La tendencia del vino blanco, explicada en 8 vinos (más allá del albariño y el godello)

Del peso de los prescriptores al cambio generacional, una selección de blancos en tendencia que reflejan el nuevo equilibrio en el consumo de vino

Óscar Soneira, autor de Hule y Mantel

Comunicador, sumiller y elaborador de vino

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Joven con una copa de vino blanco / Envato / La tendencia del vino blanco, explicada en 8 vinos (más allá del albariño y el godello)
Joven con una copa de vino blanco / Envato / La tendencia del vino blanco, explicada en 8 vinos (más allá del albariño y el godello)

El auge de los vinos blancos es una de las tendencias que marca el ritmo en el mundo del vino desde hace años, y así lo certifican expertos del sector. Parece que las cosas están cambiando para ese supuesto hermano menor del tinto, que había sido históricamente relegado a un segundo plano. Pero, ¿es realmente cierta esta afirmación? En parte, no.

Existen numerosas denominaciones de origen cuya columna vertebral y sustento se basa, precisamente, en el vino blanco. Casos históricos como Madeira, Jerez, Tokaj, Mosel o Alsacia —donde, por mucho que os pongáis tontos, la pinot noir sigue siendo minoritaria— son ejemplos claros. A ellas se suman denominaciones más recientes que han construido su identidad moderna alrededor de una variedad blanca: Rías Baixas, Rueda o Lanzarote y Tenerife, aunque en un par de estas últimas se da hoy una interesante paradoja.

Los prescriptores del tinto

Siguiendo con la respuesta y sin entrar en un análisis excesivamente profundo, podemos observar que en la época moderna —la que aún domina, con unos cincuenta años de vigencia—, denominaciones, prescriptores y dinámicas de mercado fueron perdiendo el interés genuino por los blancos. Esto no significa que se consideraran peores que los tintos, pero sí quedaron desplazados.

Un ejemplo claro es la deriva comercial hacia los tintos con “cuerpo”. Si analizáramos el periodo comprendido entre los años 1980 y 2010, esta tendencia sería evidente: vinos de alta extracción, maduraciones extremas y taninos marcados coparon el mercado, arrinconando no solo a los blancos, sino también a los tintos más finos y delicados.

¿Fue esto consecuencia de una mayor demanda real? Para mí, la respuesta obvia es no. La explicación es sencilla: no existía una guía clara sobre el consumo, pero sí una figura clave, la del prescriptor, al que se le otorgó un poder casi divino. Estos, con gustos muy definidos hacia los tintos antes mencionados, actuaban como juez y jurado, simplificando enormemente el trabajo comercial. Un vino bien puntuado dentro de ese estilo era, por definición, fácil de vender y, para muchos, marcaba el camino a seguir. Craso error.

Las nuevas tendencias, o más bien la tendencia actual, ya no la dictan tanto esos prescriptores como la moral y las nuevas generaciones, aquellas a las que la fluctuación comercial del vino nunca quiso escuchar. Sí, se viene una oleada de vinos blancos a gogó, pero, ¿será esta la tendencia futura? No lo creo. Lo que realmente llega es algo mucho más obvio: un reequilibrio. Las prescripciones cada vez tendrán menos peso a la hora de marcar tendencias y mantendrán, eso sí, su función de siempre: observar y analizar el mundo del vino con cierta objetividad. El pueblo habla, las deidades escuchan.

8 vinos blancos recomendados

Dicho esto, os propongo a continuación una lista de vinos blancos para iniciados y no tan iniciados. Una selección de blancos en tendencia para olvidarnos, de una vez, de los godellitos. No del consumo de godello en sí, sino del godello producido en masa. Porque los vinos en masa no llevan a ninguna parte: pan para hoy…

La Viña de Ayer (Soto Manrique)

Botella de La Viña de Ayer albillo real (Soto Manrique) / Cedida
 La Viña de Ayer albillo real (Soto Manrique) / Cedida

La albillo real toma altura desde unas viñas viejas en Cebreros (Ávila). Fermentada con algo de raspón y criada en tinos de madera pequeña. Más frescura que peso —cosa que algunos con la albillo siempre buscan— más suelo y longitud. Un vino que recupera una uva del pasado para beberse muy bien hoy. Precio: 13,50 euros aprox. 

