Estos son los 11 profesionales que Cataluña distingue por su maestría en los oficios alimentarios

La Nit de l’Artesania Alimentària reconoce a panaderos, pasteleros, queseros y charcuteros de Cataluña y premia a Felip Abadal, del Forn de Cabrianes, como mejor artesano alimentario del año

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Algunos de los artesanos premiados en La Nit de l’Artesania Alimentària / Cedida / Estos son los 11 profesionales que Cataluña distingue por su maestría en los oficios alimentarios
Algunos de los artesanos premiados en La Nit de l’Artesania Alimentària / Cedida / Estos son los 11 profesionales que Cataluña distingue por su maestría en los oficios alimentarios

La panadería, la pastelería, la quesería y la carnicería-xarcutería tienen algo en común: detrás de muchos de sus productos hay técnicas, conocimientos y maneras de trabajar que se transmiten de generación en generación.

Para reconocer ese saber hacer y reivindicar su papel en la gastronomía catalana, el Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació ha distinguido a once profesionales con el Diploma de Mestratge en Artesania Alimentària, en el marco de la Nit de l’Artesania Alimentària.

Los diplomas son un reconocimiento honorífico a profesionales que han demostrado un dominio destacado de su oficio, tanto por sus conocimientos y creatividad como por su contribución a mantener y hacer evolucionar la artesanía alimentaria. En esta edición, los reconocidos trabajan en establecimientos repartidos por Barcelona, el Alt Urgell, el Vallès Oriental y Occidental, Osona y el Alt Empordà.

La celebración también ha acogido la segunda edición del premio a la Mejor Persona Artesana Alimentaria del Año, que este 2026 ha recaído en el panadero Felip Abadal Fité, del Forn de Cabrianes, en Sant Fruitós de Bages.

Once profesionales y sus obradores

En el ámbito de la pastelería, una de las distinguidas es Gisela Bellart Blanco, de la Pastisseria Triomf, tercera generación en este negocio familiar del barrio barcelonés del Poblenou. Bellart cuenta con una trayectoria reconocida: en 2024 ganó el concurso al Mejor Xuixo del Mundo, convirtiendo a Triomf en la primera pastelería de Barcelona ciudad en conseguir este galardón. También recibió en 2021 el premio al Mejor Joven Artesano Alimentario Innovador, entregado por la Generalitat.

La lista incluye a Jordi Juanola Cortada, del Forn la Barceloneta, en Figueres. Fundado en 1885, este establecimiento ampurdanés está especializado en la elaboración artesanal de galletas y pastas secas, una actividad que mantiene desde hace más de un siglo y que ha pasado por varias generaciones.

Por su parte, Lluís Casas Montore, del Forn Vallespir, desarrolla su actividad en el barrio de Sants, en Barcelona. Este año, el establecimiento ha conseguido el tercer puesto en la VII Ruta dels Millors Panellets de Pinyons de Catalunya y ha entrado en la selección de los 50 Panader@s TOP de España 2026. 

Otro galardonado es Ramon Cendón Ninot, del Forn Ninot, en Sant Antoni de Vilamajor. Un negocio familiar que mantiene una trayectoria que se remonta a 1960. La panadería, que cuenta con dos puntos de venta en la zona, combina la continuidad familiar con la elaboración de pan y productos de pastelería.

También recibe el diploma Marc Padró Roura, del Forn Padró, en Barcelona. Se trata de un negocio de quinta generación, con raíces familiares que se remontan a 1896 y presencia en el barrio de Nou Barris desde 1955. Su obrador mantiene la elaboración artesanal de panes y trabaja variedades como el pa de pagès, además de otras creaciones propias.

Completa este grupon de panaderos premiados, Anabel Rodríguez López, de Forn la Sitja, en Barcelona. El establecimiento, situado en el barrio de Gràcia, trabaja panes tradicionales y de nueva creación, elaborados con harinas seleccionadas y fermentaciones largas. En 2026, consiguió el tercer puesto en el concurso de los mejores panes de Sant Jordi de Cataluña.

