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Despensa

Brindis de fiesta mayor: sangría, kalimotxo y otros cócteles de vino

Son días de fiestas patronales por toda España y no hay barra o casa donde no se mezcle el vino con gaseosa, refrescos o fruta. ¿Cuál es la buena proporción de kalimotxo? ¿Y el mejor vino para una sangría? ¿Qué alternativas podemos preparar?

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Detalle de sangría, con vino y trozos de fruta / Foto: Canva

¡Gente de bien! En pleno verano, con una o varias olas de calor (ya hemos perdido la cuenta...) y a punto de empezar vuestras vacaciones o ya en ellas, nos encanta aplacar la sed con litros ingentes de bebida, más aún estos días de fiesta mayor en casi toda España. De norte y sur se preparan jarras, ollas e incluso palanganas de todo tipo de combinados de vino.

Pueblo engalanado de fiesta mayor / Foto: Canva

Bebidas de terraza y de plaza, desde las más simplonas como el kalimotxo, el rebujito o el tinto de verano, pasando por sangrías o por los odiosos pero increíblemente buenos spritz, hasta llegar a cosas más elaboradas y sibaritas como el negroni o el adonis. Todos y cada uno de ellos conforman un rosario de santa espiritualidad y calma chicha. Aquí una breve lista, formas canónicas de hacerlos, recetas propias y consejos para evitar el vino peleón.

Kalimotxo

Kalimotxo / Foto: Canva

Sobran las presentaciones con este combinado de cola y vino tinto. Inventado en el norte de España hace 50 años, no falta en ninguna plaza o concierto de Manolo Cabezabolo, si es que el susodicho continúa haciéndolos. Digamos que, en un vaso de tubo (o cachi de plastiquillo), con su bien de hielo, pondremos dos terceras partes de refresco de cola y una de vino. Para mi gusto, eso de que cualquier vino vale es un error, como es un combinado con mucho azúcar, casi que un vino joven con una buena carga de frutas hará las mil delicias. Un plus si podéis comprar vinos de maceración carbónica, ideales por su acidez, jovialidad, carga frutal y precio.

Rebujito

Rebujito / Foto: Canva

Rebujito de mi vida, eres vino como yo. Pues eso, el rebujito andaluz, parte intrínseca de cualquier romería o caseta de feria, es un combinado a base de dos partes de refresco carbonatado de lima-limón y una de manzanilla o fino. Esta conjunción es perfecta, la salinidad, el aporte de manzana verde e incluso el recuerdo de frutos secos, mezclados con un refresco de lima-limón. En casa es un no parar. Una de mis versiones, aunque quizá me granjee algún que otro enemigo entre los puristas, no es otra que substituir el refresco por agua tónica, y la manzanilla o fino por un buen amontillado. Una vez probado así, el mundo se hace más amable, más humano, menos raro.

Tinto de verano

Tinto de verano / Foto: Canva

El rey por excelencia en casas, chiringuitos, parques y barbacoas de toda la península. El combinado a base de gaseosa y vino tinto. Un grande, ya que a diferencia del kalimotxo es menos azucarado y refrescante. La gaseosa debe ser eso, agua con gas y un toque de lima o limón. La mayoría de las marcas, para hacerlas algo más amables suelen poner algo de sacarina, que es muy diferente a los kilos ingentes de azúcar de los refrescos a base de cola. Por esto mismo ya, es mucho mejor. Requiere de tres partes, dos de gaseosa y una de vino, aunque hay quien prefiere “manchar” la gaseosa. En este caso vuelvo a recomendar tintos jóvenes, debido a que su frescura y fruta nos van a hacer más placentero el trago.

