Naciones Unidas reconoce las montañas de León por su patrimonio agrosilvopastoral

Las montañas de León, en el noroeste de la provincia, han sido incluidas como Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la FAO-ONU

Carmen Alcaraz del Blanco, directora de Hule y mantel

Directora de Hule y Mantel

Guardar

Riaño y su embalse, en León / Foto: Carmen Alcaraz del Blanco
Riaño y su embalse, en León / Foto: Carmen Alcaraz del Blanco

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la FAO, ha incluido las montañas de León entre los nuevos cinco nuevos paisajes naturales bautizados institucionalmente como SIPAM, es decir, Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial. Además de las montañas de León, los nuevos SIPAM son un área de cultivo de setas en China, un sistema agroforestal maya en México, una comunidad agropastoril en Marruecos y un paisaje que gira alrededor del búfalo en Tailandia. Las incorporaciones coinciden con el vigésimo aniversario de este programa de protección y que suma con estas novedades unas setenta enclaves por todo el planeta.

SPAIN - Agro-Silvo-Pastoral System of the Leon Mountains

Los SIPAM son diferentes al reconocimiento del patrimonio universal (tangible o intangible) o al paisaje cultural tal y como distingue la UNESCO cada año. Lo que FAO declara y se compromete a potenciar (y financiar) son los sistemas vivos cuyas comunidades humanas favorecen su mantenimiento mediante prácticas basadas en la tradición que mejoran la agricultura sostenible, el desarrollo rural y contribuyen a la seguridad alimentaria. "Así como las comunidades dependen de estos ecosistemas para su sustento, la conservación de estos ecosistemas se basa en el conocimiento tradicional y las prácticas sostenibles de estas comunidades", afirman los responsables de FAO. En román paladino: la dependencia mutua y positiva entre terruño y habitantes.

Las montañas de León

Laguna de San Martín y Taranilla en el Valle del Tuéjar, León / Foto: Carmen  Alcaraz del Blanco
Laguna de San Martín y Taranilla en el Valle del Tuéjar, León / Foto: Carmen Alcaraz del Blanco

La FAO ha subrayado la riqueza del sistema agrosilvopastoral de las montañas de León, puesto que en ellas se trenza la producción agraria, la forestal y la ganadería extensiva. Este reconocimiento e inicio de cooperación —que veremos en qué queda— debería llamar la atención de las autoridades autonómicas y estatales sobre esta región tan ignorada. La tríada destacada por el organismo de la ONU: agricultura, bosque y pastoreo es insostenible sin apoyos logísticos y presupuestarios que aseguren políticas y leyes sensatas diseñadas desde el territorio para el territorio acorde con las necesidades del ecosistema y sus pobladores; comunicaciones fiables (¿es mucho pedir que llegue cobertura móvil o internet a todos los municipios?); y planes de promoción económica que permitan la viabiliadad de la artesanía agroalimentaria (la que preserva y/o la que innova, pero sobre todo la que permite vivir dignamente). Una viabilidad capaz de vencer la obsoleta y laberíntica burocracia que frena la mayoría de iniciativas. Una burocracia veterinaria y administrativa que en las montañas de León perjudica, paraliza y desmoraliza. 

Lo que la FAO declara sobre las montañas de León

Cordero con una hora de vida y las bomberas del monte y del bosque, limpiando y pastando en Renedo de Valdetuejar / Foto: Carmen Alcaraz del Blanco
Cordero con una hora de vida y las ovejas bomberas de ganadería extensiva del monte y del bosque, limpiando y pastando en Renedo de Valdetuejar / Foto: Carmen Alcaraz del Blanco

Detallamos a continuación lo que la organización ha transcrito sobre la inclusión leonesa: "El sistema agroalimentario polivalente de la Montaña de León, en el noroeste de España, ha contribuido durante siglos de forma directa a la seguridad alimentaria y al sustento de las comunidades locales. La zona alberga una notable diversidad de usos del suelo con bosques: castaños, hayedos, abedules, enebros, robledales; así como pastos y zonas de cultivo. Esto permite la coexistencia de la agricultura, la ganadería, la silvicultura, la recolección, la caza y la pesca en un mismo espacio, dotando a la zona de un gran valor agroecológico".

Apicultura en las montañas de León / Foto: FAO
Apicultura en las montañas de León / Foto: FAO

"En medio de la singularidad de la Montaña de León, la capacidad de sus habitantes para domesticar, mantener y adaptar la biodiversidad agrícola se ha traducido en la conservación y salvaguarda de especies autóctonas únicas como el gallo pardo de León, que necesita un entorno muy específico para su reproducción; la vaca mantequera leonesa, apreciada por sus productos lácteos; y el distintivo caballo hispano-bretón. La belleza y el reconocimiento que también brindan las siete Reservas de la Biosfera que conviven aquí en armonía directa con los sistemas agrícolas hace que la combinación de atributos sea difícil de encontrar en otras partes del mundo". Lástima que olviden los mastines, pero no podemos dejarlos de mencionar por su imprescindible papel en la actividad agrosilvopastoral y en la cultura milenaria transhumante.

Un paisano montado en un carro con bueyes, en las montañas de León / Foto: FAO
Un paisano montado en un carro con bueyes, en las montañas de León / Foto: FAO

Los otros SIPAM de España

La Montaña de León se une a otros cuatro paisajes agrarios protegidos por la supraorganización: el Sistema Agrario del Valle Salado de Añana (2017), el Sistema de Producción de Pasas de Málaga en La Axarquía (2017), el Sistema Agrícola Olivos Milenarios Territorio Sénia (2018), el Sistema de Riego Histórico de l'Horta de València (2019). Sin duda muy pocos para la cantidad de territorios donde la sinergia entre hombre y naturaleza va de la mano y donde no se entienden una sin la otra, como por ejemplo la dehesa repartida por Extremadura y Andalucía, entre otros muchos casos.