Osteria Condal, la elegante cocina mediterránea de un 3 Estrellas: menú degustación por 70 euros

El proyecto, liderado por Paolo Casagrande, destaca por su elegante cocina italiana y mediterránea con carácter local y el producto como protagonista evidente de cada pase

Iker Morán, periodista y autor en Hule y Mantel

Periodista

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Tartar de calamar de Osteria Condal / Iker Morán
Tartar de calamar de Osteria Condal / Iker Morán

Igual suena exagerado decir que esta es la esquina más gastronómica de Barcelona, pero si recordamos que aquí estaba Tickets y luego Teatro Kitchen igual se entiende mejor. En realidad, poco queda de aquellos dos restaurantes en el Osteria Contal, excepto un impresionante local y las evidentes ganas de convertirse pronto en una referencia en la ciudad.

Nos asomamos por allí apenas un par de días después de la apertura oficial de este proyecto, liderado por Paolo Casagrande -chef en Lasarte, con 3 Estrellas Michelin- junto a Grupo Orobianco, con quien ya tiene en marcha el restaurante Orobianco en Calpe.

Ni este pretende ser una réplica de aquel ni, evidentemente, Casagrande sale de Lasarte, dos ideas equivocadas que circularon cuando se anunció hace meses el cierre de Teatro Kitchen Bar y la adquisición del local por parte de este grupo.

El luminoso espacio de Osteria Condal
El luminoso espacio de Osteria Condal

A diferencia de los restaurantes que antes estuvieron aquí, sorprende la cantidad de luz del nuevo espacio, con inmensos ventanales abiertos a Paral·lel, aunque la puerta de entrada está en Tamarit. Preside el lugar una gran barra -de cuarcita Blue Roma, para más señas- que separa la cocina abierta de la sala y donde, nos cuentan, pronto podrán sentarse también una decena de comensales.

El nombre ya es una declaración de intenciones: una elegante Osteria de cocina italiana y mediterránea, con carácter local y platos que no disimulan su estilo fine dining en presentación y técnica pero con el producto como protagonista evidente de cada pase.

El equipo de Osteria Condal / Cedida a Hule y Mantel
El equipo de Osteria Condal / Cedida a Hule y Mantel

Frenesía y Paral·lel

Apenas dos días abiertos, insistimos, pero en cocina y sala todo parece estar en su sitio.

Más allá de la dirección gastronómica de Paolo Casagrande, al frente de las cocinas está Andrea Fiori, que pasó por Lasarte y ha estado los dos últimos años en Shangai, también en restaurantes de alta cocina.

Agostina Fernández vuelve a dirigir la sala, como ya hizo en los proyectos anteriores, así que juega en casa. Y Marc Dot se ocupa de los vinos, con una notable carta donde las referencias italianas y locales mandan, pero que se despliega con un gran surtido nacional e internacional.

La coctelería, con barra propia y clásicos repletos de guiños mediterráneos, también promete dar mucho juego en esta casa. Un equipazo, vaya, que arranca muy fuerte.

Un cocktail de Osteria Condal / Iker Morán
Un cocktail de Osteria Condal / Iker Morán

Además del comedor principal, hay una segunda sala en el espacio que ocupaba en su día la cotelería 41º y que puede jugar muy bien como un gran privado. Pronto estará operativa, igual que la citada barra frente a la cocina y un menú degustación más largo (Paral·lel) que convivirá con el corto (Frenesía) y la carta.

Y aunque no parece estar en los planes de Ostería Condal ser un lugar barato, hay que reconocer que el degustación de seis platos que ofrecen a 70 euros por persona es más que razonable para la calidad, el servicio y el nivel general del restaurante.

Pichón al carbón con pimiento y albaricoque / Iker Morán
Pichón al carbón con pimiento y albaricoque / Iker Morán

Menú degustación y carta 

Una secuencia de platos individuales que irá variando según mercado y temporada, pero que se estrena con un delicado tartar de calamar servido sobre una blanquísima y sabrosa salsa a medio camino entre una carbonara -así se presenta- y una bagna cauda. La cuajada de maíz con galera y salicornia traza un viaje entre el Mediterráneo y el chawanmushi (flan salado) japonés, mientras que el pescado (un salmonete con azafran) y la carne (pichón al carbón con pimiento y albaricoque) se resuelven de forma elegante e impecable.

Cajada de maíz con galera y salicornia / Iker Morán
Cajada de maíz con galera y salicornia / Iker Morán

En la carta, los platos italianos marcan su estilo, con opciones para compartir que prometen ser pronto una estrella de la casa, como la fregola marinera. Risotto con lengua ,espaguettoni con bogavante, o tortellini con berenjena, albahaca y jamón son algunos de los platos propuestos.

Y en los postres, un guiño a un clásico de esta esquina del Paralelo: los airbags que hace años preparaba aquí Albert Adrià, ahora dulce e italianizado y con tiramisú. Si hay hambre, el babá con chantilly relleno de albaricoque es una buena opcion para compartir.

La baba
Babá con chantilly relleno de albaricoque / Iker Morán 

Una de las aperturas más esperadas de este año en Barcelona que llega justo a tiempo para animar el verano en la ciudad y que, incluso recien abierto, ya parece hacerle guiños a la guía roja. Michelin conoce de sobra este sitio, así que no tardará en encontrarlo.