El Premio Vila Viniteca de Cata Por Parejas supera cada año su propio récord. Si en 2025 tardaron solo tres minutos, este año fueron 2,54 minutos los necesarios para agotar las incripciones a este concurso, una de las citas más esperadas en el sector del vino de Cataluña y España que ya tiene nuevos ganadores y que, año tras año, adquiere más músculo y más repercusión internacional.
La abultada dotación económica es uno de sus grandes reclamos: en total 50.000 euros a repartir entre los tres primeros clasificados. Pero no el único. Aquí entran en juego el demostrar saber y conocimiento vínico y también la adrenalina que genera el reto de poder detectar todas las características de un vino a ciegas.

A esto se le añade una diificultad: catar en pareja, ya que obliga a consensuar con el compañero las sensaciones, los sabores y los olores percibidos. Para ello, los participantes se preparan a lo largo del año siguiendo un exhaustivo programa de catas y entrenamiento. Y eso, tal y como muchos de ellos confiesan, engancha.
En esta ocasión, la final ha tenido lugar este domingo, 22 de febrero, en la Casa Llotja de Mar de Barcelona —la cita se celebra alternativamente un año en Madrid y otro en Barcelona— y ha reunido a 125 parejas de cata —diez menos que en 2025— de diferentes países, integradas tanto por profesionales como por aficionados al vino.
Las parejas ganadoras de 2026
En esta 18a edición, los ganadores han sido el sumiller catalán y Master of Wine Álvaro Ribalta que hacía pareja con Thomas Luke Parker, ambos se llevan el gran premio de 35.000 euros. De este modo, son los encargados de tomar el relevo de Maxime France y Pierre Citerne, vencedores en 2025.

El segundo puesto de la clasificación lo ocupan Antoni Carbó, de la bodega La Salada, y Ramón Jané, de la bodega Mas Candí, ambas en la zona del Penedès, conocidos en el concurso ya que ganaron en 2024 —también fueron vencedores en 2018— y con los que tuvimos el placer de charlar en nuestro podcast Vino y Mantel. Finalmente, el tercer puesto lo han logrado Alberto Ruffoni y Patricio Zárate, todos ellos ganan un premio de 10.000 y 5.000 euros, respectivamente.
Cómo funciona el concurso
Quim Vila y Siscu Martí, socios y propietarios de Vila Viniteca, el templo del vino barcelonés, son los artífices de este premio que requiere de una estricta organización y logística. Todas las parejas prueban los vinos en la fase clasificatoria que se presentan en copas Riedel sin decantación previa. Este año, los vinos catados en la fase clasifocatoria han sido:
- Gramona Imperial Brut 2019, Corpinnat
- Bimbache John Stone 2024, El Hierro
- Domaine des Comtes Lafon Meursault 1er Cru Les Porusots 2022, Bourgogne
- Sine Qua Non Aperta 2018, California
- Celler Joan d’Anguera Vinya de la Glòria 2020, Montsant
- The Sadie Family Wines Columella 2023, South Africa
- Château Climens 2010, Bordeaux
Posteriormente, solo 10 parejas pasan a la final, donde se catan otros siete vinos más, así que llegar hasta allí ya es todo un logro. Aquellas parejas que más características acierten de cada uno de los vinos seleccionados serán las ganadoras.
De cada vino, las parejas de cata deben descubrir el país (1 punto), la zona de origen (1 punto), la denominación de origen (2 puntos), las variedades de uva (3 puntos), la añada (3 puntos), el elaborador (3 puntos) y la marca (2 puntos). El comentario de cata será valorado en caso de empate.
Los 7 vinos que se han catado en la final
La dinámica del concurso establece que en la final se catan siete vinos. En esta edición, los elegidos por Quim Vila y Siscu Martí han sido los siguientes:
- Schloss Gobelsburg Tradition Heritage Cuvée 10 Years, Kamptal
- Las Rocas de San Alejandro Garnacha Viñas Viejas 2023, Calatayud
- Château Lafleur 1983, Bordeaux
- R&L Legras Cuvée Saint-Vincent 2012, Champagne
- Pepe Raventós Mas del Serral 2014, Conca del Riu Anoia
- Le Gallais Wiltinger Braune Kupp Spätlese 2019, Mosel-Saar-Ruwer
- González Byass Tío Pepe Amontillado Cuatro Palmas Saca 2017 (0,5 L), Jerez-Xérès-Sherry
Mientras los concursantes realizaron la cata, las más de 1.500 personas que asistieron como público disfrutaron, en paralelo al concurso, de un showroom de vinos, donde se pudieron probar referencias de 40 bodegas, y de un buffet con 80 variedades de quesos, procedentes de 31 queserías seleccionadas por Ardai (en total, se sirvieron 398 kilogramos). Más cifras: durante el evento se utilizaron 6.000 copas Riedel (3.500 en el concurso), y se abrieron para el certamen 292 botellas (entre la fase clasificatoria y la gran final).

