Patrocinado por:
quiron salud 81 21

Este es el motivo por el que no puedes tomar un capuchino por la tarde

Según la tradición italiana, si lo que queremos es evitar digestiones pesadas, no es aconsejable tomar cafés que contengan leche a partir de las 11 de la mañana

Guardar

Taza de capuchino espumoso sobre granos de café / Foto: Canva
Taza de capuchino espumoso sobre granos de café / Foto: Canva

El famoso cappuccino es una delicia para muchos amantes del café, ya que la leche endulza su sabor y le quita ese toque amargo que caracteriza al café solo. Originario de Italia y con una historia curiosa tras su nombre, existe una norma no escrita de que no debe tomarse más allá de las 11 de la mañana. ¿A qué se debe este requisito peculiar?

¿Cuál es el origen del nombre?

Taza de capuchino caliente con una porción de tarta de café / Foto: Canva
Taza de capuchino caliente con una porción de tarta / Foto: Canva

La palabra capuchino proviene del italiano (cappuccino), aunque se cree que fue en Viena donde se sirvió por primera vez este café expreso con espuma de leche, hacia el año 1683.

La mayoría de versiones apuntan que aquel año, al finalizar la Batalla de Viena con derrota otomana, los turcos dejaron olvidados sacos con granos de café que los vieneses cocinaron. Para suavizar su sabor fuerte y amargo, decidieron añadir miel y crema de leche y vieron que el color de la mezcla obtenida les recordaba a los hábitos de los monjes capuchinos.

Otra historia similar es que un fraile franciscano del Vaticano, Marco d'Aviano, tomó un café con leche en un bar de Viena para aportarle un toque más dulce. El camarero que le atendió reparó en que el color de su hábito era de un tono marrón muy parecido al de la bebida que estaba consumiendo y que, encima, era un desencapuchado por no llevar la capucha de su prenda.

En honor a la ropa de estos monjes, se remonta el nombre capuccio, vocablo que ha evolucionado a lo largo de siglos hasta el actual cappuccino italiano.

¿Por qué no se puede beber un capuchino por la tarde?

Camarero preparando un capuchino / Foto: Canva
Camarero preparando un capuchino / Foto: Canva

Los italianos opinan que el capuchino solamente debe beberse durante el desayuno, por la energía que otorga al organismo y su capacidad para despertarlo. Además, consideran que es el acompañante ideal de repostería, como croissants o pasteles. Por ello, limitan su consumo hasta las 11 de la mañana.

A partir de esa hora, argumentan que la combinación de café y leche llena mucho, por lo que, cuanto más tarde se tome, tardará mucho tiempo en digerirse. Cabe destacar que una característica de la cultura italiana es la preocupación por hacer una buena digestión y no empacharse, así que evitan tomar cualquier bebida con leche o derivados lácteos durante las últimas horas del día para ir a la cama con el estómago ligero.

Otra razón de raíz científica es la elevada cantidad de intolerantes a la lactosa que reside en el país europeo y que, por lo tanto, deben reemplazar la leche por otra bebida de origen vegetal, por leche sin lactosa o simplemente evitar el consumo de capuchino. Según varios estudios, la cifra de personas alérgicas en este estado mediterráneo ronda el 73% de su población total.

Cómo preparar un buen capuchino

Copa de capuchino helado y taza de capuchino caliente espolvoreado con café / Foto: Canva
Copa de capuchino helado y taza de capuchino caliente espolvoreado con cacao / Foto: Canva

La receta originaria contaba con tres ingredientes: miel, crema de leche y café. Sin embargo, la actual es distinta, pues solamente es necesario un buen café expreso y espuma de leche, cuya temperatura no debe superar los 65 grados. Si la temperatura fuera más elevada, la espuma no tendría las burbujas que caracterizan la textura del capuchino.

Para elaborar un buen capuchino, se debe montar la leche con una batidora o de manera manual. Para obtener la espuma, hay que agitar la leche fría dentro de un envase que posteriormente será calentado en el microondas durante unos 20 segundos a máxima potencia. De ese modo, la espuma quedará por encima de la leche. 

Una vez listo, bastará con echar la leche sobre un café expreso previamente preparado. 

A partir de esta elaboración, pueden añadirse otros ingredientes adicionales. Por ejemplo, puede prepararse en frío como un capuchino helado, ideal para tomar en verano. También es habitual espolvorearlo con cacao en polvo, canela, endulzarlo con miel, azúcar o sacarina, o incluso agregarle algún sirope del sabor deseado.