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Guisantes frescos: propiedades, cómo se cocinan y recetas para añadir dulzor natural a tus platos

Un clásico de la cocina de primavera: claves para cocinar esta legumbre de temporada y disfrutarla en su versión más ligera

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Guiso tradicional de guisantes con cebolla|Canva
Guiso tradicional de guisantes con cebolla|Canva

Los guisantes frescos son un ingrediente típico de la cocina de primavera en España. Su consumo está ligado a la temporada de recolección, cuando el grano mantiene su textura y sabor dulce de forma natural.

La Fundación Española de la Nutrición (FEN) afirma que es un alimento con un perfil nutricional equilibrado, con alto contenido en proteína vegetal, fibra y micronutrientes como vitaminas del grupo B o vitamina C, además de minerales como el hierro o el magnesio. 

Propiedades de los guisantes

Los guisantes son una legumbre, aunque en cocina se utilicen como verdura, según recoge la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

En 100 gramos aportan alrededor de 80 kilocalorías, con un contenido de hidratos de carbono, proteína vegetal y fibra, según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA).

Su aporte nutricional se concentra en tres puntos. Primero, la fibra, que favorece el tránsito intestinal, regula la digestión y proporciona sensación de saciedad. Segundo, la proteína vegetal. No sustituye a otras fuentes proteicas, pero sí las complementa, especialmente cuando se combina con cereales u otros alimentos de base vegetal.

Tercero, su contenido en micronutrientes, entre los que destacan el potasio, el fósforo y el magnesio. Estos minerales intervienen en funciones básicas del organismo como el equilibrio electrolítico, el tono muscular y el metabolismo energético, tal y como recogen bases de composición alimentaria de la BEDCA.

Así puedes hacer guisantes frescos en casa

Hay mucha formas de cocinar guisantes en el día a día. Estas son algunas de las opciones más prácticas de incorporarlos a tu dieta.

Guisantes con jamón

Prepara un sofrito de ajo en aceite de oliva virgen extra, a temperatura media y sin llegar a dorar en exceso. Luego añade el jamón cortado en dados pequeños o tiras finas, lo justo para que su grasa empiece a fundirse en la base. Paralelamente, cuece los guisantes no más de 15 minutos y, en el siguiente paso, incorpóralos a la mezcla y ajusta el punto de sal. 

El resultado es un plato donde el dulzor del guisante equilibra el punto salado y graso del jamón, sin que ninguno de los ingredientes pierda sabor.

Bol de guisantes con jamón / CANVA
Bol de guisantes con jamón | Canva

Crema de guisantes

Primero prepara un sofrito suave de cebolla y puerro. Cocina los guisantes a fuego lento hasta que queden blandos. Este punto es clave para que el plato no quede amargo. Después agrega la legumbre y un caldo vegetal ligero. Cuécelo todo brevemente, lo suficiente para ablandar el conjunto sin que el guisante pierda su color característico.

Una vez cocido, tritúralo todo hasta obtener una crema homogénea y fina. Ajusta la textura con el propio caldo. Para acabar, le puedes añadir un hilo de aceite de oliva virgen extra para potenciar el sabor de los guisantes.

Arroz con guisantes

Si quieres hacer esta receta en casa, primero prepara un sofrito clásico de cebolla y tomate para aromatizar el arroz. Después incorpora el grano y el caldo, controlando la cocción para que no se pase. 

Cuando ya esté a media cocción, añade los guisantes. Este momento es clave para evitar que se deshagan o pierdan textura. Su función en el plato no es decorativa, sino que aporta un contraste al conjunto sin alterar la estructura del arroz.

Tortilla de guisantes y cebolla

Es una preparación fácil de hacer en casa. Para empezar, cocina la cebolla lentamente en una sartén con aceite de oliva sin que se dore en exceso. Este paso marcará el sabor del plato. Acto seguido, escalda los guisantes para fijar la textura y luego incorpóralos al huevo batido. 

Homogeneiza la mezcla sin romper el grano. Cocínalo todo a fuego medio-bajo, con control del cuajado para mantener una textura jugosa. Y lista para disfrutar. 

Tortilla de guisantes con cebolla
Plato con tortilla de guisantes con cebolla  | Canva