Castilla y León, sede del Día Mundial de las Legumbres 2026: estas son sus 5 legumbres con IGP

El 10 de febrero se celebra el Día Mundial de las Legumbres y repasamos cuáles son los garbanzos, alubias, judías y lentejas de Castilla y León con Indicación Geográfica Protegida

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Lentejas con I.G.P. Lenteja de La Armuña secas y cocinadas / Instagram Tierra de Sabor
Lentejas con I.G.P. Lenteja de La Armuña secas y cocinadas / Instagram Tierra de Sabor

Castilla y León es la sede oficial del Día Mundial de las Legumbres, que se celebra hoy, 10 de febrero de 2026. Una designación que sitúa a la comunidad en el centro del mapa internacional de la alimentación sostenible. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) aceptó esta candidatura presentada por la Junta para acoger esta celebración, que tiene lugar en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid bajo el lema Legumbres, de la modestia a la excelencia.

La elección no es casual. Supone un reconocimiento explícito al peso agrícola, productivo y gastronómico de Castilla y León en el cultivo de legumbres, así como a su alineación con los objetivos estratégicos de la FAO en materia de seguridad alimentaria, nutrición y sostenibilidad. La edición de 2026 es, además, la segunda ocasión en la que esta jornada se celebra fuera de la sede central de la FAO en Roma, tras la experiencia desarrollada en Perú en 2025, lo que refuerza la dimensión internacional del evento.

Castilla y León concentra el 38% de la superficie nacional dedicada al cultivo de legumbres, con más de 164.000 hectáreas y una producción cercana a las 200.000 toneladas en la última campaña, cifras que la sitúan como la principal comunidad productora de España. Pero más allá del volumen, uno de los grandes valores diferenciales del territorio es la calidad y diversidad de sus legumbres, muchas de ellas amparadas por figuras de calidad europeas.

Un mapa de legumbres de Castilla y León con I.G.P

La comunidad es líder nacional en legumbres con Indicación Geográfica Protegida —en total cinco I.G.P., además de otras marcas de calidad—, un reconocimiento que garantiza el origen, la trazabilidad y unas características organolépticas ligadas al territorio. Por eso, hacemos un breve repaso a estos productos:

I.G.P. Alubia de La Bañeza-León

Alubia con I.G.P. La Bañeza-León / Tierra de Sabor
Alubia con I.G.P. La Bañeza-León / Tierra de Sabor

Esta I.G.P. ampara la producción de judías secas cultivadas en el sur de la provincia de León y parte del norte de Zamora, y diversas variedades: riñón de león, canela, plancheta y pinta. Cada una presenta matices propios, pero comparten un estándar de calidad homogéneo ligado a su origen.

Así, la alubia de La Bañeza-León, uno de los pilares de la despensa castellano-leonesa, destaca, a grandes rasgos, por su piel muy fina, apenas perceptible tras la cocción; su alta mantecosidad, con textura suave y cremosa; y su excelente comportamiento en la cocina. Esto quiere decir que permite una cocción larga y uniforme, sin desprender la piel ni romperse, y que tiene una gran capacidad de absorción de sabores, lo que las hace ideales para guisos tradicionales.

Entre sus usos gastronómicos, es perfecta para guisos largos y de cuchara: cocidos y potajes, alubias con chorizo o con matanza, guisos de caza...

I.G.P. Judías de El Barco de Ávila

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Judías con I.G.P. de El Barco de Ávila / Tierra de Sabor

Aquí se incluyen las judías secas cultivadas en la comarca de El Barco de Ávila-Piedrahíta, situada en el suroeste de la provincia de Ávila, en pleno entorno de la Sierra de Gredos. El clima de montaña, con veranos suaves y noches frescas, favorece una maduración lenta del grano que repercute directamente en su calidad final.

La I.G.P. protege varias variedades tradicionales de Phaseolus vulgarisblanca redonda, blanca riñón, blanca larga, morada larga, arrocina y plancheta. 

Igual que las alubias de La Bañeza-León, se distinguen por su piel fina, casi imperceptible tras el cocinado; su textura mantecosa y suave, con interior harinoso y delicado; y su elevada capacidad de hidratación, lo que facilita su cocción. Así, su ​​​​​​sabor limpio y delicado la hace apta tanto para guisos y cocidos tradicionales como para cocina contemporánea.

