Loading...

Despensa

Qué meter en el tupper en otoño e invierno para comer bien fuera de casa, según una experta

Estas son las claves que la dietista Gemma Hortet recoge en su libro 'El poder del tupper' (Libros Cúpula) para adaptar las comidas a los meses fríos

4 minutos

El libro 'El poder del tupper' de Gemma Hortet (Libros Cúpula) / SIMÓN SÁNCHEZ

El tupper es un aliado habitual para quienes comen fuera de casa y sobre él se han escrito numerosos libros y recetarios. A esta biblioteca se suma ahora un título más: El poder del tupper, de Gemma Hortet, editado por Libros Cúpula.

Un libro que propone mirar el tupper desde otra perspectiva: no como una obligación ni como una comida de segunda, sino como una forma de recuperar la cocina cotidiana y organizar mejor, y de manera más saludable, lo que comemos.

Además, la autora, dietista holística y especialista en nutrición, reivindica el hecho de volver a cocinar y dejar de depender de los platos preparados como solución habitual cuando falta tiempo. Un tema muy en boga ahora que los supermercados no hacen más que ampliar sus secciones de platos preparados, ganando terreno a los restaurantes y bares de menú de mediodía que parecen extiguirse.

Libro 'El poder del tupper' de Gemma Hortet (Libros Cúpula) / SIMÓN SÁNCHEZ

Hortet recuerda por qué debemos evitar la comida preparada como recurso habitual: grasas de mala calidad que se asocian a problemas de inflamación, exceso de sal y azúcares añadidos que pueden alterar nuestro equilibrio metabólico... y, como no, el precio y la repercusión para nuestro bolsillo. Porque el tupper casero siempre será más barato. 

Así, el libro plantea un método de planificación semanal que permite adaptar los platos al ritmo de vida, las necesidades de cada persona y también a la época del año. Reúne ejemplos reales de menús semanales, y una pequeña selección de recetas con verduras, cereales, pescado, carne e incluso proteínas vegetales, para que podamos elaborarlas paso a paso.

Pero también se fija en otras cuestiones: cuáles son los principales errores que cometemos al preparar un tupper, su seguridad alimentaria, las cocciones ideales para cada alimento, su caducidad, la elección y conservación de los recipientes... 

Qué debe tener un buen tupper de otoño e invierno

"El tupper ideal, sea para un hombre o para una mujer, en cualquier edad y con cualquier ritmo de vida, es aquel que combina proteínas de calidad, verduras en abundancia, carbohidratos según la energía que se necesite y grasas saludables", avanza la autora.

Teniendo en cuenta que en cada estación cambia lo que encontramos en el mercado, y lo que nos apetece comer, el tupper no iba a ser una excepción. Por eso, con la llegada del otoño y del invierno, dejamos atrás algunas preparaciones más ligeras y frías para dar paso a legumbres, verduras de temporada, guisos o cremas.

Hortet nos recuerda que es momento de preparar tuppers "reconfortantes", aumentando la cantidad de carbohidratos. Aprovechando sus ideas, repasamos a continuación qué puede llevar un buen tupper de otoño e invierno y qué alimentos y preparaciones funcionan bien en esta época del año.

Verduras de temporada, imprescindibles

En otoño e invierno, una ensalada de canónigos puede convivir perfectamente con un plato de cuchara, igual que unas verduras salteadas pueden acompañar un guiso de legumbres. Para Hortet, la clave está en alternar las ensaladas de hojas de sabor amargo con verduras de temporada cocinadas.

La propuesta pasa por dejar atrás los platos más refrescantes e hidratantes propios de los meses cálidos y dar más espacio a preparaciones que se consumen calientes. Algunas verduras sugeridas: acelgas, coles, coliflor, brócoli, espinacas, alcachofas, rúcula, canónigos, escarola...

Tubérculos y carbohidratos para los meses fríos

Zanahoria, chirivía, calabaza o nabo son buenas fuentes de carbohidratos y pueden incorporarse a guisos y platos de cuchara. También debemos tener en cuenta otras hortalizas que, si bien no son de temporada, como los pimientos y los tomates, permiten saborizar estos guisos. 

Asimismo, en este apartado tienen protagonismo los cereales como el trigo sarraceno, el arroz integral, los fideos de trigo o arroz para añadir a sopas y caldos y, lógicamente, los tubérculos como el boniato, la patata y la yuca que nos aportan siempre una buena dosis de energía. 

Guisos, horno y otras cocciones contundentes

A la hora de cocinar las proteínas, la dietista propone que optemos por este tipo de cocciones: estofados, plancha, frito, horno, hervido o vapor. Entre las posibilidades están las legumbres guisadas, el pescado al horno, las carnes estofadas o los curris de carne y pescado.

Para los que quieran opciones vegetarianas y veganas, el tempeh y el tofu también pueden formar parte de estas elaboraciones, al igual que las tortillas de huevo.

Tupper de invierno en una oficina / Canva

Pescado azul, frutos secos y semillas: grasas saludables

La autora también propone que incorporemos grasas saludables a partir de comer pescado azul, tomar frutos secos como las nueces, las almendras y las avellanas a modo de tentempié o agregándolas a nuestras ensaladas. Además, las semillas de girasol, calabaza o sésamo también son buenas aliadas, igual que el aceite de oliva, que podemos incorporar en mayor cantidad a guisos y aliños.

Aliños calientes

Las especias y hierbas aromáticas también ganan protagonismo. Canela, cúrcuma y comino, que albergan multitud de propiedades, son algunos de los condimentos que podenos incorporar a los platos, junto a hierbas fortalecedoras como el romero, la salvia, el tomillo o el estragón. Estos aliños de "naturaleza caliente" pueden contribuir a dar calor al organismo y a activar el sistema digestivo.

Ideas de tupper para otoño e invierno

Hortet nos propone algunas combinaciones equilibradas para llevar en nuestro tupper: unas endivias aliñadas, de primero, con un estofado de alubias pintas con jamón; una ensalada de canónigos junto con unos fideos a la cazuela con butifarra; o una col salteada como entrante, para cerrar con unas lentejas con calamares. 

Si prefieres ideas veganas, también las hay: un curri de verduras y patatas con tempeh braseado; unas acelgas salteadas para empezar y un risotto de calabaza y tofu; o una ensalada de espinacas con frutos secos con un potaje de lentejas rojas.  

En definitiva, con la llegada de los meses fríos toca adaptar el contenido de nuestra fiambrera: más verduras cocinadas, legumbres, tubérculos, cereales y preparaciones de cuchara, sin renunciar a ensaladas, frutos secos o alimentos frescos. Una forma de llevar al trabajo —o a cualquier lugar donde toque comer fuera de casa— la despensa del otoño y el invierno.