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Miquel Pardo es el Mejor Cocinero 2026: su trabajo en los barceloneses Cruix y Melós lo avala

El cocinero castellonense, establecido en Barcelona desde hace más de diez años, gana el concurso celebrado en el Gastronomic Forum Barcelona: así ha reaccionado al premio

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El chef Miquel Pardo, de Cruix y Melós (Barcelona), reconocido como Mejor Cocinero 2026 / Òscar Gil Coy

El chef Miquel Pardo no tiene suficiente con un restaurante y, aunque los tiempos son difíciles para la restauración, tira adelante dos proyectos: Cruix y Melós, ambos en Barcelona. Su buen trabajo se ha visto reafirmado hoy con el premio 'Cuiner 2026', que acaban de recibir en el marco del Gastronomic Forum Barcelona. 

"No soy muy expresivo con estas cosas, pero es verdad que estoy muy contento. No solo por mí, sino por todo el equipo", reconocía en declaraciones a Hule y Mantel y a otros medios tras recibir el galardón.

Formado al lado de chefs como Jordi Cruz, Ricard Camarena, Rafa Peña y Albert Adrià, el cocinero bacido en Castellón abrió primero Cruix, en la calle Entença, un proyecto entregado a los arroces y platillos mediterráneos.

Después llegó Melós, situado en la calle Mallorca, que ya fue seleccionado por la Guía Macarfi en su edición 2026 como una de las mejores aperturas del año —abrió puertas en noviembre de 2025—. Pardo se mantiene aquí fiel a las bases establecidas en Cruix, aunque desplegando una cocina más elevada. 

Lo contaba así nuestro colaborador Iker Morán en este artículo: "En una sala sencilla, cuidada y acogedora, Pardo se mantiene fiel a lo que ya conocíamos en Cruix. Y es que, más allá del cambio en el espacio y el formato de menú degustación, el producto y el territorio, con una marcada mediterraneidad conducen una propuesta que nos recuerda que hay una alta cocina con cosas que contar, sabrosa y que no necesita adornos ni mucha literatura".

Una trayectoria de ocho años

Así, pues, el premio de Mejor Cocinero no es solo para el trabajo en Melós, Cruix también se lleva su parte. "Hay una trayectoria importante, sí. En Cruix llevamos ocho años haciendo arrocitos y tapas y divirtiendo a todo el mundo. Es una trayectoria chula", reconocía Pardo.

El chef Miquel Pardo, reconocido como Mejor Cocinero 2026 / Òscar Gil Coy

Ese recorrido y el hecho de ser conocido en el sector seguramente hayan ayudado en las votaciones de este concurso respecto a otros finalistas que, quizás, se han incorporado más recientemente a la escena gastronómica. En este sentido, Pardo reconoce que no se esperaba la nominación. "Llevaba ocho años con Cruix y no había estado nunca aquí, en el Forum. Así que cuando llegó la nominación, pensé, 'quizás estamos haciendo algo bien en Melós'", decía bromeando. 

La apertura de Melós fue algo fortuita. En su camino se cruzó el traspaso de un pequeño restaurante —el desparecido El Tros —que le daba la oportunidad de hacer lo que en Cruix le resultaba más complicado. "Melós es un restaurante gastronómico donde lo que quiero poner en la mesa son los recuerdos, las emociones, el producto que hay en mi tierra, los productos y las recetas de Cataluña, mirar el Mediterráneo... lo que sentimos que es el territorio", declaraba el cocinero, que lleva ya diez años establecido en Barcelona. 

"Ahora tengo muchas ganas de llenar el Melós", añadía sin reparos Pardo. Y es que, en un momento en el que cuesta llenar las mesas de los restaurantes, él parece ir a la contra de la realidad, comandando dos proyectos diferentes. "Tengo dos restaurantes, pero las cuentas tampoco están para hacer fiesta".

"Es verdad que con Melós me lancé a la piscina haciendo algo que estaba totalmente a contracorriente, ahora que los gastos han subido y es una locura, pero era algo que tenía aquí dentro, lo tenía que hacer, lo quería explicar", expone. Y concluye: "Lleva un año funcionando, ahora ha venido este reconocimiento y quizás vengan más —¿suena quizás una posible estrella Michelin?—, pero lo que queremos es mantener la ilusión y seguir explicando lo que hacemos aquí, igual que hemos hecho en Cruix".

Los finalistas y las bases del concurso

El resto de finalistas del concurso han sido Àlex López, Marcos Valyi y Jordi Carbonell (Arraval, Barcelona), Neus Faiges (Cal Faiges, Poblenou del Delta), Soledad Lema (Piedra, Barcelona), Alba Hugas y João Pedro Fontes (Unça, Banyoles) y Juanan Vizcaíno (Zaytun, Barcelona), que durante esta mañana han elaborado diversos platos en directo para optar al galardón. 

Todos son cocineros que han destacado, entre otros motivos, por trabajar con productos de proximidad, que sean sensibles a las producciones ecológicas, y por colaborar con productores locales. Y han tenido que elaborar un plato representativo de su restaurante antes de la entrega de estos premios que buscan poner en valor el talento de los chefs más jóvenes.

Uno de los pases del menú de Miquel Pardo en Melós (Barcelona) / Cedida

Los ganadores toman así el relevo de Helena Termes y Jeffrey Ruiz del restaurante La Cort del Mos (Palamós), que vencieron en 2025, tan solo siete meses después de abrir su local. Un reconocimiento muy merecido, gracias a esa relectura que hacen del recetario medieval catalán y a un trabajo muy honesto.

"Tal y como están en el Sent Soví son recetas que no se pueden llevar a cabo actualmente porque son muy amargas o muy dulces o muy ácidas, por eso las reinterpretamos a nuestra manera", apuntaba Helena entonces. Y le preguntábamos si ese seguirá siendo ese su discurso a partir de ahora. "Eso no cambiará nunca, nos adaptamos a la temporada, pero la idea es siempre la misma".

Los finalistas fueron elegidos por un Consejo Asesor, formado por personas vinculadas a la difusión de la gastronomía, según una serie de criterios entre los cuales destacan el hecho de no tener ningún galardón notable, ni haber estar nominado anteriormente, ni formar parte de algún grupo vinculado a grandes marcas. El ganador se ha decidido ponderando el voto popular emitido mediante la web de La Vanguardia y los votos de un grupo de profesionales expertos en gastronomía.