Hace ya tiempo que alguien decidió cambiar el etiquetado de algunos productos, ponerle mucho color negro y destacar la cantidad de proteína que contiene. Da igual que siguiera siendo el mismo yogur o jamón cocido, ahora era por fin un producto pensado para esos gymbros que necesitan alimentar sus músculos cada día. Así que, mientras la moda del plant based languidece, el salón Alimentaria y su desfile de nuevos productos ha evidenciado lo que ya sabíamos: la proteína está de moda.
Y, por lo visto, es cosa de hombres. Porque, aunque lo de la proteína va mucho más allá del gimnasio —es algo que se recomienda en etapa de menopausia y que el auge de Ozempic y compañía también potenciará—, parece que el mercado anda muy centrado en los machotes. De ahí, suponemos, el etiquetado negro. Algo que, por cierto, no es nuevo y ya vimos, por ejemplo, en los desodorantes y otros artículos. Si es negro, ya lo pueden usar los alfa del barrio sin sentir vergüenza.
Y es que el muestrario de novedades de Innoval en Alimentaria destilaba cierto olor a testosterona y sala de musculación. El ejemplo más evidente es ver la cara de Ilia Topuria en yogures y natillas con bien de proteína. El último invento de Postres Reyes dentro de esta singular gama es un “pouch” de natillas, un formato pensado para llevar a cualquier lado y sin refrigerar, porque uno nunca sabe cuándo va a necesitar un chupito de natillas con 10 gramos de proteína.
Pelar huevos es de perdedores
Los productos funcionales son siempre una de las puntas de lanza de la industria alimentaria a la hora de alimentar la imparable rueda de novedades. Lo de presumir de beneficios saludables de tal o cual alimento es algo tan antiguo como polémico. En teoría, la legislación regula cuándo se puede y no, pero en el caso de la proteína no hace falta saltarse ninguna norma, sino simplemente destacar que un alimento la tiene de forma natural o, si no, añadírsela.

Por ejemplo, ahora resulta que hasta el Cacaolat o los cereales del desayuno llegan con este plus de proteína añadido y bien destacado en el etiquetado. Todo, de nuevo, con ese enfoque pensado para los más máquinas del barrio: Cacaolat Pro, cereales Nestlé Lion o Chocapic con Proteína…
Y, como bien saben quienes le dan a esto de la dieta proteica, unos huevos duros siempre son un buen snack. Por una vez, tienen razón y son un alimento completo al que hay pocas pegas que ponerle. Precisamente unos huevos cocidos protagonizan una de las cosas más locas que hemos visto en Alimentaria y que no nos consta que existiera por ahora en ese cada vez más amplio abanico de opciones para quienes no saben o no quieren, literalmente, cocer un huevo.

Sí, los huevos ya cocidos existen desde hace años en los lineales del supermercado. Pero quedaba una última frontera: pelarlos. Una tarea que te puede quitar tiempo para los burpees, así que Derovo —líder ibérico en ovoproductos, leemos— acaba de solucionar este problema del primer mundo vendiendo ya los huevos cocidos y pelados.
Igual que ocurrió con aquellos huevos fritos que se asomaron a algún supermercado, seguramente estamos ante una adaptación para el lineal de consumo de un producto pensado para colectividades o restaurantes. ¿Práctico? Seguramente. Pero una pista más de que la industria alimentaria está encantada de que cada vez cocinemos menos para, como ellos dicen, darnos soluciones que nos faciliten la vida.
PRO de proteína
Aunque el huevo duro nos produce sentimientos encontrados por ser tan sano como absurdo, hay que reconocer que es mejor idea que otras que hemos podido probar en nuestro paseo por Alimentaria en busca de rarezas y que acabó siendo un recorrido monotemático saltando de proteína en proteína.

Los snacks de proteína de pollo de Chick & Go en Alimentaria 2026 / ÒSCAR GIL COY
Chick & Go, por ejemplo, propone unos “snacks de proteína de pollo” con diferentes sabores. Sonaba a piel de pollo crujiente convertida en snack, lo que seguramente estaría rico. No es el caso: se trata de una especie de carne deshidratada que no nos convence nada. Los Risketos tendrán menos proteína, vale, pero al menos están ricos.
Las piruetas de la industria para reconvertir lo que sea en la tendencia del momento también son admirables. Se lleva la proteína, pues ahora los sándwiches envasados también se apuntan a base de aguacate, pollo, huevo... Aplauso para Grupo Reina —los de las natillas— por su nueva gama Vital Protein.

El naming, claro, también es importante. Se trata de llamar la atención en el lineal y de dejar claro, en negro y mayúsculas, a qué público te diriges. Proteína sirve en bandeja lo de 'pro' así que ahí han ido muchos de cabeza: los postres Yopro de Danone o los de Myprovo que prometen "a tope de proteína" (no es broma) en una crema de chocolate y caramelo que tiene que estar buena.
De vuelta al sector de los más vagos y su compleja relacion con el huevo, nos topamos con los revueltos de espinacas o clásicos listos en 90 segundos. No como los revueltos caseros, que requieren por los menos 95 segundos. Se llaman Egg Boom y, sorpresa, también tienen mucha proteína.
¿Pero más que los torreznos que, según nos cuentan en la sección de snacks, se han convertido en uno de los productos españoles de moda en medio mundo? Es una pregunta trampa, pensamos mientras nos zampamos una bolsa de TociRizos que amablemente nos ofrecen en su stand, porque nos da igual la respuesta, tenemos muy claro cual en qué bando estamos en esto de las proteínas.

