La organización que otorga los premios The World’s 50 Best Bars ha anunciado la creación de una nueva lista regional europea, que se estrenará este año y se sumará a las ya existentes en Asia y Norteamérica. Además de su influyente clasificación global de restaurantes, lanzada por primera vez en 2002 como alternativa a la clásica Guía Michelin, la compañía elabora también rankings de los mejores bares, hoteles y viñedos del mundo.
Para esta nueva lista de los mejores bares de Europa, el continente se ha dividido en once subregiones, cada una representada por un Academy Chair. En conjunto, seleccionarán a 300 votantes expertos anónimos, un panel que combina bartenders, propietarios de bares, periodistas y aficionados a la coctelería, con paridad de género y repartido por toda la geografía europea.
Para entender cómo se configura el panel de votantes, cuál es la función de los Academy Chairs y qué implica para un bar o una ciudad formar parte de una lista de este calibre, hemos conversado con algunos de ellos.
¿Por qué una lista de bares únicamente europea?
Según Emma Sleight, directora de contenidos de Europe’s 50 Best Bars, esta nueva lista “fue creada con el objetivo de dar visibilidad al panorama único y extraordinariamente variado de la coctelería que existe en toda la región. Si bien los bares europeos han ocupado y siguen ocupando puestos destacados en las ediciones anuales de The World’s 50 Best Bars, la creación de una lista regional nos permite poner el foco en la auténtica diversidad de los bares europeos. De este modo, bares de todo tipo tienen la oportunidad de compartir ese protagonismo: desde elegantes bares de hotel especializados en martinis de autor hasta bares de jerez, cervecerías y espacios dedicados a la mixología”.
Las listas regionales permiten, además, ampliar el foco más allá de los núcleos históricos de la coctelería internacional. Aunque en las primeras ediciones de las listas de Asia y Norteamérica la mayoría de bares procedían de ciudades como Nueva York, Ciudad de México, Singapur o Hong Kong, en los últimos años han ido apareciendo destinos menos evidentes como Goa, Kumamoto, Houston o Albuquerque.
Sleight confía en que algo similar ocurra con la lista europea: “Nos entusiasma seguir celebrando las ciudades que lideran la excelencia artesanal en Europa, como Londres, París, Barcelona y Milán, pero también nos ilusiona enormemente poder dar visibilidad a una nueva generación emergente de bares de otros destinos de toda Europa, que están definiendo qué significa ser un gran bar hoy y mañana”.
¿Cuál es la función de los Academy Chairs?
Arina Nikolskaya, Academy Chair para Europa del Este y los Países Bálticos, resume así en qué consiste su labor: “Básicamente, se trata de seleccionar y coordinar el panel de votación de su región. Nuestro cometido es garantizar que sea creíble, equilibrado y realmente conectado con la comunidad de bares: una combinación diversa de periodistas especializados en bebidas, bartenders y aficionados a la coctelería, que no pertenezcan a un único círculo o a una sola ciudad. No tenemos ninguna influencia sobre el sentido del voto ni acceso a los votos o a los resultados: el proceso es confidencial y el resultado solo se conoce cuando se hace público”.
La composición de ese electorado resulta clave para asegurar un resultado plural, sólido y relevante. Esa responsabilidad la comparten figuras como Juliane Reichert, Academy Chair para Alemania, Austria y Suiza, quien explica que su trabajo como periodista, que la lleva a viajar de forma constante y a visitar numerosos bares en su región, le permite construir una red amplia de contactos dentro del sector y detectar nuevos perfiles con criterio propio.
“Confeccionar una lista realmente excelente sigue siendo todo un reto. Hay que encontrar a esos talentos que viajan mucho y cuentan con experiencia profesional, pero que no votan a sus ‘amigos de barra’. Actualizamos cada año al menos una cuarta parte de los votantes para dar entrada a nuevas voces y a perfiles emergentes. Además, dedico mucho tiempo a convencer a mujeres que considero altamente capacitadas, porque a menudo dudan de si tienen suficientes conocimientos. En muchos casos, esa inseguridad no tiene fundamento y siento que es importante insistir y animarlas”, continúa Reichert.
Más allá de la selección del panel de votantes, el papel de los Academy Chairs abarca también la proyección internacional de los bares de su región. Para Nikolskaya, esa labor exige una mirada amplia y a largo plazo: “Lo que un Academy Chair puede y debe hacer es promover su región en su conjunto, mejorando su visibilidad y creando más oportunidades para que el ecosistema hostelero en su conjunto pueda crecer. Esa visibilidad nunca debe derivar en una labor de lobby. En la práctica, esto significa amplificar la voz de la región, apoyar la formación y el desarrollo profesional, trasladar una perspectiva internacional al ámbito local y facilitar conexiones que permitan que el talento, el conocimiento y los estándares circulen en ambos sentidos”.
Reichert completa esa visión con otras acciones concretas: “Podemos animar a los bares a que envíen sus cartas de cócteles, pero también estamos en contacto constante con el sector, colaborando en guest shifts, lo que ayuda mucho a ganar visibilidad. Además, viajar con frecuencia por la propia región, tener presencia en redes sociales y hablar de los bares es siempre una herramienta muy útil”.
¿Hay criterios de evaluación?
Una de las críticas habituales a este tipo de listas internacionales es que los criterios de evaluación o determinadas modas acaben homogeneizando las propuestas ganadoras. Por ello, 50 Best no establece una definición cerrada de qué debe ser considerado ‘el mejor bar’, sino que deja esa valoración en manos de los votantes.
