Desde hace unos años, la hegemonía gastronómica de nuestro país no solo se observa en los fogones sino también en las pantallas. La fascinación por los cocineros —convertidos en figuras mediáticas— traspasa las puertas del restaurante para alcanzar formatos de muy diversa índole: desde los tradicionales, como programas de cocina, documentales, series o películas, hasta los de relativa nueva aparición, como redes sociales, podcast, e incluso reality shows.
El último en sumarse a este furor audiovisual es el cocinero cordobés Paco Morales, al frente del restaurante Noor, galardonado con tres estrellas Michelin. Y lo hace por la puerta grande, ya que el estreno mundial de su largometraje documental Noor – Cocinar Pasados Posibles ha tenido lugar dentro de la sección Culinary Zinema de la 74a edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastian.
Si bien el pistoletazo de salida lo ha hecho en Donosti, la previsión es que este sea solo el inicio de un recorrido que también llevará a este film, dirigido por Carlos Velasco y Kate Hu (VELASCO & HU), con guion, montaje y dirección de fotografía del propio Velasco, a las salas de la 22a edición del Zurich Film Festival, el 30 de septiembre, en la sección ZFF Genuss Film.
Viaje al corazón creativo de Noor
La propuesta culinaria del restaurante Noor es el resultado de la labor de investigación de Paco Morales junto a documentalistas, historiadores, arqueólogos y diseñadores sobre la historia y cultura andalusí. Por eso mismo, su proyecto no solo representa una forma de cocinar, sino también de recuperar un legado, activar la memoria y proyectarla hacia el futuro.
En este sentido, la película se plantea como un viaje al corazón creativo de Noor de la mano de los profesionales de las disciplinas que han formado parte del proyecto y de otras como músicos, artesanos, cocineros y creadores de otros ámbitos bajo el lema 'Cocinar Pasados Posibles'.

Esta multidisciplinareidad ha sido uno de los aspectos que los directores consideran más complejos a la hora de rodar el documental. “Cuando nos ofrecieron este trabajo vimos que era un proyecto difícil porque abarcaba muchas cosas. Al final, hemos intentado transmitir todas esas sensaciones que nosotros hemos vivido no solo cuando hemos comido en el restaurante sino también cuando hemos visitado a la familia y hemos compartido horas con el equipo de Noor”, confiesa Carlos Velasco.
Para conseguirlo, los directores afirman que han utilizado recursos que escapan del documental clásico como imágenes más poéticas o “píldoras de fashion food”.
Los retos del rodaje
Otro de los retos que presentaba el documental era la síntesis de un legado de siglos en una hora y media. “Paco se basa en las recetas de Al-Andalus, un periodo histórico de muchos siglos en España por lo que fue todo un desafío condensarlo todo en un solo documental. Al final, contamos lo que nos conviene”, explica Velasco.
Destaca, además, que adentrarse en una cocina a pleno rendimiento con un equipo audiovisual no fue fácil. “Tienes que meterte en su mundo, en su cocina, en su servicio, y meter un equipo audiovisual es complicado, sobre todo para los cocineros, porque los servicios son muy intensos. Otro aspecto relevante es que no solo tienes que empaparte de lo relacionado con lo culinario sino de todo lo que hay detrás: filosofía, artesanos, colaboradores... Al final, lo hicimos de una manera artística”, argumenta el director.

