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Despensa

Cómo usar los cítricos para reforzar tus defensas: recetas saludables para otoño e invierno

Más allá de los zumos o los postres, aprende a incorporar los cítricos de temporada a tu cocina: te ayudarán a reforzar tu sistema inmunológico y a combatir achaques invernales

4 minutos

Caja con todo tipo de cítricos: naranjas, mandarinas, limones o pomelos / Canva

Con la llegada del frío, bajan las temperaturas y con ellas aumentan los resfriados, gripes y molestias estacionales. Durante estos meses, una ayuda sencilla, sabrosa y natural para el organismo puede venir directa del mercado: los cítricos.

Naranjas, mandarinas, limones o pomelos aparecen en su mejor momento, y además de aportar frescor y sabor, son una excelente fuente de nutrientes esenciales. Es cierto que su consumo no es una varita mágica contra los achaques invernales, pero sí una estrategia sensata para reforzar las defensas, alimentando al cuerpo con vitaminas, antioxidantes, fibra y compuestos naturales que apoyan la inmunidad.

Por eso, hemos querido explorar por qué los cítricos son aliados del sistema inmune y proponeros ideas para incorporarlos a vuestra cocina diaria de forma saludable y apetecible.

¿Por qué los cítricos son aliados del sistema inmunológico?

Los cítricos son bien conocidos como una de las mejores fuentes naturales de vitamina C. Esta vitamina es clave para el buen funcionamiento del sistema inmune: contribuye a la producción y buen desempeño de glóbulos blancos, esenciales para combatir infecciones. Además, la vitamina C actúa como antioxidante, ayudando a proteger las células de los daños oxidativos, muy frecuentes en épocas de estrés ambiental, frío o exposición a virus.

Naranjas y limones cortados / Canva

Una porción diaria moderada, por ejemplo, una naranja o unas mandarinas, ya puede cubrir gran parte de la ingesta diaria recomendada de vitamina C.

Pero los cítricos aportan otros compuestos beneficiosos: flavonoides (como hesperidina, naringina, narirutina) y polifenoles, sustancias vegetales con potencial antiinflamatorio, antioxidante y de apoyo inmunológico. Estos compuestos pueden ayudar a modular la inflamación, reducir el estrés oxidativo y proteger las células, algo importante en invierno, cuando estamos más expuestos a cambios de temperatura, humedad, virus y escasez de luz. 

Además, los cítricos aportan fibra (si se consumen con pulpa), que favorece la salud digestiva, y minerales como potasio y ácido fólico, útiles para mantener un buen funcionamiento general del organismo. 

Cómo integrar los cítricos en la cocina de otoño-invierno

Aprovechar los cítricos en su temporada, otoño e invierno, no solo tiene sentido desde el punto de vista del sabor, sino también del valor nutricional: frescos, locales y recolectados en su mejor momento conservan más vitaminas y compuestos bioactivos, lo que los convierte en aliados ideales para reforzar defensas y bienestar. 

Infusión con diferentes cítricos / Canva

No te limites a utilizar los cítricos solo para zumos o postres. Su acidez, aroma y versatilidad los hacen perfectos para transformar platos cotidianos, desde sopas hasta cenas completas. Aquí algunas ideas:

  • Salsas y aderezos con zumo o ralladura de cítricos para pescados, verduras asadas o ensaladas templadas.
  • Sopas o cremas con un toque cítrico para dar frescura y un extra de sabor sin recurrir a grasas ni azúcares.
  • Platos principales con cítricos: pescados al horno con limón, platos de legumbres con naranja o pomelo, guisos con toques cítricos.
  • Bebidas calientes, infusiones o aguas aromatizadas con cáscara de cítricos —sin azúcar añadido— como soporte hidratante y reconfortante para el invierno.

Recetas saludables con cítricos para esta temporada

A continuación, os sugerimos seis recetas pensadas para aprovechar los cítricos de forma saludable, nutritiva y sabrosa. Una sopa, una ensalada templada, un pescado al horno o un desayuno cálido que también aportan placer, confort y bienestar. Y eso, en invierno, puede marcar la diferencia. Son simplemente un punto de partida para que dejéis volar vuestra creatividad culinaria:

Crema de zanahoria y naranja con jengibre

Una crema ligera pero reconfortante: zanahorias asadas o hervidas, un toque de jengibre fresco y zumo de naranja. Rica en beta-carotenos, vitamina C y antioxidantes. Ideal para una cena ligera que refuerce el sistema inmune.

Crema de zanahoria, naranja y jengibre / Canva

Ensalada tibia de kale, mandarina y garbanzos especiados

Combine kale o col rizada con garbanzos cocidos, gajos de mandarina, un chorrito de aceite de oliva, ralladura de limón y especias como comino o pimentón. Ofrece fibra, proteína vegetal, antioxidantes y un frescor cítrico que equilibra el plato.

Salmón al horno con limón, tomillo e hinojo

El salmón aporta ácidos grasos omega-3; el limón realza el sabor y aporta vitamina C y compuestos antioxidantes. Asar al horno con hinojo y tomillo pòtencia el aroma, reduce la necesidad de salsas grasientas y mantiene el plato ligero pero nutritivo.

Pollo a la naranja (sin azúcares añadidos)

Inspirado en la cocina asiática, pero adaptado a un estilo saludable: pollo salteado con piel de naranja, zumo natural, jengibre, un toque de soja ligera o tamari, verduras salteadas. Buen equilibrio entre proteína magra, vitamina C y sabor reconfortante para días fríos.

Plato de pollo a la naranja / Canva

Infusión caliente de limón, cúrcuma y miel

Una bebida sencilla y reconfortante: agua caliente con rodajas de limón, un toque de cúrcuma (o jengibre) y quizás un poco de miel (o ningún edulcorante). Ideal para el atardecer o antes de dormir: cálida, con antioxidantes y sin excesos.

'Porridge' de invierno con ralladura de mandarina y cacao puro

Para un desayuno energizante: avena integral cocida, ralladura de mandarina, piel de cítrico con cuidado, un toque de cacao puro, quizá frutos secos. Aporta fibra, carbohidratos de calidad, antioxidantes y un sabor invernal que reconforta.

Consejos de compra y cómo aprovechar los cítricos

A la hora de comprar, elige cítricos de temporada: naranjas, mandarinas, limones, pomelos... firmes, pesados para su tamaño, con piel tersa y brillo. Esto suele indicar buena cantidad de jugo y madurez.

Cajas de naranjas en un mercado / Canva

Es importante que consumas la fruta entera, ya que la pulpa y la piel contienen fibra y fito-nutrientes. Pero, si haces zumos, que sean caseros y consúmelos al momento: la vitamina C es hidrosoluble y se degrada con el tiempo. Los zumos comerciales suelen perder parte del aporte original. 

Aprovecha la cáscara y rállala para elaborar salsas, infusiones y aderezos. Así obtienes aroma, sabor y compuestos saludables. Combina los cítricos con otras verduras, legumbres, cereales integrales y proteínas magras para asegurar una dieta equilibrada, variada y completa.