Sangría

Sangría / Foto: Canva

Existen dos tipos, la sangría de vino y la de cava o espumoso. La diferencia entre ellas es como salir con deportivas o zapatos. Caminas con ambas, pero la sofisticación no es la misma. La sangría de vino tinto tiene tantas variantes como familias hay en España. Y, como las croquetas, son las mejores en cada hogar. La cuestión es que la base es y siempre será, vino y agua carbonatada u gaseosa, es decir la base del tinto de verano. A esto, se le añade licor, brandy u otra tipología de vino como el de jerez. Luego vamos con trozos de fruta, en su mayoría cítricos, y azúcar. 

Receta: En una jarra, llena un cuarto de vino tinto joven, añade dos cuartos de gaseosa, el zumo de un limón exprimido, dos golpes de triple seco o 40ml, otro de oloroso de jerez, dos cucharadas de azúcar moreno, media naranja a trozos, medio limón por igual y un melocotón entero a trozos también. Fetén.

Sangría de cava

Sangría de cava / Foto: Canva

La sangría de cava es algo parecido, pero en este caso su base es el cava o vino espumoso. Para ello se prescinde totalmente de la gaseosa, lo cual hace de este mix algo más peligroso en volumen alcohólico. Pero si de algo vamos sobrados en este país, es de abrazafarolas o cierra bares. Aquí un servidor suele hacerla poco, ya que el sentido estricto de la sangría de vino es beber algo refrescante, pero con un grado alcohólico inferior.

Receta: Coloca una botella entera de cava en la jarra, añadir dos golpes de triple seco, otro de brandy, fruta de temporada como melocotón, albaricoques, limones o naranjas, y dos cucharadas soperas de azúcar moreno. Colma de hielo y a disfruta.

Spritz

Spritz / Foto: Canva

El spritz es ese invento del demonio itálico-norteño que tan bien pasa con "estas calores". Llegó con fuerza a España años atrás y, como el gin-tonic, sigue arrasando. Aquí fue popularizado por el segundo amaro no amaro de Campari, el Apperol, que muy hábilmente se coló en los aperitivi italianos. Es un combinado que ha sufrido a lo largo del tiempo unas transformaciones en su fórmula, desde sus principios de agua de seltz con amaro (Campari, Cinar u Appperol) hasta la de hoy día, mi preferida.

Receta: En una copa con hielo a gusto pon 40ml de amaro, en mi caso y siempre, Campari; y 40ml más de vino blanco seco. Cubre el resto con vino espumoso. Refrescante, chispeante y rico a partes iguales. En casa es un imprescindible veraniego.

Negroni

Negroni Sbagliato / Wikipedia

Ya estando a cuerpo tendido en la hamaca, o flotando en la piscina soportando el paso inerte del tiempo en vacaciones, bien se tercia un copeo de aquellos de callar al cuñado. Ya sé que para muchos un negroni es el principio al aperitivo, pero ¿y un sbagliato? El negroni sbagliato es una versión borrachera al cual se le añadió espumoso en lugar de ginebra. Tenemos pues una sobremesa genial asegurada con este estupendo cóctel.

Receta: En un vaso corto, ponemos una parte de vermú negro, Campari y otra de espumoso. Aquí ya según el vermú o el espumoso vamos a tener una versión más seca, fresca o amable. En mi caso prefiero un vermú añejado en barrica, ya que añade profundidad y un cava joven brut nature, que le dará un toque más seco a la vez que fresco.

Adonis

Adonis / Foto: Canva

Gracias a un buen amigo bartender que me lo dio a conocer, llegó a mi casa para quedarse como un miembro más. Es un cóctel a base de vino de jerez y vermú. En su fórmula original se ponen 45ml de vermú y la misma cantidad de fino o manzanilla en una coctelera, se mezcla, se sirve en copa Martini y rematamos con unas gotas de algún bitter a mano. Mi versión erótica-festiva consiste en llevarlo a un vaso de tubo o corto ancho, colmarlo de hielo y completar con una tónica de 20cl. Sustituimos las gotas de bitter por la piel de limón que vamos a usar para restregar por los bordes y ¡voilà!, ahora tras un par de estos puedes bailar el repertorio entero de la orquesta o disco móvil de tu pueblo.