Era una pregunta recurrente cada vez que nos encontrábamos con Lluc Crusellas: ¿Para cuando una pastelería en Barcelona? Ese momento ha llegado y, además, esconde una bonita historia detrás, ya que no solo se trata de abrir un nuevo negocio, si no de mantener uno de los comercios chocolateros con más historia de la ciudad.
El pastelero, reconocido como mejor chocolatero del mundo en el World Chocolate Masters de 2022 ―le acaba de relevar en el título, hace apenas unos días, el italiano Tommaso Grollero―, abrirá el próximo 5 de noviembre su primera chocolatería en la capital catalana, en el número 16 del carrer del Pi, donde se encuentra la centenaria Fargas.
Una chocolatería con 200 años de historia
La historia de Fargas se remonta a 1827, cuando aparece documentada la presencia de un maestro chocolatero en la plaza de Cucurulla. En 1887, Josep Fargas se puso al frente del negocio y dio nombre a una casa que acabaría convirtiéndose en una referencia para los aficionados al chocolate de Barcelona.
A lo largo de los años, el establecimiento mantuvo una manera de trabajar vinculada a la elaboración artesanal y al respeto por el producto. Entre sus particularidades estaba la preparación de recetas personalizadas para algunas familias de la ciudad.

Tal y como recogen distintos medios, la continuidad del negocio ha sido posible gracias al traspaso acordado con Laia Puigdollers, que ha estado al frente de la chocolatería durante los últimos años y quería dejarla en manos de alguien que respetara su trayectoria. Crusellas mantendrá el nombre de Fargas y ha confiado la dirección del establecimiento a Genís Vilarmau, profesional que lleva seis años trabajando con él.
"Conservamos el nombre, parte del producto y parte de la historia", resumía el chocolatero en declaraciones al Diari ARA. La intención es que las dos identidades convivan en un mismo espacio: la parte más clásica, representada por Fargas, y la más contemporánea, vinculada a Eukarya, la marca de chocolates lanzada por Crusellas.
El chocolate a la piedra y los clásicos de Fargas
Uno de los objetivos del nuevo proyecto es conservar parte del patrimonio material y gastronómico del establecimiento. Entre los elementos que permanecerán destaca el antiguo molino de piedra del obrador, que volverá a utilizarse para elaborar el tradicional chocolate a la piedra, históricamente uno de los productos más representativos de Fargas.
La oferta mantendrá también especialidades como las trufas heladas, las lenguas de gato, los bombones artesanos, las tabletas de chocolate y las castañas confitadas. A ellas se sumarán las elaboraciones de Eukarya: tabletas de distintos orígenes, bombones, turrones, cremas para untar y otras creaciones de Crusellas.
El suís y el chocolate caliente para llevar tendrán un protagonismo especial. La propuesta recupera así una manera tradicional de consumir chocolate en Barcelona y la adapta a un formato pensado para llevar, con nata montada y melindros elaborados por el propio equipo.
El establecimiento contará también con un obrador propio donde se tostará cacao y se elaborarán algunas de las especialidades históricas. La idea es que el cliente pueda encontrar tanto los productos que han dado identidad a Fargas como la gama de Eukarya, sin que una propuesta desplace a la otra.
Una apuesta por el chocolate artesano
La nueva tienda también servirá para acercar al público el trabajo que Crusellas desarrolla con Eukarya, basado en la selección de cacao de distintos orígenes y el control del proceso de elaboración.
En este sentido, también quiere impulsar una mayor cultura del chocolate entre los consumidores, acercándolos al conocimiento del producto y sus diferencias según el origen y la elaboración. La nueva ubicación permitirá organizar catas y actividades para explicar mejor el cacao y el trabajo de los productores.
Esta nueva tienda barcelonesa se suma así a los establecimientos de Eukarya Xocolata que Crusellas tiene en Vic y Andorra. Asimismo, el chocolatero de Osona, sigue siendo jefe de pastelería de El Carme Pastisseria, en Vic, y este año se ha incorporado a Relais Desserts, la prestigiosa asociación internacional de profesionales de la alta pastelería.
