Son pequeñitos pero matones: de intenso colorido, resultones y una bomba de sabor para tus platos. Hablamos de los frutos rojos, también conocidos como frutas del bosque: bayas originariamente silvestres que también podemos encontrar cultivadas y que están cargadas de singulares beneficios.
La frambuesa, la grosella, la mora y el arándano son las más conocidas, aunque el goji, el physalis o la endrina también son frutos rojos. Nuestros ancestros homínidos ya comían estos alimentos hace millones de años. ¿Qué pueden aportar a tu salud hoy en día y cómo incluirlos en tu dieta?
Cinco beneficios de los frutos del bosque
Las bayas, además de aportar color y sabor a nuestros platos, concentran una interesante variedad de nutrientes y compuestos bioactivos. Estos son cinco de los principales beneficios asociados a su consumo, desde su aporte de antioxidantes y fibra hasta sus posibles efectos sobre la salud cardiovascular y metabólica.
Una asombrosa densidad nutricional
Las bayas concentran nutrientes muy valiosos, son altas en fibra y permiten aportar a diario a tu organismo vitaminas como la C y la K, minerales como el manganeso y antioxidantes como las antocianinas, el ácido elágico y el resveratrol, que combaten el daño oxidativo ligado al envejecimiento.
Son amigas de tu corazón
Múltiples estudios demuestran que las bayas reducen los niveles de colesterol LDL, lo que reduce el riesgo futuro de enfermedades cardíacas. También hay evidencia científica de que mejoran la función arterial en personas sanas, personas con síndrome metabólico y fumadores.
Tienen potentes propiedades antiinflamatorias
Las frutas de este tipo son aliadas contra la inflamación crónica, vinculada a afecciones como la obesidad, la diabetes o aterosclerosis. Diferentes estudios sugieren que los antioxidantes naturalmente presentes en arándanos, moras o frambuesas contribuyen a reducir los marcadores inflamatorios.
Mejoran los niveles de azúcar en sangre
Tanto en personas sanas como en aquellas que tienen resistencia a la insulina, el consumo de bayas protege las células frente a niveles elevados de azúcar en sangre, ayuda a aumentar la sensibilidad a la insulina y reduce los picos de la misma ante comidas ricas en carbohidratos.
Prometedores beneficios contra el cáncer
Estudios realizados en animales y humanos sugieren que estos frutos pueden proteger contra el cáncer de esófago, boca, mama y colon, reduciendo los marcadores asociados al crecimiento tumoral.
Recetas sorprendentes para incluir frutos rojos
Como picoteo saludable, desayuno, merienda o piscolabis: un puñado de frambuesas no necesitan nada más que a si mismas para resultar reconfortantes y deliciosas.
Sin embargo, hay muchos platos tanto dulces como salados en los que tienen cabida, aportando un contrapunto dulce o ácido, una textura aterciopelada o una pequeña explosión de frescor.
Un buen queso francés al horno
Cómprate un camembert o cualquier otro queso francés con personalidad y rodéalo de bayas. Sírvelo caliente con nueces, palitos y si gustas, una pizca de pimienta y el chorro de un buen aceite de oliva virgen extra. El contraste entre la fruta y el lácteo es toda una diversión para tu paladar.
Ensaladas y vinagretas divertidas
Atrévete a añadir un puñado de frutos rojos a un tabulé, a una ensalada de pasta o las últimos tomates del verano. Pero otra manera interesante de introducirlos es a través del propio aliño, preparando por ejemplo una vinagreta de frambuesa. Espesa, colorida y de sabor increíble.
Estofados de carne (o su versión vegana)
Las carnes de caza como el jabalí o las carrilleras de cerdo casan estupendamente con una salsa contundente y agridulce a base de bayas. Si eres vegano, el seitán estilo carne asada admite genial esta opción. También puedes probar a hacer un wellington de tofu.
Gazpachos reinventados
Una nueva versión de la clásica sopa fría andaluza. Prueba a añadir mora, arándano o frambuesa a los ingredientes de siempre, e incluso a dejar que maceren unas horas ya cortados para multiplicar el sabor de tu gazpacho. Y si quieres multiplicar el contraste, añádele una cuchara de helado picante de piparra.
Ceviche y tartar
Otra manera de introducir frutos rojos más allá de los clásicos dulces, bizcochos, galletas o tortitas es a través de un tartar o ceviche. Combina tu mix de frutos rojos con un buen pescado como atún o corvina, marínalo con zumo de lima, sal y pimienta y añade cebolla morada, chile y cilantro.