Territorio Obarenes: qué ver y dónde comer en el secreto mejor guardado del norte de Burgos

Una escapada para navegar entre fiordos burgaleses, visitar villas medievales y descubrir una gastronomía honesta, además de proyectos vinculados a la miel y la cerveza artesana

Yolanda Cardo

Fotógrafa y redactora

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Navegar por los fiordos burgaleses en un barco electrosolar / Yolanda Cardo / Territorio Obarenes: qué ver y dónde comer en el secreto mejor guardado del norte de Burgos
Navegar por los fiordos burgaleses en un barco electrosolar / Yolanda Cardo / Territorio Obarenes: qué ver y dónde comer en el secreto mejor guardado del norte de Burgos

Durante décadas, la central nuclear de Santa María de Garoña fue un motor económico y al mismo tiempo un estigma para el desarrollo turístico del Valle de Tobalina. Su desmantelamiento ha permitido redescubrir la magnitud de Territorio Obarenes (Burgos), un bello enclave situado entre las históricas comarcas burgalesas de Las Merindades y La Bureba.

Alejada de los circuitos masificados, esta tierra conserva el carácter indómito de lo poco transitado, que ahora se revela como su mejor carta de presentación. Un destino de turismo activo que también esconde una sorprendente escena gastronómica en el norte de Burgos: restaurantes donde reinterpretar la tradición castellana, proyectos que apuestan por el producto local y de temporada, cervezas artesanas y experiencias ligadas a la miel y al apiturismo que conectan directamente con el territorio.

Qué hacer en Territorio Obarenes

Imponentes desfiladeros conforman el paisaje de los fiordos burgaleses / Yolanda Cardo
Imponentes desfiladeros conforman el paisaje de los fiordos burgaleses / Yolanda Cardo

Para los amantes de la actividad física, la zona cuenta con nuevas vías ferratas que dibujan itinerarios para todos los niveles: desde la exigente Silanes hasta las de Oña y Bozoó, o la de Tobera que serpentea junto a la ermita de Nuestra Señora de la Hoz.

El avistamiento de aves encuentra aquí un santuario, con los observatorios de Pancorbo y San Zadornil como enclaves privilegiados para contemplar el vuelo de buitres leonados, águilas reales o halcones peregrinos. Rutas de senderismo, cicloturismo o antiguos caminos recuperados permiten descubrir, a ras de suelo, su poderosa naturaleza; mientras que en Santolices un columpio gigante de unos diez metros de altura se asoma al valle de Tobalina para los que buscan una espléndida panorámica sin renunciar al vértigo.

Pero sin duda, uno de los planes más singulares es navegar por los 'fiordos burgaleses' a bordo de un barco electrosolar. Una apacible travesía por el embalse de Sobrón entre desfiladeros, gargantas y cortados rocosos. Eso sí, habrá que esperar al buen tiempo —la Semana Santa está a la vuelta de la esquina— si queremos embarcarnos en esta sugerente aventura.

Las villas medievales y su patrimonio

El imponente monasterio de San Salvador de Oña (Burgos) / Yolanda Cardo
El imponente monasterio de San Salvador de Oña (Burgos) / Yolanda Cardo

No todo es naturaleza. Estas tierras fueron cuna del histórico Reino de Castilla y como tal lo atestigua su monumental patrimonio. Murallas, castillos inexpugnables y monasterios que marcaron hitos trazan un itinerario por algunas de las villas medievales más emblemáticas de Castilla. Medina de Pomar, capital de las Merindades, despliega su patrimonio a través de la ruta “De manzana en manzana”. 

Frías, la ciudad más pequeña de España, atesora un gran patrimonio; y sus 'casas colgadas' se asoman al río Ebro. Santa Gadea del Cid conserva su impronta fronteriza durante siglos, entre los reinos de Castilla y Navarra, visible en los restos de su muralla y el castillo originario del siglo XI. Mientras que Oña sorprende con el imponente monasterio de San Salvador vinculado a la realeza castellana desde su fundación. 

