El título de Mejor Torrezno del Mundo 2026 ya tiene dueño. El galardón ha recaído este año en el Bar El Volante (Ólvega), que se ha impuesto en la final del certamen con una pieza que conquistó al jurado por su equilibrio entre crujiente, jugosidad y sabor. Tras dos años consecutivos en manos del emblemático Café Chicago (Zaragoza), el premio regresa así a la provincia de Soria, concretamente a las tierras del Moncayo y a una casa que lleva más de cuatro décadas defendiendo este icónico bocado castellano.
El concurso, organizado por la Marca de Garantía Torrezno de Soria, celebró su gran final el pasado 8 de marzo en El Burgo de Osma. Allí, doce establecimientos procedentes de siete provincias diferentes compitieron en directo por alzarse con uno de los reconocimientos gastronómicos más codiciados del mundo del aperitivo.
Un torrezno que sedujo al jurado
La propuesta elaborada por Carmen Modrego y Mailyn Palomino, responsables de cocina del Bar El Volante, destacó sobre el resto desde el primer vistazo: piezas de corteza dorada y repleta de burbujas firmes que prometían un crujido limpio al partirse.
Bajo esa corteza perfecta aparecía un magro rosado y jugoso, acompañado de una grasa fundida en su punto exacto. El aroma recordaba a tradición y a cocina de siempre.
Uno de los aspectos que más llamó la atención del jurado profesional, presidido por la chef y comunicadora Samantha Vallejo-Nágera, fue el sonido del corte: seco, rotundo, casi teatral, como si la pieza reclamara su protagonismo. En boca, el resultado era equilibrado: sal en su justa medida, textura melosa sin resultar pesada y un sabor profundo que identificaba sin dudas el carácter del auténtico Torrezno de Soria.
Segunda y tercera posición, novedad del concurso
La edición de 2026 también ha incorporado una novedad importante en la historia del certamen: por primera vez se han otorgado premios al segundo y tercer mejor torrezno del mundo. Así, el segundo puesto fue para La Tablada de Navaleno (Soria), mientras que el tercer lugar recayó en Casa Ramón de Quintanar de la Sierra (Burgos), dos casas muy reconocidas por su dominio de esta especialidad.
Para llegar a esta última fase del concurso, los establecimientos participantes tuvieron que superar previamente una prueba de corte y distintas fases clasificatorias. En total, más de medio centenar de bares y restaurantes se presentaron a esta edición, todos ellos con el torrezno como uno de los emblemas de sus barras y cartas.
Todos los finalistas trabajaron con una materia prima de excepción: panceta de cerdo certificada por la Marca de Garantía Torrezno de Soria, elemento fundamental para lograr el equilibrio perfecto entre corteza, magro y grasa que caracteriza a este producto.
La final se celebró en el Palacio del Virrey, donde los doce chefs profesionales realizaron una demostración en directo de la elaboración de este clásico soriano. El jurado llevó a cabo posteriormente una cata a ciegas en la que se valoraron múltiples aspectos: el crujir de la corteza, la textura del magro, el sabor, la persistencia en boca y también la presentación.
El relevo tras el dominio de Café Chicago
La victoria del Bar El Volante llega después de dos años en los que el concurso estuvo dominado por el Café Chicago de Zaragoza, un establecimiento que se había convertido en referencia nacional del torrezno. De hecho, el local aragonés decidió no participar en esta edición tras sus dos triunfos consecutivos, lo que aumentó la expectación sobre quién tomaría el relevo.
En Hule y Mantel ya contamos algunos de los secretos de su éxito en un artículo sobre cómo elaboran su famoso torrezno, un bocado que logró convertir a este bar zaragozano en doble campeón mundial. Aquella historia refleja hasta qué punto este aparentemente sencillo plato exige técnica, paciencia y conocimiento del producto.
El cambio de ganador demuestra también la enorme competencia que existe actualmente entre los especialistas de este clásico castellano.
El auge imparable del Torrezno de Soria
El ganador, así como los establecimientos clasificados en segunda y tercera posición, recibieron un diploma, un trofeo y el distintivo oficial que acredita su puesto en el concurso. Este reconocimiento se ha convertido en los últimos años en un potente reclamo turístico y mediático para los locales galardonados.
Además, el Bar El Volante tendrá la oportunidad de realizar una demostración culinaria en Alimentaria, uno de los salones gastronómicos más importantes de Europa, que se celebrará a finales de marzo en Barcelona.
El Torrezno de Soria vive actualmente uno de sus momentos de mayor popularidad. Este producto tradicional se ha consolidado como uno de los símbolos gastronómicos de Castilla y León y cada vez aparece con más frecuencia en cartas, concursos culinarios y propuestas de alta cocina.
Las cifras lo confirman: durante el último año se consumieron en España más de 40 millones de torreznos, elaborados a partir de aproximadamente 4,5 millones de kilos de panceta producidos en la provincia de Soria.