Smoothies calientes con especias: beneficios, tipos y cómo prepararlos sin que pierdan propiedades

La alternativa reconfortante a los batidos fríos de fruta en invierno: perfecta para desayunos y meriendas sin renunciar al sabor de siempre

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Smoothies calientes con canela en rama, anís estrellado y cúrcuma / CANVA
Smoothies calientes con canela en rama, anís estrellado y cúrcuma / CANVA

Durante años, la palabra smoothie se ha asociado a fruta congelada, leche o bebida vegetal, un vaso grande y una pajita. Algo fresco y con estética de desayuno saludable. Pero la cocina y las costumbres cambian. Cuando bajan las temperaturas, el cuerpo pide otra cosa. Ahí es donde aparece la tendencia de los smoothies calientes con especias.

No hablamos de una sopa ni de una infusión con leche, sino de un batido cremoso que se toma caliente, pero con el perfil aromático de una bebida especiada. Un formato a medio camino entre el desayuno y el “me lo merezco” de media tarde.

Lo mejor es que se puede preparar en casa con ingredientes sencillos, sin necesidad de recetas imposibles.

Qué es exactamente un smoothie caliente y sus beneficios

Un smoothie caliente es, básicamente, un batido espeso que se sirve a temperatura elevada, entre caliente y muy templado. Se elabora triturando fruta, verduras suaves, leche y algún ingrediente graso que aporte cuerpo, como yogur, avena o semillas.

La diferencia con una crema o un puré está en la intención: el smoothie caliente busca una textura bebible, más sedosa que una sopa, y un sabor dulce o ligeramente especiado, sin llegar a ser un postre.

Cabe decir que no son una solución mágica, pero sí tienen ventajas claras frente al batido frío, sobre todo en invierno. En primer lugar, son más digestivos, especialmente cuando se prescinde del hielo y de la fruta recién salida del frigorífico.

Además, reconfortan sin ser pesados, gracias a su textura cremosa que apetece en días fríos sin caer en el exceso de azúcar de bebidas más golosas.

También son una buena forma de aprovechar fruta madura, como plátanos muy hechos o manzanas blandas. Trituradas son la base perfecta. Y, por último, las especias aportan aroma y dulzor natural gracias a ingredientes como la canela, vainilla, cardamomo o cúrcuma.

Las especias que mejor funcionan en un smoothie caliente

Aquí conviene ser claros, no todo vale. Hay especias que se integran mejor que otras al hacer este tipo de batidos. Las mejores a la hora de prepararlos son:

  • Canela: clásica, cálida y fácil.
  • Jengibre: aporta picor fresco y un toque “limpio”.
  • Cúrcuma: da color y un punto terroso.
  • Cardamomo: muy aromático, perfecto para mezclar con plátano o manzana.
  • Nuez moscada: en pequeñas cantidades, redondea el sabor.
  • Vainilla: no es una especia como tal, pero funciona como un comodín.

Si no estás acostumbrado a especiar, la regla es simple: empieza con poco. En caliente, el aroma se multiplica.

Mezcla de diferentes especias en cucharas / CANVA
Mezcla de diferentes especias en cucharas / CANVA

Tipos de smoothies calientes

No hay una sola receta. Hay muchas familias de sabores. Y lo interesante es que se pueden adaptar a lo que tengas.

Smoothie caliente de manzana y canela

Es el más fácil para empezar. El equivalente líquido a una compota bien hecha. La manzana, cocida o calentada, se vuelve dulce y muy aromática. Con canela y un toque de yogur o avena, queda redondo.

Smoothie de plátano con cacao

Para prepararlo necesitas plátano maduro, cacao puro, canela y bebida vegetal. Si añades una cucharada de crema de cacahuete o almendra, la textura mejora mucho.

Es una opción perfecta para merendar o para cuando apetece algo dulce sin caer en ultraprocesados.

Smoothie con plátano / CANVA
Smoothie con plátano / CANVA

Smoothie de calabaza con cúrcuma y vainilla 

El más otoñal. La calabaza cocida tiene una textura natural de batido espeso. Con cúrcuma, canela y un punto de vainilla, se convierte en una bebida muy reconfortante. Lo mejor es añadirle leche de avena o de almendra a la mezcla.

Smoothie de pera con jengibre y cardamomo

Un batido elegante. La pera aporta dulzor, el jengibre despierta y el cardamomo da aroma. Es un batido más “adulto”, menos evidente. Gana cuerpo y equilibrio si se le añade yogur natural o kéfir.

Smoothie de zanahoria y naranja

Es fresco, pero cálido. Añade zanahoria cocida, naranja, jengibre y una pizca de canela. Una buena opción si buscas algo menos denso.

Smoothie de zanahoria / CANVA
Smoothie de zanahoria / CANVA

Cómo prepararlos sin que pierdan propiedades

Aquí está el punto delicado. Calentar sí, pero no de cualquier manera. La mayoría de nutrientes no desaparecen por arte de magia, pero el exceso de temperatura y el recalentado continuo no ayudan.

Las claves para hacerlo bien incluyen no mezclarlo todo ni ponerlo al fuego como si fuera un caldo. Lo mejor es calentar los ingredientes por separado y después triturarlos. Y es suficiente con subirles un poco la temperatura. No es necesario que la bebida esté hirviendo. 

Si quieres añadirle más ingredientes al smoothie, como yogur, kéfir o miel, lo mejor es hacerlo al final, cuando la mezcla esté caliente. Así mantienes mejor su textura y evitas que se corte.

Además, ten en cuenta que debe quedar cremoso, pero no grumoso. Así que si tienes una batidora potente, mejor, pero si no, cuela o usa fruta bien cocida. 

Recuerda también que, en caliente, la percepción del dulzor cambia. Muchas veces basta con añadir plátano maduro, dátiles o una manzana cocida para lograr el sabor perfecto. Si añades miel o sirope, hazlo al final y en poca cantidad.

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