Barcelona se convierte, un año más, en la capital europea de la cerveza artesana con la celebración de la 15ª edición del Barcelona Beer Festival (BBF). Durante tres días, hasta el 12 de abril, la cita ocupa más de 7.000 m² en Fira Montjuïc, con la participación de más de 100 cerveceras nacionales e internacionales y la oportunidad de catar cerca de 500 referencias. Es, además, la edición más gastronómica, ya que busca posicionar esta bebida como aliada de la alta cocina.
Asimismo, esta edición es especialmente significativa a nivel institucional, ya que su director, Mikel Rius, acaba de asumir también la presidencia del Gremio de Elaboradores de Cerveza Artesana y Natural (GECAN). Un doble rol que refuerza el carácter del BBF como herramienta sectorial.
¿Qué implicaciones tiene para el festival? Se lo preguntamos a Rius. "Seguiremos trabajando para el sector. Desde el festival siempre hemos tenido esta visión de ser una herramienta de sector. Y esto también es la filosofía, obviamente, de un gremio. Por otro lado, sí que tiene una carga más institucional, puesto que es diferente acercarte a las administraciones o a según qué agentes como director de un festival que como representante de los productores de cerveza, de todo un sector”.
Desde su nuevo cargo, Rius también explica que tratará de "profesionalizar el sector". Eso quiere decir, por un lado, conseguir recursos para incorporar profesionales de manera estructurada y permanente a las labores que, por su volumen económico, ya reclama el GECAN. Por otro, afrontar algunos de los principales retos del sector, omo "tener acceso a la venta y la distribución, que está controlada por los grandes grupos, e ir abriendo, ampliando y creando nuevos espacios donde encontrar cerveza artesana".
Tendencias: más allá de la IPA
En cuanto a tendencias que se pueden percibir en este BBF, el director lo tiene claro: "En la cerveza artesana es clave la gente que hay detrás de los proyectos, por eso la tendencia es ir a buscar el proyecto local y ver cómo se relaciona con su entorno". Y añade: "También la vertiente gastronómica de la cerveza artesana, que en el festival tiene una gran representación. Cada vez hay más restaurantes que tienen una carta de cervezas a la altura de la propuesta gastronómica. Es un elemento a cuidar".
Si hay otra pregunta recurrente en el sector es si el reinado de las IPA continúa. Rius confirma que sí, "la IPA y el lúpulo siguen mandando". Aun así, prosigue, "existe una tendencia clara a descubrir nuevos estilos, el mundo de las sours, los envejecimientos en barricas o la recuperación de estilos clásicos que parecen los grandes olvidados. Hay una tendencia a probar cervezas clásicas alemanas, belgas, inglesas, checas... incluso la lager. Esta reinterpretación de los estilos genera interés".
Los asistentes al festival también podrán ver tendencias internacionales gracias a la participación de cerveceras de Europa y América Latina, como la peruana Cervecería 7 Vidas; a la presencia de Pierre Gobron, cofundador de La Chouffe, que aportará el prestigio de la tradición cervecera belga, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; o a la destacada asistencia de cerveceras italianas, por mencionar solo algunos ejemplos.
Premios: Basqueland Brewing, mejor cervecera
Como cada año, otro de los momentos más esperados del BBF es la gala del Barcelona Beer Challenge, celebrada durante la primera jornada del festival. En esta ocasión, ha coronado —una vez más (y ya van cuatro)— a Basqueland Brewing, situada en Hernani, como Mejor Cervecera del Año, confirmando su posición como una de las grandes referencias del panorama craft europeo.
Junto a este reconocimiento, el certamen ha premiado otros proyectos como la cervecera leridana Lo Vilot, que ha obtenido el premio Brewing Hope for a Better Future by Mr Malt, que pone el foco en proyectos comprometidos con la sostenibilidad y el impacto positivo en el entorno.
También se ha destacado la innovación de Hopalaa, una cervecera establecida en Letonia, que integra lúpulo catalán en su cerveza Momentum; y el talento emergente de Kosmonauta Cervecería, un proyecto nacido en Cantabria que se ha llevado el título de Mejor Cervecera Novel, por su "voluntad de hacer bien lo esencial: recetas equilibradas, perfiles definidos y una ejecución consistente, sin caer en artificios innecesarios".
No ha faltado el premio especial Steve Huxley, que reconoce toda una trayectoria vinculada al desarrollo y profesionalización del sector, y que este año ha sido para Guzmán Fernández. Vinculado al Cluster Craft Beer, ha impulsado la formación técnica, la innovación y la colaboración entre elaboradores.
Este simbólico galardón ha sido recibido previamente por Carlos Rodríguez (2019), Albert Barrachina (2020), Andrew Dougall (2021), Salvador Marimon (2022), Guillem Laporta (2023), Montse Virgili (2024) y Alberto Benavides (2025).
La cerveza como discurso culinario
Como avanzábamos, el BBF da este año un paso adelante al situar la gastronomía como uno de sus pilares fundamentales. Por eso, la gran novedad de esta edición es el restaurante efímero Maridatge 6x6, una propuesta que rompe con la lógica habitual de degustación en festivales. Liderado por Jordi Àvila y Pep Nogué, el espacio propone un menú degustación de seis platos y seis cervezas, todos elaborados con producto certificado Girona Excel·lent.
El menú incluye propuestas como la gilda de anchoa de L’Escala, maridada con Dolmen, una dark mild de Albera; la patata de Olot con romesco, combinada con Ideal, una hazy IPA de DosKiwis Brewing; el foie-gras semicocido con carquiñoli de trigo sarraceno, acompañado de Vinya Hop de Marina; o la brandada de bacalao con productos de l’Hort de les Mulleres y Can Bech, maridada con Nippon, una lager de Albera.
Más allá del menú completo, el formato 1x1 (una tapa y una cerveza) permite al visitante acceder a una experiencia más flexible y adaptada al ritmo del festival. "Es un paso más a los pasos que ya veníamos haciendo —en relación a lo gastronómico—. Hay muchos cocineros interesados en la cerveza artesana, y son acciones que había que poner sobre la mesa", nos dice Rius.
La dimensión gastronómica no se limita al restaurante pop-up, ya que el festival también despliega una programación culinaria ambiciosa. Por su Aula Gastronómica pasarán profesionales como los chefs Jordi Esteve (Nectari), Arnau Gómez (La Pirata Taproom), Toni Romero (Bart Burger Gastronòmic) o Edgar Rodríguez y Marcel Pons (Incorrecte).
15 ediciones construyendo comunidad
El BBF no es solo una gran celebración cervecera, sino también un espacio de conocimiento y profesionalización del sector, ya que en paralelo celebra el salón profesional InnBrew, que acoge catas especializadas, actividades formativas y encuentros con algunos de los nombres clave de esta escena.
Por eso, haber llegado a la 15a edición del BBF no es casualidad. Es el resultado de una evolución paralela a la del propio sector cervecero artesanal. “El mayor logro es haber acompañado a este sector, haber sido termómetro y, a veces, guía o indicador, haber leído bien las tendencias y apostar por ellas y empujar a todo un sector para seguir avanzando", dice Rius.
Y añade: "Creo que el gran mérito es seguir conectados con las cerveceras, con los puntos de consumo y con el consumidor final, el aficionado, y haber ayudado a crear esta comunidad de la cerveza artesana, que ha hecho un gran camino y a la que le queda mucho por hacer todavía”. // Barcelona Beer Festival. Fira Montjuïc Barcelona. Hall 2. Del 10 al 12 de abril, consultar horarios. Precio: 6,75 euros (incluye entrada de día, pulsera cshless y vado de degustación).