Carles Vilarrubí, presidente de la Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició, falleció este pasado domingo, 28 de diciembre, a la edad de 71 años. Con su muerte, y con la llegada del final del año, toca hacer recuento, mirar por el retrovisor y homenajear a todos aquellos que dejaron su huella entre fogones.
Cocineros, restauradores y personajes clave en el mundo de la gastronomía que nos cedieron un legado que marcó la manera de cocinar y entender la cultura del comer y beber. Desde estas líneas, queremos recordar a aquellos que dejaron las cocinas en silencio, los delantales colgados y cuya ausencia nos dejó huérfanos de historias este año.
Cocineros, comunicadores y empresarios
Este 2025 han sido varios los profesionales a los que echaremos de menos. Entre ellos, el bilbaíno Joseba Arana que, con 26 años, fue el chef más joven en conseguir una estrella Michelin. Dirigía el restaurante UME en Deusto. Trabajó en Washington y Japón, en este último al mando de un asador. Tras volver a Bilbao, abrió UME, donde fusionaba sus conocimientos nipones y vascos. Nos dejó en marzo, con 59 años.
José Luis Yzuel fue presidente de la patronal Hostelería de España. Llegó a la presidencia de Hostelería de España en junio de 2017 y desde entonces ejerció el liderazgo de la organización. También falleció en marzo, "tras luchar contra una terrible enfermedad", según fuentes de la patronal, que también recordó cómo puso en valor la importancia de la que él denominaba "la industria de la felicidad" a la que supo otorgar "la importancia social y económica que le correspondía".
Otro de los chefs a los que echaremos de menos es José Manuel Varó, el primer cocinero de Alicante en alcanzar las dos estrellas Michelin. Es considerado el padre de la Nueva Cocina Alicantina. Murió el pasado mayo con 85 años.
La mallorquina Paquita Tomàs nos dejó también el pasado mes de mayo, con 81 años. Fue cocinera y presentadora del exitoso programa Sa bona cuina de Paquita Tomàs, uno de los más vistos de la cadena autonómica balear. Su popularidad la convirtió en una de las caras más conocidas de las islas.
El tudelano Ignacio Ramírez Gamen, fundador de Pichorradicas, ha sido otra de las grandes pérdidas de este año. Fue un gran precursor de las verduras de Tudela y Navarra y fue reconocido por la Federación de Sociedades Gastronómicas de Tudela con el premio Hortelano de Honor en 2023. Falleció el pasado agosto, con 89 años.
Mariano Mora, empresario de hostelería y titular de los restaurantes La Radio, La Prensa y El Rinconcito, de Santander. Fue un gran impulsor de diferentes jornadas gastronómicas enfocadas al producto de proximidad. Falleció con 71 años en agosto.
Las muertes más recientes
Algunas de las muertes más recientes son las de Juan Ángel Ferrer, referente de la hostelería placentina y durante más de un cuarto de siglo corazón del restaurante Casa Juan, murió el pasado 19 de diciembre, tras sufrir un atropello en su ciudad, Plasencia. Ferrer se había jubilado hacía casi un par de años para disfrutar de una vida más tranquila junto a sus familiares y amigos.
Silvestre Sánchez Sierra, icónico fundador y dueño del restaurante Salamanca de Barcelona, murió este diciembre con 88 años. Nació en Aldearrodrigo (Salamanca) en una familia vinculada al campo. Fue destinado a Barcelona en su etapa en el Cuerpo Nacional de Policía, donde abrió un pequeño bar en 1969. Gracias al apoyo de su familia y su trabajo consiguió convertirlo en un restaurante de referencia, en la Barceloneta y más allá, famoso por los jamones, embutidos y carnes que traía de su ciudad natal, y por sus pescados y mariscos frescos.
Hace apenas un día nos dejaba Carles Vilarrubí i Carrió, quien comenzó su trayectoria como deportista. Tras dejar la competición, desarrolló una intensa actividad en el ámbito empresarial, político y audiovisual en Cataluña. Desempeñó cargos clave en la creación y gestión de Catalunya Ràdio, en la dirección de las loterías catalanas y en la Corporación Catalana de Radio y Televisión, además de participar en la fundación de RAC1.
Reconocido con la Cruz de Sant Jordi en 2015, fue presidente de importantes empresas y, desde 2016, presidía la Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició, consolidando su influencia en la vida económica, social y gastronómica catalana. Falleció el domingo, 28 de diciembre, a la edad de 71 años. Desde la ACGN le han dedicado unas palabras: "Su dedicación, liderazgo y compromiso con la gastronomía y la cultura del país han dejado una impronta perdurable. Su legado continuará inspirando nuestra labor".
Grandes referentes que nos dejaron
Paco Solé Parellada, el propietario del histórico restaurante 7 Portes de Barcelona, nos abandonó en junio pasado a los 81 años. Era miembro de la Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició, catedrático en Ingeniería Industrial por la Universitat Politècnica de Catalunya y licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Barcelona. Fue heredero de una larga tradición familiar ligada a la restauración y una figura clave en la preservación y difusión de la cocina catalana.