Dónde comer en Territorio Obarenes

Restaurante El Embarcadero con vistas al valle de Tobalina / Yolanda Cardo
Restaurante El Embarcadero con vistas al valle de Tobalina / Yolanda Cardo

La morfología y la ubicación geográfica son pilares fundamentales de la gastronomía burgalesa. Una cocina potente y muy sabrosa donde reconstituyentes platos de cuchara, guisos, carnes a la brasa, quesos y embutidos ostentan el protagonismo.

Platos como el lechazo y la morcilla o el queso de Burgos son sus grandes referentes, pero los sabores de esta tierra insospechada sorprenden también en una buena mesa, detrás de una barra con amigos o alrededor de una colmena. Por eso, os recomendamos estos cinco proyectos gastronómicos que no os deberíais perder si visitáis este territorio único al norte de Burgos. 

Blanco y Negro (Oña): un mestizaje de sabores

Thiebou Guinard, un plato senegalés del restaurante Blanco y Negro / Yolanda Cardo
Thiebou Guinard, un plato senegalés del restaurante Blanco y Negro / Yolanda Cardo

Con un Solete de la Guía Repsol, el restaurante Blanco y Negro es un proyecto que nació gracias a “esos encuentros casuales de la vida donde surge el amor”, explica Samantha Pérez, jefa de sala y pareja del chef senegalés Arona Massana. Se conocieron en 2004, en una calle de Burgos. Ella estudiaba Gestión de Administración Pública y él trabajaba en hostelería. “Mis padres tenían este local cerrado y le dije: si quieres, montamos algo en Oña”.

Primero abrieron como bar y en 2007 abrió sus puertas ya como restaurante. Un establecimiento que homenajea el mestizaje de sabores. “Nuestra cocina tiene tres pilares: la gastronomía de Senegal, pura raíz de Arona, es lo que ha mamado en casa; y después la tradición culinaria de Francia y España, pero interpretada por su viaje de vida”.

Así en la carta, que evoluciona con la temporada, porque parte de su éxito es la calidad y frescura de sus ingredientes, encontramos platos como las croquetas, el ribai o la morcilla de Oña, “porque el producto local también forma parte de nuestra identidad”; recetas francesas como el muslo de pato en confit; y otras genuinamente senegalesas como el yassa poulet o la brocheta de cordero con cous-cous. De miércoles a viernes (excepto festivos) ofrecen un menú excelente por 25 eruros/persona y a la carta durante el fin de semana. // Blanco y Negro. c/del Agua 27, Oña, Burgos. Tel.: 947 300 152.

El Embarcadero (San Martín de Don): cocina casera tradicional

Plato de pisto con huevo del restaurante El Embarcadero / Yolanda Cardo
Plato de pisto con huevo del restaurante El Embarcadero / Yolanda Cardo

Si la travesía por los 'fiordos burgaleses' alimenta el espíritu, para alimentar el cuerpo basta con desembarcar y sentarnos a la mesa del restaurante El Embarcadero, situado justo sobre el embalse y con unas espectaculares vistas al valle de Tobalina. Su propuesta es sencilla, sin florituras innecesarias. Cocina casera ligada al entorno, generosa y muy bien elaborada, que el personal “canta” a los comensales.

Recetas tradicionales, sabrosas y contundentes, por algo estamos en Burgos. Entre las opciones del menú encontramos guisos reconfortantes, platos de cuchara, carnes de la zona o especialidades castellanas como el pisto con huevo. // El Embarcadero. BU 530. 09212 San Martín de Don. Burgos. Tel.: 624 542 818.

Restaurante José Luís (Trespaderne): platos de cuchara y mucho más

Sopa de ajo del restaurante José Luís en Trespaderne (Burgos) / Yolanda Cardo
Sopa de ajo del restaurante José Luís en Trespaderne (Burgos) / Yolanda Cardo

A mitad de camino entre Burgos y Bilbao, en la pequeña localidad de Trespaderne, el bar restaurante José Luís es un buen lugar para hacer una parada. El establecimiento, con capacidad para 180 comensales, es todo un referente de la zona por su buena relación calidad-precio. Cocina casera tradicional elaborada con mucho cariño y eso se nota en cada plato de la carta.