La Llorona (Verónica Ortega)

Botella de vino La Llorona (Verónica Ortega) / Instagram
La Llorona (Verónica Ortega) / Instagram

Godello —de verdad— de viñas viejas, maceración pelicular por una noche, crianza en diferentes barricas sobre lías finas por once meses. Lo de Verónica, que elabora sus propios vinos en Valtuille de Abajo, en el Bierzo, no atiende a explicaciones y sí a razones. Queréis godello, bebed esto y callar. Textura, tensión y fruta, fruta buena y fina que llena la boca. Precio: 28,50 euros aprox. 

Meridiano Perdido (Meridiano Perdido)

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Meridiano Perdido / Cedida

Palomino fino filipino en versión vino de pasto, fermentado con levaduras propias y mínima intervención. Afilado, cítrico y largo, poca oxidativa que se agradece con final sápido/salino. Un vino del enólogo Joaquín Gómez, que con este proyecto habla de la historia cultural bodeguera de Jerez de la Frontera, para beber a espuertas. Precio: 16,50 euros aprox. 

Mondo (Cantalapiedra Viticultores)

Botella de Mondo de Cantalapiedra Viticultores / Instagram
Mondo de Cantalapiedra Viticultores / Instagram

A mí me gusta casi todo lo de Cantalapiedra Viticultores, en La Seca (Valladolid), sus verdejos son la hostia y desde Mondo la cosa se hace muy seria. Verdejo de viñas viejas, mitad macerado con pieles para ensamblaje y crianza en barricas de 600 litros por un año. Seco, austero y con una profundidad poco habitual en la zona. Aquí hay suelo y estructura, aquí hay varietal sin maquillajes y vino para rato. Precio: 19,50 euros aprox. 

The Flower and The Bee (Coto Gomariz)

The Flower and The Bee (Coto Gomariz)/ Instagram
The Flower and The Bee (Coto Gomariz) / Instagram

En Galicia no todo es albariño y godello, también es treixadura. Vino blanco monovarietal fermentado en acero y criado sobre lías finas por Coto Gomariz, una referencia en la D.O. Ribeiro. Atlanticidad amable sin cuchillo. Fresco, afrutado y floral sin exceso. Otro glu glu de manual. Precio: 9 euros aprox. 

Selecció 2n (Celler 9+)

Selecció 2n (Celler 9+) / Cedida
Selecció 2n (Celler 9+) / Cedida

Cartoixà (xarel·lo) de viñas asentadas en el norte de Tarragona, fermentado en acero y con crianza mínima sobre lías. Xarel·lo tarraconense en pura expresión. Manzana verde, paso limpio, acidez suave y final mineral, para este vino elaborado en La Nou de Gaià. Precio: 10,50 euros aprox. 

Salicornio (Casa Balaguer)

Salicornio moscatel (Casa Balaguer) / Redes Sociales
Salicornio moscatel (Casa Balaguer) / Redes Sociales

Blanco mediterráneo de moscatel levantina, elaborado en Villena (Alicante). Breve maceración pelicular de cinco días, fermentado en acero y criado sobre lías finas en hormigón por nueve meses bajo velo de flor. Seco, con nervio, más presencia vegetal que frutal sin perder de vista que es una moscatel y una sensación salina muy marcada. Las moscateles secas que me gustan. Precio: 17 euros aprox. 

Airén (GarageWine)

Airén (GarageWine) / Instagram
Airén (GarageWine) / Instagram

Los chicos de GarageWine en Toledo al poder. Airén de viñas viejas (75 años), fermentado y criado sobre lías con battonage sin exceso. Fruta blanca clara, cítricos y un fondo calcáreo chulísimo. Nada de florituras para un blanco excelente y todoterreno, le gusta al niño, la niña y al cuñado de turno, menos Maxibon y más Calippo. Precio: 12,90 euros aprox. 

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