Desarrolló su trayectoria al frente del emblemático 7 Portes de Barcelona, fundado en 1836, donde defendió las recetas tradicionales, los platos marineros y, especialmente, los arroces, convirtiendo el local en un referente cultural y gastronómico frecuentado por numerosas personalidades. A lo largo de su carrera destacó por su interés en conservar el recetario clásico catalán, ofreciendo una amplísima propuesta culinaria adaptada a las temporadas y promoviendo la Colección 7 Portes de Recetarios Históricos de Cocina Catalana, una obra fundamental para la memoria gastronómica del país.
Otra figura destacada fue Carmen Guasp, fundadora del emblemático restaurante El Amparo de Madrid, que nos dejó este diciembre. Su papel fue fundamental en la modernización de la alta cocina madrileña, ya que desde finales de los años 70 impulsó un nuevo concepto que rompió con las normas clásicas de la restauración sin perder la elegancia. Carmen fue una líder nata, una mujer moderna, viajada, luchadora, emprendedora, culta y con una gran visión para la creación de espacios míticos.
Bajo su dirección, El Amparo se convirtió en un referente gastronómico y en una auténtica escuela de talento, por cuyas cocinas pasaron figuras como Ramón Roteta, Ramón Ramírez o Iñigo Urrechu. El restaurante alcanzó dos estrellas Michelin a finales de los años 80. Pionera en la atención al cliente y la asesoría gastronómica, Guasp fue una de las impulsoras de la gastronomía española contemporánea. Su legado, más allá del cierre del restaurante, permanece como símbolo de visión, liderazgo y sensibilidad.
No hay que olvidar a Montse Guillén, cocinera y empresaria, conocida por abrir el primer local de tapas en Nueva York: el Internacional Tapas Bar & Restaurant (1984-1986). Ella misma explicaba que el espacio era casi un museo, diseñado por Antoni Miralda y frecuentado por artistas como Andy Warhol, Michael Douglas, Richard Gere, De Niro, Basquiat o David Lynch.
Su primer local fue una antigua casa rural en Meranges (Cerdanya), donde cocinaba con sus padres para excursionistas. En su larga trayectoria hay diversas aperturas no solo en Barcelona, Madrid o Bilbao sino en Estados Unidos (Nueva York, Miami, Kansas City), Japón, Alemania, Francia o Argentina. Para Guillén, que falleció el pasado abril con 79 años. la gastronomía era una expresión artística que tuvo su culminación en FoodCultura, una organización sin ánimo de lucro, “cultural, interdisciplinaria y única en su ámbito”. Una plataforma desde donde repensar el concepto “FoodCultura”, desde la alimentación, la nutrición, la práctica artística y la investigación antropológica.
Pérdidas en el mundo de los vinos
Ana Barrón, enóloga y directora técnica de Bodegas Marqués de Vargas. Conocida por su compromiso con el viñedo y por la elaboración de vinos fieles al carácter del paisaje. En 2025 fue nombrada “Enóloga del Año” por el reconocido crítico británico Tim Atkin y en 2024 fue galardonada con el “Premio a la Profesional del Rioja”.
El sector del vino también lloraba este año la pérdida de Albert González, sumiller al frente de la tienda de vinos Idyllica. Nos dejó el 4 de agosto, a causa de un cáncer. Un golpe duro para los habituales visitantes de este establecimiento ubicado en la Rambla del Prat, en el barrio de Gràcia (Barcelona). "Nos cuesta mucho imaginarnos el día a día sin él, sin su sentido del humor único, su energía que daba fuerzas, su conocimiento de quién todos hemos aprendido tanto todos estos años…", decían desde las redes sociales de Idyllica.
Fallecimientos en el panorama internacional
En el ámbito internacional, toca lamentar la pérdida del chef franco-estadounidense André Soltner que, al frente del restaurante Lutèce en Nueva York, cambió la forma de entender la cocina francesa en Estados Unidos. Nos dejó en enero de este año, a los 92 años.
También a principios de año, fallecía Nathalie Dupree, chef, autora y presentadora estadounidense, ganadora de tres premios James Beard, que fue una figura clave en el asociacionismo gastronómico internacional y en la creación de instituciones culinarias. Autora de quince libros de cocina y presentadora de más de 300 programas de televisión, fue la primera mujer desde Julia Child en conducir más de cien episodios culinarios en la televisión pública.
Siguiendo en el ámbito audiovisual, Anne Brunell, una de las chefs más carismáticas de la televisión estadounidense y estrella del programa Food Network, se despedía el pasado mes de junio a los 55 años. Semanas después se anunció que su muerte había sido declarada suicidio.
Otros nombres que merecen un recordatorio son los de Charles Phan, chef de Slanted Door y pionero de la cocina vietnamita moderna en Estados Unidos; Margarita Forés, empresaria y chef filipina, reconocida internacionalmente por su labor en la cocina italiana y filipina actual; Germán Torres, maestro panadero, fundador de Salvaje Bakery y La Valiente y pionero en la reivindicación del pan con ingredientes naturales en Argentina; y Mynie Steffens, chef y conductora del televisivo Speel met Vuur.
Este es un homenaje a quienes dedicaron su vida a cocinar, enseñar, compartir e inspirar. Recordarlos es también agradecerles el camino que dejaron hecho. Descansen en paz.