El aceite de oliva virgen extra catalán da un nuevo paso en su consolidación como producto gastronómico de referencia. El Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació ha presentado la segunda edición de la Guía de los Mejores Aceites de Oliva Virgen Extra de Cataluña, una publicación que recoge 158 referencias destacadas de la campaña 2025-2026 y que busca acercar al consumidor la riqueza, diversidad y calidad del sector oleícola catalán.
El acto fue presidido por el conseller Òscar Ordeig, quien subrayó la ambición del Govern de posicionar el aceite catalán en el mapa internacional: “Queremos ser referencia mundial en la producción de aceite de oliva virgen extra de Cataluña”, ha afirmado. En este sentido, Ordeig avanzó nuevas líneas de trabajo, como la creación de un distintivo para restaurantes que utilicen aceite catalán de calidad y una mayor apuesta por políticas centradas en el consumidor.
Una selección basada en el rigor del panel de cata
La guía reúne 158 aceites seleccionados a partir de las valoraciones del Panel de Cata Oficial de Aceites de Oliva Virgen Extra de Cataluña, en colaboración con el IRTA (Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries). Entre ellos se incluyen todos los aceites galardonados en la segunda edición de los Premios Nacionales a los Mejores Aceites de Oliva Virgen Extra de Cataluña —que recopilamos con detalle en este artículo—, así como aquellos que han superado los 80 puntos en las dos fases de evaluación del concurso.
El proceso de selección se ha llevado a cabo en dos etapas. En una primera fase, los aceites fueron evaluados por catadores oficiales del panel catalán. Posteriormente, una segunda ronda contó con un jurado mixto que incorporó también a expertos internacionales, reforzando así la objetividad y el prestigio de la selección.
Cada ficha incluida en la publicación ofrece información detallada sobre el producto: puntuación obtenida, variedad de aceituna, perfil sensorial, empresa productora y origen. Además, la guía incorpora contenidos divulgativos sobre el valor gastronómico del aceite de oliva virgen extra y un repaso a las denominaciones de origen protegidas de Cataluña, contribuyendo a su comprensión y valorización.
Edición renovada: más visual, digital e interactiva
Una de las principales novedades de esta segunda edición es la mejora tanto del formato físico como de la versión digital. La guía impresa presenta un diseño más visual y manejable, pensado para facilitar su consulta tanto a profesionales como a aficionados.
Por su parte, la versión digital —disponible a partir del 16 de marzo en la web del Departament y en la plataforma RuralCat— apuesta por la interactividad y la accesibilidad. Esta herramienta permite consultar de forma ágil toda la información asociada a cada aceite, consolidándose como un recurso clave para la divulgación del producto.
Un instrumento estratégico dentro del Plan del Aceite
La publicación de esta guía se enmarca en el Plan de Acción del Aceite de Oliva de Cataluña 2024-2026, una hoja de ruta impulsada por la administración para reforzar la competitividad y sostenibilidad del sector. Entre sus objetivos destacan la promoción de la calidad, la mejora del posicionamiento en el mercado y el fomento de un consumo más consciente.
En este contexto, iniciativas como los Premios a los Mejores Aceites de Oliva Virgen Extra de Cataluña o la celebración de la Nit de l’OOVE Català buscan reconocer la excelencia de los productores y dar visibilidad a un sector clave para el territorio.
Restauración y territorio: aliados del aceite catalán
La presente edición también ha puesto el foco en el papel de la restauración y otras entidades en la promoción de la cultura del aceite. Entre los reconocimientos otorgados destacan varios proyectos que integran el AOVE catalán en su propuesta gastronómica.
El restaurante Les Moles, en Ulldecona, ha sido distinguido por su trayectoria pionera en la texturización del aceite desde 2007, así como por contar con plantación propia y una carta específica dedicada a diferentes variedades. También se ha reconocido la labor de la Taula del Sénia y la Associació Territori Sénia, impulsores de la marca Farga, que combina la preservación de olivos milenarios con la viabilidad económica del territorio rural.
En Les Borges Blanques, el restaurante Benet ha sido premiado por su apuesta sostenida por el aceite de calidad, con un menú de maridaje específico desde hace seis años. En la misma localidad, el Cafè Terrall ha sido destacado por su trabajo constante en situar el aceite de Les Garrigues como protagonista culinario.
Por último, el espacio Barcelona Gourmand by Avolta, en el aeropuerto de El Prat, ha sido reconocido como escaparate estratégico para conectar al público internacional con los aceites catalanes, gracias a una cuidada selección de productos de alta calidad.
Nuevas iniciativas para reforzar su presencia en mesa
El Departament ha iniciado además una serie de reuniones con representantes del sector de la restauración para impulsar nuevas medidas que refuercen la presencia del aceite de oliva virgen extra catalán en la gastronomía.
Entre las propuestas destacan la creación de un distintivo específico para restaurantes que cocinen con AOVE catalán, la promoción de cartas de aceites en los establecimientos —una tendencia cada vez más presente en la alta cocina— y una prueba piloto para que los clientes puedan llevarse el aceite no consumido durante la comida, contribuyendo así a reducir el desperdicio alimentario.
Formación, innovación y futuro del sector
El impulso al sector oleícola también pasa por la formación y la innovación. En este sentido, el plan contempla la implantación de dos ciclos formativos de grado medio de Aceites de Oliva y Vinos, en la Escola Agrària de Gandesa y en la Escola Agrària de Viticultura i Enologia Mercè Rosell i Domènech.
Asimismo, se han puesto en marcha cursos especializados dirigidos a profesionales, tanto en el ámbito del cultivo como en la producción en almazaras. A ello se suma el desarrollo de programas de microcredenciales en colaboración con la Universitat Rovira i Virgili, centrados en la elaboración de aceites de alta calidad.
En paralelo, el Departament trabaja junto al IRTA en proyectos de valorización de subproductos del aceite y en la promoción de modelos de economía circular, una línea clave para mejorar la sostenibilidad del sector.
La reciente creación de la Oficina Virtual del Aceite en la plataforma RuralCat completa este ecosistema de apoyo, ofreciendo recursos técnicos, normativos y formativos para los profesionales.