“Cualquier estilo de bar puede recibir votos para la lista, independientemente de su diseño, de las bebidas que sirva, de su concepto o de su tamaño. Creemos que es fundamental no imponer criterios cerrados a nuestros votantes, porque confiamos plenamente en que la experiencia personal es lo más importante. Por eso, no existe una ‘estética 50 Best’, algo que se refleja claramente en la diversidad de bares que aparecen en nuestras listas”, afirma Sleight.
Y añade: "Basta con fijarse en el top ten de The World’s 50 Best Bars 2025: en él conviven elegantes bares de hotel como Jigger & Pony o Connaught Bar, laboratorios de coctelería experimental como Sips, conceptos dobles como Tayēr & Elementary, bares de barrio como Bar Leone y Line, o incluso bares con neones y música alta como Tres Monos".
¿Qué significa para un bar entrar en esta lista?
Lógicamente, entrar en una lista como esta tiene sus ventajas. François Monti, Academy Chair de España y Portugal, apunta a un impacto inmediato: “En primer lugar, hace que la prensa local preste mucha más atención, lo que a su vez incrementa el número de clientes locales; incluso gente que apenas frecuenta coctelerías decide ir a comprobarlo por sí mismos.Incluso los bares que ya estaban muy concurridos se sorprenden de lo mucho que crece su afluencia”.
Ese efecto, sin embargo, no es uniforme. Como señala el propio Monti, “entrar en la lista en ciudades como Nueva York o Londres es, por supuesto, un logro enorme, pero el impacto probablemente no sea tan grande porque ya cuentan con mucha atención mediática, una escena muy amplia y un público local muy consolidado. Las ciudades emergentes, en cambio, se benefician de forma exponencial”.
Ese reconocimiento transciende lo local y pone a los bares y bartenders premiados en el mapa de la industria: “Estos profesionales reciben más invitaciones a viajes, guest shifts, etc, lo que crea más interés por su trabajo y su ciudad. Estoy bastante seguro de que el hecho de que Salmon Guru haya sido incluido en la lista de The World’s 50 Best Bars durante los últimos ocho años ayuda a explicar, en parte, por qué su barrio es hoy el principal epicentro de la coctelería en Madrid. Resulta muy difícil imaginar que Madrid, Lisboa o Barcelona fueran hoy lo que son si Red Frog, Salmon Guru o Paradiso no hubieran entrado en la lista hace ya tantos años. Evidentemente, su trabajo y esfuerzo han sido el factor más importante, pero 50 Best ha contribuido a amplificarlo”.
Ese efecto multiplicador no solo beneficia a los bares individuales, sino que termina reforzando a todo el ecosistema, especialmente en zonas con coctelerías menos visibles a escala global. Reichert lo describe así: “Percibo este efecto especialmente en regiones como Ghana o Europa del Este. Berlín siempre ha sido una ciudad nocturna, con una escena de clubes y bares vibrante. Sin embargo, entrar en la lista puede tener una influencia mucho mayor en regiones que no están tan presentes en el radar internacional. En Austria, en particular, se aprecia cómo los bares están interesados en fortalecer su región y cómo reman todos en la misma dirección. Puede que sea una impresión personal, pero creo que hemos dejado atrás la época de la competitividad extrema entre bartenders. ¡Ojalá!”.
Nikolskaya confirma que tener bares en la lista atrae atención, visitas y recursos. “En mi región, el efecto más significativo es el reconocimiento, que acelera los viajes, la colaboración y la ambición. También deja al descubierto los cuellos de botella: el problema rara vez es solo la creatividad; con más frecuencia tiene que ver con la infraestructura —formación, consistencia, cadenas de suministro, equipos sostenibles y falta de inversión—. En regiones como la mía, la validación externa sigue siendo importante, ayuda a que los equipos sientan que forman parte de algo más grande. Es la prueba de que lo local puede ser lo suficientemente relevante a escala global”.
Pero esta visibilidad también tiene su contrapartida, añade Nikolskaya: “Entrar en la lista también genera presión: expectativas más altas, tensión operativa y el riesgo de convertirse en una ‘máquina para turistas’ si no se gestiona con cuidado. Que el ecosistema se beneficie y de qué manera depende de lo que ocurra después. Si el relato se queda anclado en una única dirección ganadora, el impacto es limitado. Si el destino utiliza esa atención como una puerta de entrada ('ven por un bar, descubre una escena'), la influencia se amplifica de forma significativa: mayor retención de talento, más aperturas, más inversión en estándares y una identidad más clara. Los mejores resultados son siempre colectivos. Y para algunos destinos, contar siquiera con un solo proyecto en el mapa ya supone un paso enorme”.
A finales de este año se conocerán los bares que formarán parte de la primera edición de la lista Europe’s 50 Best Bars. Mientras tanto, las propuestas europeas continúan evolucionando: algunas profundizan en ingredientes locales, sabores del territorio y menús de temporada; otras apuestan por conceptos temáticos o por interpretaciones clásicas, cosmopolitas y atemporales.
En cualquier caso, Sleight ofrece un consejo claro a quienes aspiran a entrar en la lista: “Identifica aquello que haces mejor y llévalo al más alto nivel posible, y entiende los premios como una consecuencia bienvenida de ese trabajo duro, no como el objetivo en sí mismo”.