Kate Hu, codirectora del proyecto, señala que el universo Noor tiene muchas capas. “Hablamos de arte, familia, equipo, trabajo en pareja... Es un universo en el que contribuyen la arquitectura, lo artesanal y hemos tocado muchos temas culturales. De hecho, es difícil enfocarse solo en un aspecto ya que detrás de la gastronomía está el producto, la agricultura, el equipo...”.
Para finalizar, los directores destacan la generosidad del chef. “Paco y Paola han sido muy generosos. No solo nos han abierto la puerta del restaurante para grabar el servicio —algo complicado— sino también la casa de sus padres. El segundo día, nos llevó a su casa para conocer a toda la familia. Y esa generosidad nos impactó mucho, al igual que esa cercanía. Nos ha hecho sentir como uno más de la familia”.
Una historia con nombres propios
En el documental aparecen compañeros y amigos como Andoni Luis Aduriz y Dani Garcia quien no dudan en definir a Morales como alguien “talentoso, perfeccionista, trabajador, curioso, con ganas de aprender de los demás”. Una persona “que no ha perdido la ilusión con los años”, destaca Garcia, y con un “fuerte arraigo al trabajo bien hecho”, señala Aduriz. “Tiene tres estrellas porque no hay cuatro”, añade el vasco.
Por su lado, en el documental, Paco Morales desgrana su trayectoria desde los orígenes hasta la actualidad de la mano de los profesionales que le han acompañado en el camino y sustentan su proyecto hoy día (arquitectos, diseñadores, artesanos, artistas, bodegueros, productores, periodistas, historiadores o comerciantes) y su familia. Entre estos últimos, se encuentra su compañera de vida y trabajo, Paola Gualandi, figura fundamental en el engranaje de Noor.
“No tenemos nada que envidiar a referentes como Alain Ducasse, esto es Noor, ubicado en un barrio humilde, donde hacemos cosas especiales. Y por eso, hay que poner las ganas que ponéis cada día en este proyecto. Parece que la alta cocina o la alta restauración no funciona sino hay detrás un equipo de ochenta personas trabajando. Y vosotros demostráis que con diez o doce es posible llevar a cabo proyectos pequeños y excitantes donde poner el alma y el corazón para hacer volar al comensal”, explica Paco Morales a su equipo antes del servicio al inicio del documental. Y reconoce a cámara que se toman cada cliente “como si fuera un califa”.

Desde Godello Entertainment, la productora, se define el trabajo del chef como “una cocina que se adentra en la historia para investigarla, interpretarla y proyectarla hacia el futuro bajo una mirada propia” y, por ello, propone una “reflexión universal sobre cómo las culturas reinterpretan su pasado para construir su futuro”. Una muleta en la que se apoyan para transitar entre conceptos como memoria, territorio, arquitectura, música, artesanía, pensamiento filosófico y gastronomía.
Durante la proyección se exhiben paisajes de Córdoba, Granada y País Vasco en un recorrido donde la cocina “nos da la oportunidad de dialogar directamente con una cultura milenaria, transformando el legado andalusí en una experiencia tangible y sensorial”.
Y añaden que el documental ha sido concebido como una experiencia cinematográfica inmersiva que “aspira a acercar al público internacional la riqueza cultural de Córdoba, la herencia de Al-Ándalus y la mirada de uno de los chefs más innovadores de la cocina contemporánea mundial”.
Los directores: VELASCO & HU
Detrás del documental, cuyo estreno comercial está previsto para el último trimestre de 2026, están, como decíamos, están Carlos Velasco y Kate Hu, dos directores que llevan trabajando juntos más de ocho años en proyectos en los que confluyen distintas disciplinas y lenguajes visuales. Fotografía, cine, danza y diseño se entrelazan en unas obras que son tejidos con los hilos de la precisión estética, la atención al detalle y una mirada contemporánea.
Su serie de bodegones fue reconocida con el Gold Winner en los Tokyo International Foto Awards y con el Segundo Premio en los Fine Art Photography Awards de Londres. En el ámbito audiovisual, sus cortometrajes y largometrajes documentales han formado parte de la programación de festivales y espacios culturales de diferentes países, como Aesthetica Short Film Festival, Barcelona Fashion Film Festival, Dansmuseet de Estocolmo, Lisbon InShadow ScreenDance, Berlín Commercial Film Festival y Galacticat Tàrrega, entre otros.
La pieza, a su vez, cuenta con la participación de Alicia Narejos, quien se encarga, además, de la coreografía; Silvia Vacas, como narradora; Alberto Omiste en la cámara; y Menchu Benítez en maquillaje. La producción corre a cargo de Gema Ronchas y Nerea García, junto a Godello Entertainment y la participación de NOOR como productor asociado. El equipo técnico se completa con Alicia Casilari y Mónica González en sonido directo; Juan Carlos Sainz - Maza, Javier Rivero y Sebastián Martín en sonido; Gradepunk y Ana Martínez Bosch en color; y David Carabias en Motion Graphics.

