La botifarra d'ou (butifarra de huevo) vive durante el Carnaval y, especialmente el Dijous Gras (jueves lardero), su día grande. Aunque esta estacionalidad es cada vez más residual y su presencia en mercado y charcuterías y su consumo, poco a poco, se ha ido extendiendo a lo largo de todo el año.
Eso se debe, en parte, al Concurs Nacional de Botifarra d’Ou Artesana que desde hace once ediciones organiza la Fundació Oficis de la Carn y la Confraria del Gras i el Magre, con apoyo de la Federació Catalana de Carnissers i Cansaladers-Xarcuters, y que ha vuelto a reivindicar este embutido artesano.
Así, hace apenas unos días se dieron a conocer los premiados en este certamen, elegidos por un jurado profesional tras una cata a ciegas, y, por primera vez en la historia del concurso, los ganadores han hecho doblete, llevándose el primer premio en las dos categorías: butifarra de huevo tradicional y singular.
Estos han sido los hermanos Dani y Toni Molist, de la Cansaladeria Molist, ubicada en Manlleu (Osona), que nos han dado algunos interesantes detalles sobre sus butifarras ganadoras. "Es algo histórico, no había pasado nunca. Estamos muy contentos y sorprendidos porque no nos lo esperábamos. Habíamos conseguido alguna mención en este concurso, pero que la primera vez que ganas el primer premio lo hagas en las dos categorías, es algo muy fuerte", explica Dani a Hule y Mantel.
La mejor butifarra de huevo tradicional
Sin duda, un reconocimiento a su trabajo que, como dice Molist, se basa en "ir probando y mejorando el producto". Así lo llevan haciendo, desde hace tres años, con su receta de butifarra tradicional que, al contrario de lo que cuentan en otros establecimientos, no viene de ninguna receta familiar heredada. "Es nueva y la hemos ido mejorando a base de presentarnos al concurso".
La elaboran con carne de cerdo, espalda y panceta, huevo pasteurizado, sal, pimienta blanca y pimienta negra —"aquí hay un toque distintivo, muchas recetas solo llevan pimienta blanca", aclara— y un toque de nuez moscada, ajustando cantidades hasta dar con la fórmula ganadora.

Molist subraya que "hemos sido los primeros en ganar utilizando huevo pasteurizado", una decisión tomada en términos prácticos, ya que les facilita la producción de butifarras de huevo —unos 25 kilos cada semana— y que, de rebote, es un plus para personas que sufren ciertas alergias o intolerancias. "Eso sí, utilizamos un huevo pasteurizado de calidad, que no lleva ningún aditivo", matiza.
Le preguntamos por el sabor de su butifarra de huevo tradicional y nos habla de equilibrio: "La sal, la pimienta, y el toque de nuez moscada se notan, pero sin ser protagonistas o demasiado exagerados. Es un sabor potente, pero muy equilibrado". Las piezas suelen ser de entre 250 y 350 gramos. "Son muy artesanales y no hay ninguna igual", recalca.
La mejor butifarra de huevo singular
Por su parte, la categoría de butifarra singular permite jugar y combinar sabores, algo que, según Molist, "no se nos da muy bien, aunque este año hemos acertado". Su propuesta se podría entender como una versión de una tortilla de patatas con butifarra de huevo, un plato que tampoco falta en las fechas carnavalescas.
"Básicamente, es la misma receta de antes, con mucho huevo, y le añadimos cebolla y patata. Las pasamos por el horno para que queden un poco doradas y después las acabamos de mezclar con el resto de ingredientes", explica.
A diferencia de la butifarra de huevo tradicional, disponible todo el año, la singular la tendrán a la venta solo durante unas semanas. "Si la incorporamos permanentemente o solo la hacemos en fiestas concretas, lo iremos viendo según la demanda que tenga", reconoce.
Cansaladeria Molist, desde 1977
Sobre la historia de la Cansaladeria Molist, nos cuenta que la fundaron sus padres en 1977. "Venían del campo y después de casarse abrieron la carnicería, sin saber mucho del tema, solo del aprendizaje que tenían de la matanza del cerdo que se hacía en las masías. Los primeros años fueron difíciles, pero lograron salir adelante. Y ya a finales de los años 90 entró mi hermano a trabajar".

Dani se incorporó a mediados de los 2000 y hace unos diez años los padres se jubilaron. Entonces tomaron el relevo completamente. Formado casi de manera autodidacta, siguiendo la maestría de sus progenitores, él se encarga de los embutidos cocidos y Toni de los curados. "Aunque somos pequeños y todos hacemos de todo", apunta.
Han aportado modernidad, han renovado la tienda y se esfuerzan por elaborar productos con muy pocos aditivos. "Que no haya lactosa, que no haya gluten, tampoco conservantes... toca ponerse al día". Y valora los cursos de la Escola de la Carn que les han ayudado "a pulir técnicas y a aprender".
Además de la butifarra de huevo, sus longanizas también son conocidas y han obtenido premios, igual que su butifarra catalana. Su clientela también es fiel a su butifarra cruda, a sus salchichas, a sus hamburguesas... "De seis días de apertura de la tienda, cuatro nos dedicamos a elaborar; todo es muy fresco, sin aditivos", insiste.
Todas las butifarras de huevo premiadas en 2026
En esta undécima edición del concurso, han competido un total de 33 butifarras en la categoría tradicional y 28 butifarras en la categoría singular, presentadas por 35 elaboradores de 15 comarcas de Cataluña.

“El concurso es una muestra clara de la vitalidad del sector charcutero catalán y del compromiso de los profesionales con un oficio que forma parte de nuestro patrimonio gastronómico”, indicó Pròsper Puig, presidente de la Fundació Oficis de la Carn, en la entrega de premios. Y añadió: “La butifarra de huevo es identidad, transmisión de conocimiento y, al mismo tiempo, capacidad de innovación, y una expresión del trabajo muy hecho que conecta territorio, tradición y artesanía”.
Por su parte, Josep Dolcet, secretario del jurado, reconoció: “Edición tras edición se constata una evolución positiva de la butifarra de huevo, tanto en cuanto a la calidad como al respeto por los atributos tradicionales del producto”.
A continuación, el listado de las mejores butifarras de huevo de 2026, elegidas por un jurado profesional:
Mejores butifarras de huevo tradicionales 2026
- Primer premio: Dani y Toni Molist – Cansaladeria Molist (Manlleu)
- Segundo premio: Xevi Codina – Can Codina (Taradell)
- Mención del jurado: Carles Escofet Oliver – Escofet Oliver (Barcelona)
Mejores butifarras de huevo singulares 2026
- Primer premio: Dani y Toni Molist – Cansaladeria Molist (Manlleu) con su butifarra de huevo con cebolla y patata
- Segundo premio: Joan Suriñach Arimany – Can Suriñach (Folgueroles) con su butifarra de huevo con calçots y salsa de calçots
- Mención del jurado: Marc Curto Calduch – Del Paulo Carnisseria & Catering (Camarles) con su butifarra de huevo con bacalao y alcachofa