En la categoría de quesería, el reconocimiento llega a dos proyectos con perfiles distintos. Judit Carreira Ruiz, de Formatges de l’Abadessa, elabora quesos artesanos en una microquesería situada en el núcleo medieval de La Seu d’Urgell. Su producción limitada utiliza leche de vaca y cabra de productores locales y combina elaboraciones tradicionales —como el mató, el brossat o el serrat— con variedades más singulares, entre ellas quesos azules y de pasta cocida.

El segundo profesional distinguido es Lluís Mauri Puig, de Formatges Mas el Garet, en Tona. La empresa está especializada en la producción ecológica de quesos y otros lácteos de leche de cabra, con elaboraciones que incluyen quesos frescos y madurados, yogures, mató y brossat.

Por último, el diploma de la especialidad de carnicería, tocinería y charcutería recae en Xavier Codina Ricart, de Carnisseria Cansaladeria Codina, en Taradell. Can Codina cuenta con más de treinta años de trayectoria y dispone de obrador propio, desde el que elabora carnes y embutidos curados y cocidos siguiendo recetas tradicionales, sin añadir colorantes ni conservantes.

La relación de profesionales distinguidos se completa con Mario Monzó Martínez, de Pastelería París, en Terrassa; y Josep Maria Portet Rierola, del Forn-Pastisseria Portet, ubicado en Tona (Osona).

Felip Abadal, Mejor Persona Artesana Alimentaria del Año

El principal galardón de la noche ha sido para Felip Abadal Fité, panadero del Forn de Cabrianes, en Sant Fruitós de Bages, distinguido como Mejor Persona Artesana Alimentaria del Año 2026. El premio reconoce su contribución al oficio y a la promoción de la artesanía alimentaria catalana.

Felip Abadal Fité, panadero del Forn de Cabrianes, en Sant Fruitós de Bages, Mejor Persona Artesana Alimentaria del Año 2026 / Cedida
Felip Abadal Fité, del Forn de Cabrianes, Mejor Persona Artesana Alimentaria del Año 2026 / Cedida

La trayectoria del Forn de Cabrianes está ligada a la familia Abadal desde 1933, cuando los abuelos de Felip abrieron el primer establecimiento en esta población del Bages. Tres generaciones de panaderos han mantenido el negocio, que posteriormente se trasladó a Sallent y, más adelante, a Sant Fruitós de Bages, donde modernizó sus instalaciones sin renunciar a la tradición familiar.

El reconocimiento llega, además, en un año de buenos resultados para su obrador. El pa de Sant Jordi elaborado por Abadal obtuvo el segundo premio en el concurso de los mejores panes de Sant Jordi de Cataluña de 2026, una cita que pone en valor la creatividad y la calidad de la panadería artesana.

Reconocer el oficio y asegurar su continuidad

La Nit de l’Artesania Alimentària quiere dar visibilidad a un sector que combina tradición, calidad e innovación. La artesanía alimentaria se caracteriza por la elaboración de productos individualizados, en pequeñas producciones controladas por la persona artesana y mediante procesos que buscan garantizar una calidad y unas características diferenciadas.

En este sentido, el Decreto 85/2024, de 30 de abril, sobre el sistema de acreditación de la artesanía alimentaria de Cataluña, refuerza el reconocimiento institucional del sector y regula, entre otros aspectos, la acreditación de las empresas artesanas alimentarias. El distintivo permite identificar a los establecimientos que cumplen los requisitos establecidos y que mantienen un compromiso con la calidad.

Más allá de los diplomas y premios, la celebración pone el foco en la importancia de preservar estos oficios. Desde el pan hasta los quesos de producción limitada, los embutidos de elaboración propia o la pastelería de autor, estos profesionales contribuyen a mantener viva una diversidad de productos y conocimientos que también define la identidad alimentaria de Cataluña.

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