Estos son los mejores ‘wine bars’ con terraza para disfrutar del verano en Barcelona

De barrios céntricos a rincones menos transitados, reunimos algunos de los mejores locales de Barcelona para descubrir la ciudad copa en mano

Óscar Soneira, autor de Hule y Mantel

Comunicador, sumiller y elaborador de vino

Guardar

Terraza y carta de Lola Divine / Instagram
Terraza y carta de Lola Divine / Instagram

Las cafeterías de especialidad llevan años marcando tendencia en Barcelona, pero hay otro fenómeno que no deja de crecer: el de los wine bars. La ciudad acumula cada vez más direcciones donde el vino es el protagonista, con propuestas que van desde las referencias naturales y los pequeños productores hasta cartas pensadas para explorar copa a copa.

Con la llegada del buen tiempo y las largas tardes de terraza, estos locales se han convertido en algunos de los lugares más apetecibles para alargar el aperitivo, improvisar una cena informal o simplemente disfrutar de una buena copa. 

De barrios céntricos a rincones menos transitados, reunimos algunos de los mejores wine bars de Barcelona para descubrir la ciudad copa en mano: 

Lola Divine (Cristòbal de Moura, 23)

En el distrito de Sant Martí está uno de los locales a los que más me gusta ir. No se entiende el espacio sin su propietario, Juan. Un argentino lenguaraz con el que me encanta discutir sobre vinos cosa mala. Me lo paso teta, pero ojo, que Juan tiene vista de coctelero y te receta el vino necesario nada más con mirarte.

Luego, claro está, vas a comer como un dios, además de disfrutar de una selección de vinos más que acertada, diferente y particular. Su terraza son cuatro mesas con sillas a las que Juan, con mucho atino, siempre llena de velas –le pierden las velas– para darles un toque especial. Están en medio de una isla peatonal que suele ser ultra tranquila.

 

Amateur (Marroc, 42)

Seguimos en la misma zona, pero en este caso más en la zona cero del networking, co-working y del ultraworking, ya que esta parte del Poblenou está llena de edificios de oficinas. Una zona a la que si vas expresamente fuera de horario laboral está desértica. Ahí, en medio de la nada, aparece Amateur. Un bar de vinos con alma de restaurante que tiene la terraza a reventar. Ojo aquí, que hay que reservar sí o sí. Buen ambiente, moderno, con gente joven, carta de vinos excelente y platillos fetén.

Masa. Pequeño, ¡pero matón! Otro espacio con mini terraza; eso sí, la tiene y, evidentemente, muy cotizada. Pero claro, seguimos en Sant Martí y los bares de vinos, que los hay, se cuentan por lejanía. Así que toca ir siempre raudos y veloces para pillar asiento. Masa tiene posiblemente una de las pizarras con más vinos a copas de la zona. Imprescindible ir y pedir de todo, tanto para beber como para comer.

Vinos y una de las propuestas gastronómicas de Amateur / Instagram
Vinos y una de las propuestas gastronómicas de Amateur / Instagram

Contracorrent (Ribes, 35)

Damos un salto y nos vamos al Fort Pienc, justo al lado de la Estació del Nord. Aquí se esconde una de las joyas de Barcelona. Cabe decir que también tienen otro restaurante en el barrio de Gràcia, pero con terraza solo tenemos el de Fort Pienc. Y esto va de terrazas. Pero menudo local: aquí vas a beber de bien a muy bien, la selección es buena y el criterio aún más. Luego comer, se come como los ángeles. Realmente una maravilla para aquellos que entendemos que el vino y la gastronomía van de la mano.

Contracorrent
Vinos y una de las propuestas gastronómicas de Contracorrent / Instagram

La Vinya del Senyor (Plaza de Santa Maria, 5)

Siguiendo un poco en línea recta por los barrios, llegamos a nuestro “rincón –señora & moi– de casa” en el Born. No hay verano sin horchata, ni sin la visita pertinente a disfrutar del atardecer entre las paredes —eclesiásticamente acompañadas— de las vistas frente a la Basílica de Santa Maria del Mar.

Aquí sí, producto para acompañar y vinos, montones de vinos en una enciclopedia que Quim Vila ofrece con añadas diferentes de muchas etiquetas. Lo dicho, entre la selección y el enclave, nos tiene el corazón robado.

Selección de vinos y vistas de La Vinya del Senyor / Instagram
Selección de vinos y vistas de La Vinya del Senyor / Instagram

Queviures Múrria (València, 310)

Si estás por la Dreta del Eixample, mucha gente se para en la tienda de Queviures Múrria a comer y beber, pero siempre en su interior. Estamos en Barcelona y, claro, el ruido a veces nos acompaña. Yo, como buen citizen, me acostumbro rápido al bullicio, así que no dejo pasar la oportunidad de su mini terraza.

No existe mayor placer que, con buen tiempo, aprovechar esas mesas, pedir una tablita de quesos –aunque puedes comer todo lo que ofrecen fuera– y echar el rato con una copa o botella de vino. Lo del Múrria, oigan, es un must en medio de tanto asfalto. Además, así aprovechas para ver los edificios de al lado, que por mucho que duela, la Dreta es la zona más señorial y bonita de todo el Eixample.

Productos de Queviures Múrria / Instagram
Productos de Queviures Múrria / Instagram

Perros Mediterráneos (Avinguda del Paral·lel, 114)

El favorito de mi pareja. Un lugar que acoge a todo tipo de personas en medio del Paral·lel barcelonés. Ojo que aquí estamos en plena urbe y la terraza está cotizadísima. También el aforo del local: como lo hacen tan bien, cada vez está más petado. Xavier, uno de los socios y cara visible, es un fanático de la música y el vino.

El local fusiona bien ambas cosas; además, suele crear sus propios vinos en colaboración con otras bodegas en Francia, Catalunya o Alemania, por poner ejemplos. Un lugar que, como bien indica el nombre, acoge a los nómadas de cualquier lugar. Ve, busca sitio, déjate aconsejar por las joyas que Greta te proponga en sala y disfruta.

Vinos de Perros Mediterráneos / Instagram
Vinos de Perros Mediterráneos / Instagram

Monocrom (Pl de Cardona, 4) 

La meca, la cuadratura del círculo sin discusión. Es y será, por mucho tiempo, el bistró gastronómico con la mejor carta de vinos, comida y servicio de Barcelona. Terraza todo el año en el corazón de Sant Gervasi. Janina y su equipo llevan haciendo del oficio pasión por años, y aquí no solo se cuida el vino; se cuida y se mima todo: la cocina, al cliente y al barrio.

Selección de vinos de Monocrom / Instagram
Selección de vinos de Monocrom / Instagram