El sector cervecero en España está diversificando su estrategia de opciones sin alcohol, que han crecido en ventas un 8% en 2025, ante el cambio de hábitos marcado por una menor ingesta de bebidas alcohólicas.
Según los últimos datos de la consultora Circana, las ventas de cerveza en la distribución han aumentado el 3,6% anual en volumen en 2025 en España, hasta los 1.835 millones de litros, y el 2% en valor, con 2.821 millones de euros. La cerveza con alcohol ha contribuido al crecimiento con un 3,1% más de volumen (1.608 millones de litros) y el 1,3% más de valor (2.444 millones de euros).
Sin embargo, los mayores incrementos han correspondido a la cerveza "sin", con el 8,7% más de ventas en volumen (154 millones de litros) y el 8,1% más en valor (262,9 millones de euros). Aun con cifras minoritarias, las cervezas 0,0 y sin alcohol están atrayendo un mayor interés de la industria ante los cambios sociales, incluido el menor consumo de alcohol en los jóvenes.
Cambios en la manera de consumir
El director general de la patronal Cerveceros de España, Jacobo Olalla, ha asegurado que la cerveza sin alcohol es un producto "absolutamente transversal", al igual que la tradicional, que toman tanto hombres como mujeres, con independencia de su capacidad económica o entorno social.
Pese a la falta de datos sobre el consumo "sin" en la hostelería (en general, la cerveza se toma allí en una proporción del 60%), Olalla ha afirmado que, según las encuestas, es más común en hostelería que en casa por una cuestión social, puesto que permite "mimetizarse con el entorno" sin necesidad de tomar alcohol.

El responsable ha recordado que "el consumo moderado no siempre es responsable" y que el alcohol debe evitarse si se conduce o en mujeres embarazadas y lactantes.
El sector estima que la categoría de cervezas 0,0 y bajas en alcohol (NoLow) representa el 14% de las ventas y crece a un ritmo del 4% anual, con previsiones del 7% para los próximos años, en contraste con el descenso registrado por la cerveza en general, sobre todo en la hostelería, afectada por la inflación y otros factores.
Las empresas cerveceras han encontrado así una respuesta al menor consumo de alcohol, una tendencia que refleja en parte el panel alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
En los últimos doce meses hasta el pasado noviembre, la ingesta de cerveza en los hogares ha retrocedido el 5,7% anual en volumen (837,3 millones de litros), y el 7,3% en valor (1.375 millones de euros); el consumo per cápita está en 17,8 litros anuales y la tasa de penetración es del 82%.
El caso de la cervecera Mica
El cambio más radical lo acaba de adoptar la cervecera Mica, que hace unos días anunció la reconversión de su modelo en uno "100 % sin alcohol, sin gluten y bajo en calorías", con el objetivo de alcanzar un 1% de cuota de mercado en 2030 y producir 4 millones de litros.

El consejero delegado de Mica —participada por el grupo Pascual—, Juan Cereijo, explicaba que a partir de ahora todas sus referencias pasarán a ser sin alcohol, aunque seguirá teniendo el sabor de la cerveza fermentada, con "todos los matices de las levaduras", pero siempre por debajo del 0,5 % de graduación alcohólica.
Su primera cerveza sin alcohol, que la empresa ha ido mejorando desde hace ocho años, irá acompañada en los próximos meses de otros lanzamientos como una de la variedad IPA y otra de tipo Pielsen, junto a ediciones limitadas, una para Navidad y otra con sabor a limón.
Mica invertirá al menos cinco millones de euros en adquirir nueva maquinaria para su fábrica de Burgos, según el responsable, que ha apuntado que en las próximas semanas llegarán las nuevas cervezas "premium" a los supermercados y la hostelería, sector que aspira a representar el 75% de su negocio.
Movimientos en la industria
El grupo Ágora, dueño de Ambar y Moritz, lanzó hace 50 años la primera cerveza sin alcohol de España y ahora apuesta por la "triple cero" (sin alcohol y sin azúcar), la categoría "que más crece en el mercado", según su director general, Sergio Elizalde.
En su opinión, el contexto actual está marcado por las nuevas formas de socialización y el uso de las redes sociales, de forma que "cuantas más horas se está con las pantallas", menos tiempo se dedica a socializar tomando alcohol.
Desde el grupo Heineken, su directora de Asuntos Corporativos en España, Carmen Ponce, insistía recientemente en la innovación en segmentos de potencial crecimiento, como las cervezas "premium" y las opciones 0,0 o de bajo contenido alcohólico.
La idea es abrir el abanico de posibilidades para que el consumidor pueda elegir entre una cerveza rubia, tostada, sin filtrar, de barril y otros tipos, sin perder su sabor característico.

