asturiana

4 minutos

Paisaje del Valle de Las Caldas / Foto: Facebook Valle de Las Caldas

Las cumbres nevadas de la sierra del Aramo se erigen como rascacielos de blanco polar sobre los bosques desnudos que abrazan el caudaloso río Nalón. Como un refugio donde el tiempo se detiene, el pequeño valle de Las Caldas, a ocho kilómetros de Oviedo, se esconde del ruido de la capital y demuestra un paraíso de naturaleza, golf y gastronomía. Ya sea por la historia de sus célebres aguas termales, el castillo que jalona el valle o sus cuevas prehistóricas, Las Caldas es también un refugio para los viajeros más foodies que buscan tranquilidad, cocina tradicional y gastronomía sostenible. 

El serpenteo de la carretera parece imitar los meandros del Nalón a su paso por el valle. Las canoas de las empresas de turismo activo parecen opacar el rumor del agua cristalina rozando la fortaleza —privada— del valle. La primavera adelantada ha estallado en la zona. Corona esta bucólica estampa la peña Avis, que otea el horizonte de una zona llena de atractivos que ya eran conocidos en la Prehistoria. La Reserva Natural Parcial de Las Caldas es solo un ejemplo de cómo, desde hace miles de años, la zona era un vergel que permitía la adaptación y supervivencia de los primeros pobladores de la Asturias más primitiva. 

El complejo termal de Las Caldas

Complejo termal de Las Caldas y uno de sus salones restaurante / Foto: Instagram

No sería hasta el siglo XVIII cuando las aguas que brotan de la piedra caliza y se vierten sobre el río Gafo, pequeño riachuelo que atraviesa la población de Las Caldas, fueran descubiertas como aguas minero-medicinales con importantes cualidades. Perfectas para combatir enfermedades respiratorias, la bibliografía reporta tratamientos específicos para “vísceras, enfermedades coronarias y de los aparatos excretores”. Tampoco faltan los tratamientos para el reuma o el asma, entre otros. Toda una purga que conseguían, y consiguen, estas aguas carbonatadas que brotan del propio manantial ubicado en la actual Casa de Baño del complejo hotelero Las Caldas y que ya constaba en el Tratado de 1791 del doctor R.Tomé. 

Un oasis de paz y remanso de tranquilidad que abre sus puertas, manteniendo la elegancia y sofisticación de los antiguos balnearios europeos. La mejor burguesía carbayona se reunía en su casino, atravesando la pasarela de hierro o disfrutando de su Gran Hotel, elementos que perviven desde el siglo XIX hasta nuestros días. 

Restauración y piscina de flotación en el Complejo Termal Las Caldas / Foto: Facebook

Hoy en día, la villa termal Las Caldas cuenta con tres restaurantes diferentes en su vasto complejo termal. Desde los bocados más rápidos como el brioche vegetal o las hamburguesas hechas al momento de su Lounge Bar hasta la cocina asturiana reinventada que ofrece su restaurante Escanda. Quienes se alojen, además, podrán disfrutar de un fantástico desayuno buffet con productos kilómetro cero en la espectacular Sala de Espejos. // Complejo Termal Las Caldas (Restaurante Viator y Restaurante Escanda). Las Caldas, s/n (Oviedo). Tel.: 985 798 781

La Vizcaína, una de las mejores fabadas  

Uno de los rincones de La Vizcaína y su fabada / Foto: Instagram

Después de un paseo por el entorno, disfrutando de la antigua vía férrea de Fuso de la Reina —hoy convertida en Senda Verde—, nada como hacer parada y fonda en La Vizcaína. Con una coqueta terraza cubierta, imprescindible para los duros y fríos días de invierno en el valle, el restaurante sorprende con una de las fabadas más exquisitas de Asturias. Su compango de calidad y su textura contundente pero sin ser grasa hacen de esta casa de comidas, original de 1941, un templo de guisanderas que nos traslada a las viejas cantinas que parecían olvidadas.

Si se busca un picoteo para compartir, nada como la jugosa tortilla o los langostinos crujientes en salsa de rábano rojo. ¿Un imprescindible? Su arroz con pulpo y manitas de cerdo, para recuperar fuerzas. // La Vizcaína Casa de Comidas. El Paseo, 27 Las Caldas (Oviedo). Tel.: 985 798 439

El Recreo, perfecta relación calidad-precio

El Recreo de Las Caldas y sus conocidas alcachofas / Foto: Valle de Las Caldas y Tripadvisor

Lejos del suntuoso legado que puede haber dejado el balneario en la oferta gastronómica del valle de Las Caldas, es posible encontrar pequeños restaurantes con una cocina casera, tradicional y un ajustado margen calidad-precio que hace que sean sumamente populares. De hecho, no es raro que los lugareños recomienden El Recreo como uno de los mejores bares de la zona. 

Carta sencilla y sin florituras, del antiguo bar de pueblo reconvertido pero donde sus platos se basan en las elaboraciones tradicionales como el pote asturiano con su compango, fabada asturianacachopo o sus famosas alcachofas. Si hay carnívoros en la sala, denle buena cuenta a su entrecot. Un trocito de lo mejor del Oviedo rural a la mesa. // El Recreo de Las Caldas. El Recreo, 53 Las Caldas (Oviedo). Tel.: 985 798 436

Pedro Martino, fusión asturiana 

Dos de los platos del restaurante Pedro Martino / Foto: Instagram

Una visión artística, renovada y llena de esperanza dentro del panorama gastro astur. Pedro Martiño, que acaba de recibir su primer Sol Repsol, satura el valle de Las Caldas con sus coloridas creaciones donde los cromatismos parecen imitar el verdor de los bosques cercanos, el azul del río Nalón y el gris negruzco de la imponente sierra del Aramo. 

Con su menú Orígenes (85€, bodega incluida) hace que el comensal saboree la esencia de Asturias a través de quince pases donde no faltan los aromas de la mar, los bocados de montaña, los guiños a la aldea o los contrastes de les llámpares y la sidra de hielo. También ofrece servicio de catering. // Pedro Martino Restaurante. La Rienda, 14 Caces (Oviedo). Tel.: 684 603 384