Algunos reconfortantes perfectos para los fríos días de invierno, como la sopa de pescado o la de 'ajo de la abuela Sari', todo un clásico de la casa que sirven en sopera para que el cliente se sirva a discreción; también las croquetas de morcilla y manzana, el rabo deshuesado con hongos y salsa de vino de Rioja o las carrilleras de angus con
boletus confitado
s. No todo es carne, también encontramos rodaballo, pulpo, merluza o rape y alguna que otra ensalada.

Hay que dejar sitio para el postre y pedir la deliciosa torrija de pan brioche con helado de pacharán. Aunque la tarta de queso horneada, la tabla de quesos de las Merindades o el flan casero también son muy populares. Conviene reservar el fin de semana. // Restaurante José Luís. Carretera de Bilbao 25. 09540, Trespaderne. Burgos. Tel.: 947 307 293. 

Miel de Frías: un proyecto de apiturismo

Apicultores por un día en Miel de Frías / Yolanda Cardo
Apicultores por un día en Miel de Frías / Yolanda Cardo

En Frías, conocemos a José Luís Lejonagoitia y su proyecto de apiturismo Miel de Frías. Una actividad de unas tres horas que comienza con una breve introducción a los pies de la villa y continúa en el colmenar situado en pleno Parque Natural Montes Obarenes-San Zadornil.

José Luís cuenta que no es apicultor por tradición, sino por casualidad tras apuntarse a un curso de iniciación a la apicultura: “Ahí descubrí el maravilloso mundo de las abejas”. Unas criaturas fascinantes de las que existen unas 20.000 especies, de las cuales solo siete producen miel.

Aunque su verdadera trascendencia radica en que son insectos polinizadores. Esa es la misión más importante de este pequeño insecto que, para el apicultor, se asemeja más a un mamífero por su comportamiento dentro de una sociedad compleja donde el individuo solo es una parte de un superorganismo. “La abeja vive por y para la colmena”, afirma.

Con él aprendemos cosas tan interesantes como que en invierno desencajan los músculos de sus alas y las friccionan para generar calor manteniendo una temperatura estable de 37º para las crías; que la reina puede poner hasta dos mil huevos diarios; y que las obreras producen en su cabeza la jalea real que alimenta los huevos de las futuras reinas. Y claro, al final, podremos degustar tres tipos de miel, junto con quesos de la zona. // Miel de Frías. c/del Mercado, 8, 09211 Frías (Burgos). Tel.: 636 457 323.

Cervezas artesanas Gadea: aperitivo y tardeo

Javier Gómez elabora cervezas artesanas en Santa Gadea del Cid / Yolanda Cardo
Javier Gómez elabora cervezas artesanas en Santa Gadea del Cid / Yolanda Cardo

Y si la hora del aperitivo os pilla en Santa Gadea del Cid, no dejéis de visitar la pequeña fábrica de Cerveza Artesana Gadea, en pleno casco histórico. Javier Gómez, natural de Miranda, cambió los molinos de viento por su gran pasión, la cerveza. “En 2017 cerró la empresa donde trabajaba y pensé que era el momento de lanzarme a la piscina. Y aquí estoy”.

Tres años después vio la luz esta pequeña fábrica donde él mismo elabora hasta ocho tipos diferentes de cerveza: rubia, negra, de trigo, ipa, ale, de calabaza —muy habitual en los meses de otoño— o una muy especial macerada con endrinas.

Buenas maltas de cebada, buenas levaduras y lúpulos, agua de calidad, ya que supone el 98% de la bebida, y un proceso escrupuloso para evitar contaminaciones son las claves para elaborar una buena cerveza. Las suyas las distribuye principalmente por la zona de Burgos, País Vasco y La Rioja; también en pequeños establecimientos de la zona, a través de su web o en la fábrica-taberna de esta bonita villa medieval. // Cerveza Artesana Gadea. c/del Castillo 16. 09219, Santa Gadea del Cid (Burgos). Tel.: 626 304 192.