Cada año, cuando llegan los Reyes Magos, vuelve la misma escena: alguien pregunta qué vino llevar (o regalar), cuál abrir y, sobre todo, con qué botella no equivocarse en la mesa.
Para evitar dramas innecesarios, aquí va una selección de vinos pensada para regalar, para compartir y, sobre todo, para disfrutar alrededor de la mesa. Sin dogmas, sin postureo y sin necesidad de dar explicaciones largas.
Hay blancos, tintos, rosados, espumosos, orange... vinos para comidas, sobremesas y celebraciones, para todos los gustos y estilos. Y si alguno no te encaja, no pasa nada: seguro que a alguien más le va a encantar.
Vinos blancos recomendados
La Lambretta (Gemma Miró)
Gemma, a quien entrevistamos en nuestro podcast Vino y Mantel, va en contra dirección en su zona, el Priorat. Sus vinos son frescos y de baja graduación. Este moscatel es ágil, directo y con ese punto de alegría despreocupada que no renuncia a la seriedad basada en el mineral. Beber y beber. Precio: 21,95 euros aprox.
Ultreia Godello (Raúl Pérez , Bodegas y Viñedos)
El vino para convencer al cuñado, el ser que habita en la familia y sabe más de vino que tú, sí, esto es un hecho. Déjalo correr, no luches, alíate y disfruta. La godello de Raúl es tu aliade. Nada de maquillaje, solo godello y buen trabajo: fruta contenida, tensión y una profundidad que aparece sin levantar la voz. Recuerda, si no puedes con ellos, únete. Precio: 17,50 euros aprox.
Oremus Mandolás (Tempos Vega Sicilia)
El vino más asequible de Tempos Vega Sicilia y no por eso, menos vinazo. Un fijo en mis quinielas. Aquí el tokaj seco juega a la elegancia clásica. Furmint 100%. Precisión en el mismo porcentaje, equilibrio y esa sensación de que en Vega Sicilia hacen los vinos sin despeinarse. El vino que encantará a todos. Precio: 23,50 euros aprox.
Vinos tintos recomendados
Matas Altas (Bodega Cerrón)
El tinto que te deja bien, sin tocarte el bolsillo en exceso. El exceso está su contenido. Monastrell de altura, directo y sin adornos. Fresco, con fruta limpia y un punto serio que lo hace muy bebible. No busca potencia, busca equilibrio y varietal sin profundidad. Un vino que entra fácil y se queda bien. Bodega de culto del winelover y con razón. Precio: 17,50 euros aprox.
La Santa de Úrsula (Envínate)
Demasiado vino en la mesa, es momento del fresqueo perdiendo el norte… y sur. Igneo en las raíces, alisio en superficie. Tenerife en pura expresión. La Santa es el vino perfecto. Tensión, salinidad y carácter sin concesiones. Un vino que no se explica, se siente. Y cuando lo haces, notas el clima, los suelos y ese balanceo perfecto entre fruta, estructura y longitud. Precio: 29,90 euros aprox.
Corimbo 2021 (Bodegas La Horra)
Sin objetividad alguna con esta bodega. Vino que me reconcilia con el clasicismo ribereño. Aquí, Ribera del Duero sobria, bien plantada y sin exceso de músculo. Fruta limpia, madera bien medida y una estructura que apunta a futuro, mucho y muy bueno en botella. Clásico bien entendido, de los que no aburren. Precio: aprox.
Vinos rosados recomendados
Les Prunes (Celler del Roure)
El levante en clave fina. Celler del Roure, en Moixent (Valencia), es una bodega que hace bien todo, esto es así. Les Prunes es fruta madura, hierbas, y esa sensación de vino rosado con idea. Mandó 100%, true rosé. Precio: 12,50 euros aprox.
Señora de las Alturas rosado (Viña Zorzal Wines)
Bestia parda. El zorzal aquí se convierte en águila. Garnacha gris y navarra, la mezcla perfecta. Rosado con nervio y profundidad. Aquí no hay concesiones a lo fácil: hay viña, hay frescura y hay una seriedad que se agradece. Para beber despacio, aunque apetezca lo contrario. Precio: 24,95 euros aprox.
Dominio del Pidio rosado (Dominio del Pidio)
De la quiniela fija en “vinos clásicos a llevar a mesas donde no quiero dar explicaciones”. Rosado de los de antes. Sí, mal que le pese al cuñado, somos país por excelencia y real decreto de rosados. Estructura, fruta y un punto de barrica que lo hace crecer en boca. No es un aperitivo: es un vino. El vino para comer largo y tendido sin arrugarse en momento alguno. Precio: 24,50 euros aprox.
Vinos espumosos recomendados
Sumoll Reserva Familiar Blanc de Noirs (Clos Lentiscus)
El “natural” de Manel (y ahora su hija) fijos en mi selección burbujil. Espumoso con identidad propia y una huella dactilar única. Tenso, seco y con una profundidad poco habitual. La sumoll vestida de blanco, apartada de su rusticidad y encaminada al prêt-à-porter. Para quien busca algo más que celebración o un simple espumoso que regalar. Precio: 16,50 euros aprox.
Assemblage Extra Brut (Colet)
Se habla poco de esta bodega, pero es el grimorio que cualquier mago que se precie tiene en su casa. No deja indiferente a nadie, convence a todo el mundo por igual, es en definitiva “el espumoso”. Chardonnay y pinot noir, herencia afrancesada en el Penedès. Precisión y elegancia sin artificio. Burbuja fina, equilibrio y una sensación de vino bien ensamblado. De los que desaparecen rápido de la copa… y de la botella. Haced más caso a los vinos de Colet y, sobre todo, a este Assemblage. Precio: 36,50 euros aprox.
Manuel Raventós Negra (Raventós i Blanc)
No necesita presentación, ni discusión alguna. Un grande y punto. Espumoso de reflexión, no se come con él, se habla. Complejo, profundo y con una narrativa clara: tiempo, origen y convicción. Xarel·lo 100%, en un vino que es en definitiva la líquida imagen de Manel Raventós. Precio: consultar.
Vinos 'orange' recomendados
Pell de Mas Perdut (Finca Mas Perdut)
Para regalar o beber con iniciados a los orange. Blanco con piel, pero sin disfraz. Ves, notas, sientes varietal. Textura, fruta contenida y una energía muy viva. Maceración entendida como herramienta, no como fin ni afán. Precio: 9 euros aprox.
Octopus (Constantina Sotelo)
En las latitudes de Barbanza e Iría se mueven cosas fetén con la albariño. Prueba de ello es Octopus, el irreverente orange de esta bodega. Albariño con nervio y personalidad. Fresco, salino y con esa tensión atlántica que lo hace ágil y directo. Nada de exceso en las oxidaciones y una volátil bien puesta. Afrutado justo, con esa boca que tira a un vegetal marcado, limpia y nos lleva a un final amargo que pide otro trago. Precio: 26,60 euros aprox.
Cilegia (Denavolo)
El maestro del skin contact, Giulio Armani en esta bodega de la Emilia Romagna. Aquí la maceración es sutileza, ya que apenas percibes los tres meses de ella. Ortugo 100% que ya puede parecer malvasia di candia, pero no. Aromático en nariz y evocador. En boca es complejo, delicado y profundo, de largo recorrido, con final mineral. Un orange para abrir los sentidos. Precio: 25 euros aprox.