I.G.P. Lenteja de La Armuña

Saquito con lentejas I.G.P. Lenteja de la Armuña / Facebook
Saquito con lentejas I.G.P. Lenteja de La Armuña / Tierra de Sabor

En este caso, hablamos de las lentejas cultivadas en la comarca de La Armuña, al norte de la provincia de Salamanca, una zona cerealista histórica caracterizada por sus suelos arcillo-calcáreos y su clima continental extremo. 

La I.G.P. protege exclusivamente la variedad Rubia de La Armuña, perteneciente a la especie Lens culinaris, una lenteja de gran tamaño, de grano firme y uniforme, fácilmente reconocible visualmente por su color verde claro con tonalidades amarillentas.

Es una legumbre de cocción rápida y homogénea, por lo que en muchos casos no necesita remojo previo; mantiene una gran estabilidad durante la cocción, sin deshacerse incluso en elaboraciones largas; y tiene una alta capacidad de absorción de sabores, ideal para guisos tradicionales.

Funciona de maravilla también para ​​​preparaciones en frío o templadas, como las ensaladas de legumbres, gracias a su tamaño y consistencia. Sin olvidar su alta calidad nutricional, con elevado contenido en proteína vegetal, hierro y fibra.

I.G.P. Lenteja de Tierra de Campos

Lentejas con I.G.P. de Tierra de Campos / Facebook
Lentejas con I.G.P. de Tierra de Campos / Facebook

Estas lentejas, cultivadas en la histórica comarca cerealista de Tierra de Campos, una extensa llanura que abarca zonas de Valladolid, Palencia, León y Zamora, son conocidas por su pequeño tamaño, su aspecto homogéneo y su color pardo oscuro con tonalidades terrosas

La I.G.P. protege la variedad pardina, perteneciente a la especie Lens culinaris, muy popular por su versatilidad y rapidez de cocción. Tiene gran resistencia al despellejado durante la cocción; destaca por su sabor intenso y profundo, más marcado que el de otras lentejas; y por su excelente rendimiento culinario, con bajo porcentaje de merma tras la cocción.

Estas características han convertido a la lenteja pardina de Tierra de Campos en una de las más valoradas en restauración por su regularidad y fiabilidad y en una de las más consumidas en España, ya sea en platos como las lentejas estofadas tradicionales, cremas y purés, ensaladas o platos rápidos de cuchara. 

I.G.P. Garbanzo de Fuentesaúco

Saquito con garbanzos I.G.P. Garbanzo de Fuentesaúco / Facebook
Saquito con garbanzos I.G.P. Garbanzo de Fuentesaúco / Facebook

El recorrido se completa con el Garbanzo de Fuentesaúco, I.G.P. emblemática que ampara la producción de garbanzos cultivados en la comarca de La Guareña, en el sureste de la provincia de Zamora, y la variedad fuentesaúco, perteneciente a la especie Cicer arietinum.

Es uno de los garbanzos más reconocidos de la gastronomía española, de tamaño medio-grande, forma redondeada y pico curvado muy característico. Su color es crema claro, con una superficie ligeramente rugosa y alta capacidad de absorción de agua durante el remojo, lo que favorece una cocción uniforme.

Tras la cocción, mantiene su integridad sin abrirse ni desprender la piel y aporta un sabor suave y equilibrado, que lo hace muy versátil en cocina. También es apreciado por su elevado valor nutricional, con alto contenido en proteína vegetal, fibra y minerales. Ideal en un cocido castellano y otros cocidos regionales, potajes, guisos con carnes o verduras o para un ligero hummus. 

Además de estas I.G.P. la comunidad cuenta con otras marcas de garantía locales como el garbanzo de Pedrosillo, el garbanzo de Valseca o el Judión de La Granja de San Ildefonso (Segovia), que actualmente está en evaluación ante la UE para convertirse en I.G.P.

Un escaparate internacional para el futuro del campo

La celebración del Día Mundial de las Legumbres 2026 en Valladolid reunirá a autoridades agrícolas, expertos en nutrición, investigadores y divulgadores, y servirá como altavoz para reivindicar el papel estratégico de las legumbres en la alimentación del futuro.

Garbanzos, alubias y lentejas son pilares de la dieta mediterránea y aliados clave frente a retos globales como el hambre cero, la transición hacia proteínas vegetales o la lucha contra el cambio climático.

Desde el punto de vista agronómico, su capacidad para fijar nitrógeno en el suelo, reducir la necesidad de fertilizantes químicos y requerir menos agua que otros cultivos proteicos refuerza su valor en una agricultura sostenible y resiliente. Un mensaje que Castilla y León, como gran despensa de legumbres de calidad, lanzará estos días. al mundo. 

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